30° FICL | Los desafíos del cineasta independiente (en equipo), con Mariana Rondón y Marité Ugás
IndustriaEl pasado domingo 9 de agosto —anteayer— se ha llevado a cabo el cuarto día de la 30° edición del Festival Internacional de Cine de Lima (FICL), organizado por la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP). Si estás en la Ciudad de Lima, habrá un montón de selecciones de cine latinoamericano, secciones internacionales, documentales, experiencias artísticas y conversatorios con diversos cineastas. Como siempre, puedes explorar la agenda del festival en el link adjunto (https://festivaldelima.com/2026/programacion/). Todavía quedan varias charlas interesantes para darles una oportunidad. Recuerden que pueden encontrar más eventos disponibles, explorando su sitio web.

El 30 FICL finaliza este sábado 15 de agosto. Así que todavía hay oportunidad para alimentar la pasión cinéfila. Algunas también pueden visualizarse de manera remota vía YouTube:
- Clases maestras o masterclasses: https://festivaldelima.com/2026/categoria-encuentro/clases-maestras/ (Una será impartida por Kleber Mendonça Filho, director de “El agente secreto")
- Conversatorios: https://festivaldelima.com/2026/categoria-encuentro/conversatorios/
- Talleres: https://festivaldelima.com/2026/categoria-encuentro/talleres/

Volviendo al tema, la PUCP había programado una clase maestra impartida por las directoras Mariana Rondón (Venezuela) y Marité Ugas (Perú). Cabe resaltar que, cada año, el festival conmemora a cineastas y personalidades destacadas del séptimo arte latinoamericano. Esta ocasión ha sido el turno de esta dupla fundadora de su casa productora Sudaca Films. En la pasada ceremonia inaugural del FICL, se les ha entregado sus galardones de reconocimiento frente al escenario. En su discurso, comentaron sobre la importancia de preservar nuestra cultura a través de su filmación. Al mismo tiempo, la química entre ambas las ha hecho destacar como un carismático dúo dinámico, con un toque de humor ácido y finos remates inesperados.

Como las personas homenajeadas de esta edición, el festival igualmente ha programado proyecciones de su propia filmografía (Aún es de noche en Caracas, Pelo malo, A la medianoche y media y Contactado). Al final de esta nota, compartiré la agenda de la función que será proyectada este viernes. Volviendo al tema, definitivamente tendrían un espacio de diálogo para compartir sus experiencias entre compañeros, estudiantes y entusiastas del cine.

Dicho eso, anteayer he podido visualizar la clase maestra impartida por Rondón y Ugás. Sin embargo, como varias anécdotas de mis últimos días, nada ha salido como esperaba. El encuentro sería dentro de la sede principal del festival. Pero en aquel momento, en el que debería estar saliendo de casa para llegar, me encontraba desvelado por haber redactado mi anterior bitácora. Porque, en mi decisión de cubrir el 30 FICL, redactar artículos diariamente (o interdiario) se ha vuelto un desafío personal. Por eso, para ahorrarme horas de viaje invirtiéndolas en descanso, opté por la modalidad virtual desde YouTube. Por suerte, esta masterclass contaba con la opción a distancia (y no es la única). Aun con un método poco ortodoxo, la impartición de conocimiento prevalece. Con ello en mente, compartiré los momentos y los comentarios más destacados del encuentro con las mentes creativas homenajeadas del festival. Juntas buscan reafirmar nuevamente la voz de la mujer en la pantalla grande y dar cátedra sobre los desafíos del cineasta independiente.

