Alien: Epimetheus

Aventura

Viajando a través del espacio, la nave Covenant se encontraba a cinco días de distancia para llegar al planeta Origae – 6, la misión de aquella tripulación había cambiado radicalmente su propósito después de la terrible pesadilla que habían vivido en el planeta 16EG14, el sintético David tenía un solo objetivo en mente, aquello que Peter Weyland no pudo conseguir: Respuestas.

Capítulo 1: La llegada

Nave de rescate: Quetz

Destino: planeta Origae-6

Tiempo de llegada: 2 rotaciones, equivalente aproximado 50 horas.

Tripulación a bordo: 12 pasajeros, 11 humanos y 1 sintético de apoyo modelo Walter-11.

Misión: búsqueda y rescate de tripulación sobreviviente de la nave Covenant en Origae-6.

  • Comienza anulación de programa código 0120 –
  • Enseguida Walter, desactivando hiper sueno –
  • Hiper sueno desactivado, favor de ayudar a la tripulación –

Walter se dirigió hacia la bahía donde las 11 capsulas estaban rodeando el sistema principal de vitalidad, una enorme esfera que daba energía y soporte a las capsulas de hiper sueno, lentamente las puertas comenzaron a abrirse, de ellas salía una espesa neblina.

  • capitán, bienvenido de vuelta –

Walter ayudaba a salir de una de las capsulas a un hombre alto, con fuerte musculatura y de aspecto jovial, Matt Klee, había sido un cadete ejemplar dentro de la empresa Weyland Yutani, su gran valentía y su honradez le habían dado el mote de capitán aun siendo relativamente joven, él había comandado con gran éxito las misiones de rescate más riesgosas en distintos ambientes y Peter Weyland se había interesado en su exitosa carrera. Debido a su reputación, se le había ordenado comandar la misión de rescate en Origae-6, siempre acompañado de su fiel amiga, Jess Pine, su segunda al mando.

La nave de rescate Quetz se encontraba a una semana de distancia de llegar a su destino, el planeta Origae-6, el planeta que 5 años atrás debió haber recibido a sus primeros colonizadores humanos de la nave Covenant, pero que a causa de un accidente ocasionado por una onda de radiación neutrónica se había perdido comunicación con dicha estación y nunca se supo si la Covenant había logrado llegar a su destino, el último mensaje que lograron recibir de aquella tripulación fue del sintético Walter quien en su informe indicaba que solo Daniels, Tennessee y el habían sobrevivido al accidente así como los colonizadores que viajaban en hiper sueño. Su misión no había cambiado y tendrían que haber llegado al planeta, pero nunca hubo una confirmación.

  • Gracias Walter – Matt extendió la mano y se sentó en el suelo, recargado en la capsula de donde había salido, se sentía muy mareado.
  • Adelante, beba esto – Walter colocaba un vaso con un líquido de tono verdoso en las manos del capitán.
  • Le ayudara a reponerse de inmediato –
  • Eso espero – Matt suspiro y dio un gran trago a aquella bebida –
  • ¿Cuál es el estado de la nave Walter? – Matt devolvía el vaso vacío al sintético.
  • Por supuesto capitán, condiciones óptimas en motores, velocidad estable, soporte vital en orden, niveles de oxígeno óptimos, combustible y energía por encima del 90% de capacidad -
  • Excelente, buen trabajo, ¿valoración de tripulación? – Matt se ponía de pie lentamente ayudado de Walter
  • Completo, toda la tripulación se encuentra en excelente estado físico, justo ahora se despiertan –

Walter le entregaba a Matt una playera y pantalones. En la capsula de enseguida, se incorporaba una mujer de tes morena, de aspecto atlético, se quejaba del mareo. De un momento a otro, 9 pasajeros más salían ayudados por Walter de cada una de sus capsulas, Matt, ya enfundado en su uniforme se acercó a aquella mujer.

  • ¿Tan malo estuvo el viaje? – Matt extendió su mano para ayudar a Jess a descender de la capsula.
  • Odio el maldito hiper sueno, es como una resaca eterna –
  • Se que has tenido peores resacas Jess, vamos, sé que puede ayudarte – Matt reía un poco y le entrego un vaso de la bebida verde –
  • Que asco – Jess veía el vaso con gesto desagradable
  • Bébelo, te ayudara –

Walter daba los vasos a los tripulantes que se quejaban de los mareos y malestares, un hombre de baja estatura se colocaba un par de anteojos, cayo de rodillas y vomitaba en el suelo.

