Scream

Scream (1996)★ 7.7/10

R · US · 111 min · 18 de dezembro de 1996

  • Horror
  • Mistério

Direção: Wes Craven

Roteiro: Kevin Williamson

Dirigido por Wes Craven, Scream acompanha Sidney Prescott, perseguida por um assassino mascarado que telefona antes de atacar, espalhando medo e suspeita em Woodsboro.

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Prêmios · 3 prêmios, 3 indicações

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Críticas

HHenrique S14 de julho de 2025
O meu favorito da saga, nos preparou para uma sequencia de incríveis filmes. Continuo ansioso pelo próximo capitul
Llaurinha7 de fevereiro de 2022

Pânico no Cinema

Redefiniu o gênero, e ainda deu origem à melhor paródia dos anos 2000
PP_urtsín5 de janeiro de 2021

Para maratonar

A trilogia Pânico é uma das melhores a se recomendar, mesmo que nem todos os filmes tenham excelente qualidade. Pelo menos todos são bem interessantes e possuem seus momentos de tensão. Para quem não conhece a trama, trata-se de um serial killer mascarado que insiste em perseguir a protagonista Sidney e sua família.
MMafalda5 de janeiro de 2021

Um dos melhores slashers dos anos 90

Um clássico do terror adolescente que critica os próprios clichês dos filmes de terror, mas ao menos tempo faz de tudo um pouco.
ZZOE SCALICE.30 de setembro de 2026
ES MUY BUENA
Llaa maspro28 de setembro de 2026
juli12pro
TTadeo Vides Porto17 de novembro de 2025
Esta película es buenísima, una de las mejores de terror que he visto.

Me encanta la saga Scream, sobre todo las muertes impactantes. Neve Campbell está perfecta en todas.

Todos los personajes de Scream son geniales. Da muchísimos sustos.
SSanabria 66624 de outubro de 2025
Scream, dirigida por Wes Craven y escrita por Kevin Williamson, no solo revitalizó el género de terror en los años 90, sino que lo reinventó con una mezcla audaz de autocrítica, suspense clásico y humor negro. Estrenada en 1996, en un momento en que el cine de terror parecía estancado en secuelas interminables y fórmulas desgastadas, Scream irrumpió como un vendaval fresco, inteligente y letal. Lejos de ser una simple película de asesinatos, se convirtió en un comentario metacinematográfico que desmontaba las reglas del género mientras las utilizaba con maestría para asustar, sorprender y entretener.

La historia se desarrolla en la apacible ciudad de Woodsboro, California, donde la vida tranquila de Sidney Prescott —una adolescente que aún lidia con el trauma de la muerte de su madre— se ve brutalmente interrumpida por una serie de asesinatos atribuidos a un misterioso asesino enmascarado conocido como Ghostface. A medida que las víctimas comienzan a caer, Sidney se convierte en el blanco principal, y pronto descubre que nadie a su alrededor está completamente a salvo… ni libre de sospecha. Lo que sigue es una carrera contrarreloj llena de giros, tensión creciente y una constante sensación de paranoia, donde cada llamada telefónica podría ser la última.

Lo que distingue a Scream de otras películas slasher es su autoconciencia. Los personajes no solo conocen las convenciones del cine de terror; las discuten abiertamente. Frases como “Nunca digas ‘voy a volver’”, “No tengas sexo” o “Siempre muere la chica promiscua” se convierten en reglas tácitas que los protagonistas intentan seguir para sobrevivir. Esta capa metanarrativa no resta tensión a la trama; al contrario, la potencia. Al saber que los personajes están al tanto de los clichés, el espectador siente una inquietud adicional: ¿lograrán romper las reglas a tiempo… o serán víctimas de ellas?

Wes Craven, ya un maestro consagrado del género gracias a Pesadilla en Elm Street, demuestra aquí una versatilidad impresionante. Combina su instinto para el horror visceral con un pulso narrativo moderno, ágil y lleno de ritmo. Las escenas de tensión —especialmente las icónicas llamadas telefónicas de Ghostface— son ejercicios magistrales de suspenso, construidas con precisión casi hitchcockiana. La máscara blanca del asesino, inspirada en una pintura de Edvard Munch (El grito), se convirtió instantáneamente en un ícono cultural, tan reconocible como la de Michael Myers o Jason Voorhees, pero con un toque irónico y contemporáneo.