Antes de comenzar, necesitamos conocer sus trayectorias. Ambas comenzaron a trabajar juntas desde que se conocieron en la primera generación de la Escuela Internacional de Cine y Televisión (EICTV) en Cuba. Mediante Sudaca Films (fundada en 1996), Mariana Rondón y Marité Ugas tenían el objetivo de producir películas autorales con interés comercial a nivel mundial. Sus historias se caracterizan por sus trasfondos sociales, a través de los géneros del drama y el thriller. De hecho, su casa productora independiente conseguía mantenerse mediante coproducciones con diversos países. Ambas ejercen la profesión de directora, así como guionista. Además, como colegas en varios proyectos, acostumbran intercambiar roles en la realización y/o postproducción para que tengan mayor oportunidad de ejercer sus visiones personales frente a problemáticas sociales. Sus trabajos más recientes son Contactado (Ugás, 2020), Zafari (Rondón, 2024) y Aún es de noche en Caracas (codirectoras, 2025). Actualmente, son grandes voces del cine latinoamericano. Además, están en desarrollo dos nuevos proyectos suyos previstos para ser estrenados en 2028.

Ahora sí, vayamos al presente. Para dar inicio al encuentro en el centro cultural PUCP, su rol de moderador lo ha ejercido el crítico de cine peruano Isaac León. Asimismo, se encontraban las figuras nacionales Rosa María Oliart, Beto Benites y Micaela Cajahuaringa. Para dar pie a la conversación, León cuenta una anécdota de cómo en una mesa redonda sobre la mujer en el cine, refutó ante un argumento que decía que “el cine hecho por hombres nunca cumplió tales problemáticas”. Comenta que el medio es cada vez más democrático con los temas tratados, porque estos “no serán solo sexo, sino también identidad”. Finalmente, para presentarlas, destaca que es un caso exótico el tener duplas de codirectores notables en el cine autoral.

Con esa presentación, Rondón y Ugás saludan a sus colegas participantes, a los invitados y a la audiencia. Señalan el acto de trabajar con numerosas colaboradoras mujeres a lo largo de su carrera como un sello de identidad. Comentan que en Venezuela ha sido una situación más común la cultura internalizada del entorno predominantemente masculino en medios artísticos. Por otro lado, Perú usualmente demostraba ignorancia respecto al problema. Con ello, señalan que entre sus sueños iniciales de cineastas tenían el objetivo de sembrar su propia semilla dentro de la industria. “No se trataba de quitarle algo a los hombres, a pesar de estar en entornos masculinizados”.

Luego de ello, Benites —actor y colaborador recurrente en dirección de casting— asegura que ha sido maravilloso seguir trabajando con el mismo equipo y codirectoras, desde que conoció el mundo del cine, enfocando la colaboración como una conducta de igualdad que debería ser internalizada. Después, Cajahuaringa —colaboradora recurrente en dirección de fotografía— complementa el halago señalando que ha habido una constante evolución en su filmografía desde sus cortometrajes en los 90s ("Cotidiano" de 1992 y “Calle 22” de 1994) y que ha pasado grandes momentos trabajando con ellas. Aquí cabe resaltar el divertido estilo que tiene Rondón para comentar sus experiencias, con una lengua afilada llena de carisma. Por ejemplo, cuando rememoran un incidente en que un negativo de una producción quedó fragmentado y buscaron salvar lo que se pudiera, ella dice que seguramente ha sido un detractor… de la forma más histriónica posible. “Un enano hizo una brujería para que todo salga mal, por no haber sido comprendido", comenta.

A su manera pícara, la dupla de Mariana y Marité traen una vibra rebosante de confianza hacia su visión, lo cual merece admiración. En sus palabras, no buscan etiquetar aquello que buscan contar, sino lo traen a la mesa como gusten y ven qué pasa con ello. Por supuesto, el camino del cine tendrá sus altibajos. Uno de los baches que contaron al público ha sido sobre el caso de su película “A la medianoche y media” (1999). Buscando financiamiento para su producción, mandaron su proyecto con una empresa alemana. Según ellas, su trabajo fue catalogado como “extraordinario”. Sin embargo, cuentan que ellos no podían financiar el proyecto… porque “el nivel de existencialismo manejado tenía cualidades alemanas”. ¿Significa que por ser oriundas de cierto país, solo pueden hablar de ciertos temas dentro de sus historias? Rondón recuerda a todos que este medio es pequeño, por lo que necesitas encontrar tu propia gente para salir adelante y buscar que tus relaciones laborales en el medio trasciendan más allá de una sola colaboración. Para complementar, Ugás afirma que no solo se trata de ellas dos. Cuando se trata de hacer cine, somos más.