  • Sr. Gli, ¿se encuentra usted bien? – Walter trataba de ayudarlo a levantarse
  • Evidentemente no Walter- Su voz sonaba molesta, pero acepto la ayuda del sintético para ponerse de nuevo de pie.
  • Peter ¿qué te pasa viejo? – James, copiloto de la nave Quetz, veía la escena riéndose.

Walter entregaba los uniformes al resto de la tripulación.

  • ¡Bienvenidos de vuelta! – Grito Matt en aquella bahía

Todos voltearon a ver a Matt mientras se vestían.

  • Los quiero a todos alimentados y recuperados, tenemos nuestra primera reunión dentro de 3 horas en la bahía de mando –
  • Srta. Fox y Sr. Odonis, necesito platicar algo con ustedes cuanto antes, acompáñeme por favor – Matt salía de la bahía seguido por los pilotos de la Quetz, Eve Fox y James Odonis.
  • Buen provecho, enseguida te alcanzo – Matt le comentaba a Jess mientras salía de la sala
  • Claro – Jess se encamino al comedor en dirección opuesta

Todos los tripulantes se encontraban en el comedor, Jess ingreso en la sala aun sintiéndose mareada, se sentó en la primera silla que vio y se dio cuenta que lo acompañaba el hombre que había vomitado en la bahía de hiper sueño: un hombre de complexión delgada, corto de estatura, usaba gafas y tenía el poco cabello peinado de lado, parecía una persona sumamente introvertida.

  • ¿Qué tal esta la comida? – Jess le pregunto amablemente
  • No está mal… - El hombre respondió sin voltear a verla, parecía intimidado por Jess.
  • No se ve apetecible, por cierto, soy Jess – Jess veía el plato con un gesto de desagrado mientras extendía su mano para saludar
  • Hola… - El hombre al fin miro a Jess, pero enseguida bajo la mirada hacia su plato de comida.
  • Jess, ¡tienes que ver esto! – Matt había entrado al comedor, sostenía una tableta en sus manos, parecía exaltado.
  • ¿Qué ocurre? – Jess se levantó y se acercó a ver de cerca la tableta.
  • Eve pudo rastrear una señal, al parecer la Covenant no se estrelló en Origae-6 –
  • ¿Pero cómo es posible? Nunca recibimos señales de la tripulación –

Matt y Jess caminaron hacia la barra de servicio donde tomaron algunos alimentos.

  • Esperemos aun haya sobrevivientes –
  • La señal indica que puede ser que si – Matt se acercaba a una mesa para comer
  • ¿Quién mando esa señal? ¿Porque no la habíamos detectado?
  • Según Walter, las condiciones del planeta no permiten que la señal llegue muy lejos, teníamos que estar cerca para poder recibirla, es de una fuente desconocida –
  • Debemos prepararnos para el rescate –
  • Correcto –

Observándolos a la distancia, un hombre de complexión fornida, con una enorme cicatriz en la mejilla izquierda solo esbozo una ligera sonrisa.

  • Vaya tortolos ¿no jefe? – Otro hombre sentado junto a él comento con tono de burla
  • Klee y Pine, no me sorprende, nunca se separan – Isaac dio un mordisco a un pedazo de pan.
  • ¿Celoso? – Una mujer alta, rubia y con fuerte musculatura sentada frente a él se burlaba de Isaac.
  • Para nada … - Isaac desvío la mirada de la mesa donde Matt y Jess charlaban, veía a Amanda con tono serio y finalmente volvió a sonreír ligeramente.
  • Nos vemos en la reunión, coman bien, nos espera una larga jornada – Isaac se puso de pie y se marchó.
  • ¡Hey Peter! – Un hombre robusto se sentaba junto al hombre bajito que momentos antes parecía nervioso frente a Jess.
  • Hola… Trevor – Peter solo murmuro levemente.
  • Vaya hombre, ¿aun tienes nauseas? – Trevor Park era el arqueólogo de la misión, había dedicado toda su vida a la exploración de las culturas más antiguas que habían poblado el planeta tierra, un hombre de gran reputación que había querido siempre explorar los confines del universo en busca de los orígenes de la humanidad, hombre de familia orgulloso padre de dos hijas, esta era la oportunidad de su vida. 
  • No te burles… - Peter no quitaba la mirada del plato, parecía que solo jugaba con la comida.
  • No hombre, no pienses eso, solo buscaba romper el hielo. ¿No tienes apetito? –
  • Ya terminé de comer, si me disculpas, tengo que prepararme para la reunión – Peter se puso de pie, dejo su bandeja en la barra de servicio y se marchó rumbo a su habitación.
  • Vaya, creo que no tolero una bromilla – Trevor continúo comiendo con alegría.