El reparto es otro de los grandes aciertos de la película. Neve Campbell entrega una actuación sólida y empática como Sidney, una heroína vulnerable pero decidida, lejos del estereotipo pasivo de la “víctima final”. Courteney Cox, en un giro inesperado frente a su rol en Friends, interpreta a Gale Weathers, una periodista ambiciosa y cínica cuya obsesión por la noticia la lleva a cruzar líneas éticas. David Arquette, como el torpe pero entrañable sheriff Dewey, aporta calidez y humor sin caer en lo caricaturesco. Y el elenco secundario —con jóvenes actores como Skeet Ulrich, Matthew Lillard y Rose McGowan— aporta energía, carisma y, en algunos casos, una dosis de imprudencia fatal que encaja perfectamente con la lógica interna de la película.

Técnicamente, Scream es eficaz sin ser pretenciosa. La fotografía de Mark Irwin crea una atmósfera suburbana que oscila entre lo cotidiano y lo ominoso, mientras que la banda sonora de Marco Beltrami mezcla tensión orquestal con toques modernos que refuerzan el tono contemporáneo de la historia. Pero más allá de los elementos técnicos, lo que perdura es la sensación de que Scream respeta tanto al género como al público: no se burla del terror, sino que lo celebra, lo cuestiona y lo actualiza.
EEsteban Eordogh JR.22 de outubro de 2025
¡Uf! Hablar de Scream (la original de 1996) es como hablar de ese amigo superdotado que no solo es bueno, sino que además es consciente de lo bueno que es y se burla de sus propios defectos. Es una película que te agarra desprevenido, incluso sabiendo lo que viene.
Lo que la hace tan genial y tan "humana" es que rompió el molde del slasher justo cuando el género estaba más tieso que una momia. Wes Craven y Kevin Williamson nos dieron a estos adolescentes de Woodsboro que han visto películas de terror. ¡Saben las reglas! Y eso, de pronto, hace que la amenaza de Ghostface sea el doble de aterradora, porque si ellos, que son los listos, no pueden sobrevivir, ¿qué esperanza tenemos nosotros?
La película es una montaña rusa emocional. Te ríes con los comentarios cínicos de Randy sobre las "reglas del terror" y con el humor negro que permea toda la trama, pero al segundo siguiente, el corazón te da un vuelco con un susto genuino y brutal. Las muertes son impactantes, sí, pero lo que realmente te engancha es el misterio: la desconfianza entre los amigos, la paranoia. Te pasas toda la película intentando adivinar quién está detrás de la máscara, sintiéndote tan frustrado y enganchado como los propios personajes.
Y luego está Sidney Prescott. Neve Campbell le da una fuerza y una vulnerabilidad que la saca del cliché de la "chica final" tonta. Ella tiene un trauma real, una historia que la hace luchar con uñas y dientes, y eso te hace conectar con ella a un nivel mucho más profundo. Ella no es solo una víctima, es una superviviente que está harta.
Scream es ingeniosa, es divertida, es sangrienta y, sobre todo, es un tremendo homenaje de amor (con muchos cuchillazos) a las películas de terror que la precedieron. Si te gusta el cine que te reta un poco y no solo te asusta, esta es la que tienes que ver.
Valoración en estrellas: 💫💫💫💫💫 (5 de 5) – Una obra maestra que revitalizó y redefinió un género.
AAmy Castro15 de outubro de 2025
excelente pelicula
FFranchesca A. Herrera Piña3 de outubro de 2025
Es una mezcla perfecta de sustos, comedia y autocrítica al propio cine de terror. La franquicia siempre se ha caracterizado por su mezcla de comedia y suspenso, burlándose de sí misma.
LLudmila Coria Cister5 de agosto de 2025
Una obra de arte 🎭

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