Así como este camino tiene sus baches, también trae sus momentos de apogeo. Cuando Oliart —sonidista— les pregunta a las codirectoras sobre sus experiencias trabajando con niños actores, llegaron buenas vibras. Para ambas, se puede hablar más sencillamente con ellos, en el sentido de que no tienen prejuicios sobre “lo que es ser peruano, venezolano, mujer, gay, etc.”. Con los niños, no hay límites ni barreras. A diferencia de los adultos, hay mayor apertura al juego. Es divertido explorar el lado creativo del trabajo, con ese nivel de libertad cerca tuyo. Para ellas, los niños son “unos monstruos de lo más lindo”.

Sin embargo, también habrá veces en que el camino pone límites. Como ejemplo, hablan del caso de su reciente cinta “Aún es de noche en Caracas” (adaptación de la novela “La hija de la española” de Karina Sainz Borgo). Aunque Mariana y Marité la han codirigido, afirman que no es suya. Más bien, el proyecto ha sido propuesto cuando un socio suyo consiguió los derechos del material. Aparte de ello, mencionaron que la producción ha sido distinta a lo habitual: un cine menos metafórico, con un gran acceso a recursos. Al fin y al cabo, las nuevas clases de proyectos son fruto de su trayectoria, sobre todo si consideramos que actualmente está siendo distribuida por Netflix (también fue productora). Eso demuestra que su trabajo ha alcanzado diversas aristas en nombre del cine latinoamericano.

Finalmente, los asistentes al evento han realizado preguntas para este par de directoras cómplices. A lo largo de sus respuestas, brindan consejos valiosos sobre el trabajo en equipo, como una herramienta indispensable para sobrellevar los altibajos del camino del cine. Primero, definieron al equipo como un “micromundo” en el que es más fácil confiar cuando se trata de la repartición de roles: algo que comenzaron a cosechar desde la escuela de Cuba (la participante Micaela Cajahuaringa también ha estudiado ahí). Segundo, confirman que los rodajes siempre serán caóticos; por eso, tienes que buscar seres cercanos en tu equipo para que puedan fluir mejor, a pesar de las inminentes discusiones. Tercero, aprendieron que cada mente creativa necesita tener su propia voz; de hecho, después de una gran pelea, ellas siguieron adelante con el acuerdo de alternar roles con cada proyecto. Cuarto, invitan a aprender a domesticar el ego cuando sea necesario, comprendiendo que cada rol presenta su propia complejidad. Por último, señalan que para sostenerse económicamente, hay que ser ingeniosos: es mejor adquirir que alquilar, porque lo peor sería que la productora quede endeudada. En palabras de Ugás, “lo que encontramos es para meterlo en la película”.

Tras esta orientación, el moderador Isaac León da por terminado este encuentro de homenaje. Pero antes de la despedida, los organizadores de la PUCP entregaron un obsequio especial para Mariana y Marité. Cada una recibió una gran carpeta roja que contiene una galería de obras artísticas. Luego de una breve sesión de fotos y los apretones de manos, el público comenzó a dispersarse. Así, poco después, se dio por finalizada la transmisión digital.

¿No es curioso cómo se puede realizar acta sobre un encuentro que definitivamente hubiese sido más inmersivo en modalidad digital? Prometo que no he revisitado el video. Todo ha partido de apuntes escuchados en vivo. Creo que mi experiencia en este festival se está convirtiendo en una mezcla extraña de sabores. Pero esa rareza no le quita la oportunidad de ser deliciosa. Volviendo con la masterclass, estas herramientas tecnológicas significan otra vía para adquirir conocimientos. Como opción alterna, significó una decisión práctica que puede ser tan valiosa como la presencial. No solo hay que ver a la pantalla desde el lado peyorativo. Porque más que estar dentro de la sede o desde casa, lo que importa es qué tan comprometido estás al momento de ingresar al evento.