El resto de la tripulación continúo comiendo, Matt se puso de pie y Jess se quedó en la mesa.

  • Luces terrible, trata de comer algo, te veo en la reunión – Matt con una sonrisa se marchó del comedor.
  • No me fastidies – Jess intento probar la comida, pero sintió asco y solo bebió más agua.

La bahía de mando de la nave Quetz lucia iluminada, el enorme cristal servía como ventana para ver la oscuridad del espacio, parecía un enorme lienzo negro donde pequeños puntos brillantes se esparcían en la infinidad, galaxias lejanas, planetas y estrellas.

  • Es increíble ¿verdad? – James no apartaba la vista de aquella imagen
  • jamás lo hubiera imaginado – respondió la piloto al mando, Eve Fox, mientras acercaba uno de los controles hacia ella, tecleo algunas veces y de nuevo miro hacia detrás de sus asientos, donde en la consola central se proyectaba un planeta, similar a la tierra, junto con una cuenta regresiva con el texto “Tiempo de llegada”.
  • Pronto estaremos ahí… - Eve susurro levemente

Matt llego a la bahía de mando, reviso seriamente el holograma y después de observarlo por unos minutos en silencio, acerco una silla y se sentó junto a los pilotos.

  • Parece un sueño, ¿no lo creen? – Matt pensativo pregunto al aire
  • ¿capitán? – James parecía confundido
  • Uno de los tantos mundos similares al nuestro, a duras penas podemos llegar aquí y, sin embargo, estamos a nada de poder pisar ese planeta –
  • ¡Vaya! El capitán Klee está inspirado – Eve se burlaba un poco

Los tres rieron, Walter ingresaba a la bahía y se dirigió hacia ellos.

  • capitán, la reunión esta por empezar, la tripulación se dirige hacia aquí –
  • Gracias Walter – Matt se puso de pie en el momento donde las sillas se comenzaron a llenar con el resto de la tripulación.
  • ¡Bienvenidos!  Como ya lo saben, mi nombre es Matt Klee, capitán de la misión de rescate de la nave colonizadora Covenant en el planeta Origae-6 –

Matt hablaba con claridad, toda la tripulación prestaba atención, el mapa holográfico cambiaba de imágenes conforme el capitán daba las instrucciones.

  • Los radares habían fallado buscando alguna señal de vida, los satélites de largo alcance no arrojaban resultados favorables, pareciera que solo veníamos a buscar escombros al planeta, pero hace aproximadamente 5 meses se pudo detectar una señal, que, aunque débil, puede ser un indicio de que la Covenant no se haya estrellado –
  • ¿Veníamos a buscar escombros entonces? – Isaac se puso de pie y con tono retador alzo la voz
  • señores, les presento a Isaac Volem, jefe de seguridad de la misión – Matt con tono tranquilo señalaba a Isaac con la mano
  • Isaac… No venimos a buscar escombros, teníamos una misión para rescatar material importante para la compañía, pero ahora venimos por sobrevivientes, no podemos acertar que la tripulación de la covenant siga con vida o no, pero la importancia de saber si este planeta es viable para la terraformacion es de vital importancia para la empresa –
  • Peter Weyland… - Peter Gli, el biologo de la misión, hablo con tono suave, pero todos lo pudieron escuchar.
  • ¿Sí? Peter… ¿cierto? – Matt buscaba a la persona que había hablado.
  • Peter Weyland, ¿el soñaba con esto? El hombre no está diseñado para este tipo de travesías… - Peter se ponía de pie lentamente.
  • Disculpa, les presento a Peter Gli, el biólogo asignado para esta misión; correcto Peter, el ser humano no está diseñado para este tipo de travesías, pero, sin embargo, aquí estamos –
  • Correcto… el sueño que no pudo cumplir el Sr. Weyland – Peter miraba hacia el holograma.
  • ¿Qué es tan importante para Weyland Yutani? para desperdiciar tantos recursos en esta misión, que en mi opinión parece suicida – Isaac retomo la palabra, ignorando a Peter.
  • ¡Los sobrevivientes! – Jess se levantó de su silla y se giró para voltear a ver a Isaac, su mirada parecía retar al soldado.
  • ¡Tranquilos! – Matt levanto la voz
  • Isaac, nadie te obligo a aceptar la misión, ¿cierto? –

Isaac solo negó con la cabeza sin apartar a vista de Jess

  • Por el contrario, pienso que todos aceptamos el jugoso pago, ¿cierto? – James trato de bromear desde su silla de piloto.
  • Independientemente de eso… Es un paso más hacia nuestra evolución – Matt, como diciéndose a sí mismo, finalizo.

De repente el holograma se tornó rojo, estallo una alarma en las pantallas y la nave tambaleo un poco.

  • ¿Qué ocurre? – Jess preguntaba a Eve mientras se acercaba al panel de control.
  • Al parecer, hubo una turbulencia provocada por… -

De nuevo la nave se agito y la tripulación comenzó a alarmarse.

  • Walter… ¿Qué ocurre? - Matt buscaba al sintético
  • Al parecer, una explosión de neutrinos registrada cerca de la zona 26-B, la onda de expansión alcanzo uno de los motores, no es un daño tan grave, pero requiere reparaciones de inmediato -
  • ¡Bill! acompaña a Walter a revisar! Matt ordeno a uno de los tripulantes, mecánico de la tripulación.
  • ¡Claro! – El hombre y el sintético salieron de la sala.

La nave ya no sufrió más turbulencias, pero aun parpadeaba una luz roja en pantalla.

  • Eve, ¿podremos llegar? – Matt se aproximó a la pantalla
  • ¡Vino de la nada! Los radares no detectaron la explosión, fue de inmediato … -
  • Lo sé, es extraño, ¿cuánto tiempo tenemos? –
  • Debemos estar bien, mientras el motor funcione, el tiempo de llegada no cambio mucho–
  • De acuerdo, mantenme informado –
  • A la orden –

Matt se dirigió de nuevo a su tripulación, parecían nerviosos.

  • Estamos bien, por favor diríjanse a sus habitaciones, descansen y prepárense, estamos próximos a llegar al planeta destino, nos reuniremos de nuevo mañana –

Isaac se quedó sentado mientras uno a uno abandonaba la sala, parecía pensativo, él había aceptado el trabajo efectivamente por el pago, pero no pensaba en que pudiera haber sobrevivientes, algo en la Covenant debía ser muy importante para la empresa, no sabía qué, pero le inquietaba saberlo; mirando hacia el holograma del planeta Origae-6, medito por un minuto más y cuando Jess se aproximaba a hablar con él, se puso de pie y se marchó.

  • Isaac… - Jess no alcanzo a decir más palabras, con un gesto con la mano, el jefe de seguridad se despidió sin mirarla.
  • ¿El viejo Isaac de siempre no crees? – Matt se aproximó a ella y se puso a su lado, mientras veían a aquel hombre desaparecer en los pasillos.
  • Por qué te sientes tan normal con él en la nave… - Jess parecía incomoda y miro a Matt.
  • La verdad, pienso que ha pasado mucho tiempo… No debería importar en estos momentos y Isaac pues, pienso que es el mejor en su rama – Matt seguía mirando al frente
  • Puede poner en riesgo nuestras vidas – Jess puntualizo y de nuevo desvío la mirada hacia el holograma, la cuenta regresiva indicaba 38 horas.
  • No debemos pensar en eso… vamos a descansar, tenemos que preparar el descenso –
  • Claro, te veo después – Jess se marchó y Matt se dirigió hacia los pilotos.
  • Eve, James, ¿tenemos respuesta de Bill? –
  • Si, el motor funciona bien, no cuenta con su máxima potencia, Bill dice que debemos llegar sin problema, y una vez estacionado puede repararlo totalmente –
  • Debe resistir hasta llegar a Origae-6 pero la entrada será un problema – James respondía sin mirar a Matt, estaba tratando de resolver ese problema con algunos cálculos en una tableta.
  • Demonios, espero puedas encontrar alguna respuesta James –
  • Gracias, lo hare, ¿Walter puedes ayudarme con esto? –
  • Por supuesto – Walter, quien recién llegaba a la sala, se acercó al panel de James y ambos quedaron en silencio.
  • Eve, ve a descansar, me mantendré un rato más aquí – Matt se sentó en una de las sillas de pilotos.
  • No toques mis controles, solo serán un par de horas – Eve dio un gran bostezo y rio levemente, salió de la sala de control.
  • Descansa… – Matt quedo observando hacia aquella inmensidad oscura.