Hablando sobre el encuentro, yo avalo las palabras de Rondón en medio de la discusión: “no siento que esta sea una masterclass”. Según ella, con su único sentido del humor, la velada parecía ser básicamente una narración de anécdotas. Créanme, la entiendo. Y se nota. Esta ha sido una conversación entre buenos amigos sobre buenos momentos en que sus trayectorias se han cruzado. Si me lo preguntan, esa química entrañable ha logrado entrever el resultado de todas estas lecciones que ha buscado ilustrar. Quieren decirnos que cuando encuentras un equipo, las experiencias dentro del cine se tiñen de nuevos colores. La confianza entre colegas se construye con los años. Se forma un respeto profundo por sus carreras individuales, así como los frutos de su esfuerzo colectivo. Se trata de que todos puedan volar, brillar y apoyarse en medio de una industria cinematográfica constantemente inestable. Frente al escenario, vemos un grupo de grandes amigos platicando con nostalgia. Posiblemente, esa imagen sea la más importante enseñanza que dejó la masterclass. El futuro que te puede aguardar dentro del arte, junto a cómplices de por vida.

Tal vez no seamos tan libres como los niños, pero podemos aprender mucho sobre ellos. Rondón, Ugás y todo su equipo abogan por que todos puedan alzar su voz. En nombre de la igualdad, el respeto y el diálogo, a través de las historias. Muchas veces, es asfixiante que la identidad propia quede subyugada ante conductas dañinas internalizadas o los prejuicios persistentes. Género. Sexo. Orientación. Creencias. Costumbres. La persona. Si aprendí algo desde el artículo anterior, es que todos merecen ser vistos y apreciados. Aquí hemos visto una dupla de persistencia, ambición, diversión y disrupción. Definitivamente hay más voces por ahí. Espero que estén encontrando a su gente, para salir adelante juntos. Muchas gracias por la velada.

De esta forma, concluye la bitácora del cuarto día. Porque después del encuentro, descansé más horas para “intentar” recuperar el sueño perdido. Vaya, me estoy demorando con estas redacciones más de lo que esperaba.

Sobra decir que el homenaje a Rondón y Ugás todavía continúa dentro del 30° FICL. Pero antes de concluir, todavía queda una función en las que proyectarán parte de su filmografía. Si están por la ciudad de Lima, aquí dejo la agenda. Podrán comprar sus entradas mediante Joinnus (https://www.joinnus.com/events/cine/lima-30-festival-de-cine-de-lima-pucp-contactado-77835).
Próxima función para CONTACTADO (Marité Ugás, 2020)
- Fecha: Viernes 14 de agosto
- Hora: 5:00 p.m.
- Lugar: Cine Lumiére | Alianza Francesa
Adicionalmente, checa este homenaje que realizó la PUCP para esta dupla de cineastas:
Por último, si quieres ver el encuentro completo, la transmisión en vivo quedo registrada. Ahora, se encuentra disponible en YouTube (en la pestaña “En vivo” del canal del FICL).
Muchas gracias a Peliplat por el apoyo en la gestión para la asistencia a la 30° edición del Festival Internacional de Cine de Lima.´
¡Nos vemos en una próxima ocasión! ¡Hasta la próxima!
Más capítulos de la experiencia 30° FICL PUCP:
⚽ 30° FICL | La Inauguración del Festival, La Cultura y "El Partido" (2026)
📸 30° FICL | La memoria de una cotidianeidad maternal en "Donde Nacen las Sombras" (2025)
🌐 30° FICL | Los siete cortometrajes animados sobre Latinoamérica (+18), en asociación con Francia
🌄 30° FICL | La muerte, La transformación y La eternidad de la tradición en "La Hija Cóndor" (2025)
📜 30° FICL | Tragedia colombiana sobre tragedia latinoamericana en "Noviembre" (2025)
🌟 30° FICL | De Princesas a Heroínas: La presentación del libro sobre las nuevas protagonistas Disney




















Comentarios 0
Todavía no hay comentarios.