La nave se encontraba en silencio, Matt se había quedado a ayudar a Bill con las primeras reparaciones del motor, habían controlado el incidente, ahora se encontraban en la bahía de control junto con James y Walter.

  • Al parecer lo tenemos, debe ser en este rango, tenemos que tratar de usar la potencia del otro motor, solo espero que no se sobrecaliente – Bill explicaba notablemente agotado.
  • Gracias Bill, creo que James y Eve podrán resolverlo – Matt se estiraba en la silla
  • ¡Por supuesto! Sera pan comido para la jefa – James reía un poco y se levantaba de la silla
  • Vamos a descansar un poco… Walter mantenme informado de cualquier situación por favor, intentaremos ingresar lo antes posible –
  • Enterado capitán –

Los tres hombres abandonaron la sala de control mientras las luces se apagaban. Walter se sentó en la silla de piloto mientras revisaba las pantallas.

  • capitán, favor de presentarse en la bahía de control –

Matt dormía, habían pasado solo 4 horas desde que había dejado a Walter en la sala de control y ahora Walter le hablaba a su comunicador.

  • capitán… -
  • Ya voy Walter – Matt hablo aun con los ojos cerrados por el diminuto micrófono del comunicador que tenía en la tableta.
  • Tengo noticias –

Matt se colocó su playera, salió apresuradamente y llego a la bahía de control.

  • ¿Qué ocurre Walter? –
  • Las condiciones climáticas del planeta Origae-6 fluctúan con niveles extremos, me temo que tendremos que acelerar el ingreso – Eve y Walter informaban al capitán apenas cruzo la puerta de acceso.
  • Necesitamos realizar la maniobra en 2 horas, si nos mantenemos más tiempo esperando el punto de acceso el motor no soportara y tendremos problemas más graves –
  • Entiendo, hagámoslo – Matt fue directo
  • Informare a la tripulación – Walter se dirigió a la consola principal y su voz sonó por los altavoces.
  • A toda la tripulación, favor de colocarse su uniforme y venir a la bahía de control, debemos preparar el aterrizaje de forma urgente –

Los cuartos y los pasillos se tornaron de color naranja, había luces de emergencia encendidas por toda la nave, toda la tripulación que dormía se levantó de inmediato y comenzaron a vestirse, Peter Gli no había dormido, estaba sentado en su camerino, pensativo, leía una y otra vez su tableta personal, en ella, el último reporte conocido de Peter Weyland recuperado por la empresa Weyland Yutani.

  • “Los encontramos… Nuestros antepasados están aquí, el mapa era correcto, la Dra. Shaw tenía razón, ellos están aquí, David me lo confirmo, el acompañó a la tripulación dentro del planeta, me informo que encontró varias cosas relevantes, incluido un miembro de estos llamados “Ingenieros” aún con vida, esto es increíble, al fin podremos tener respuesta a la pregunta más importante de la existencia del ser humano: ¿Quién nos creó y para que fuimos creados? ¿Ellos son Dioses?, la importancia de responder esta cuestión me llena de energía, una energía que esta vieja carcasa a la que llamamos cuerpo no puede contener, mis horas no deben de estar contadas ya que yo me eh impuesto a todos mis obstáculos a excepción de uno; la muerte. Aquella condición que piensa frenar mi crecimiento me persigue desde hace mucho tiempo, pero no dejare que me alcance ¡nunca!, alguien como yo no puede terminar así, gracias a mis ideas y mi cerebro, la humanidad avanzo a pasos agigantados hacia nuestro futuro, gracias a mí, podemos ahora visitar a nuestros antepasados y gracias a mi tendremos las respuestas que hemos buscado toda la vida… Gracias a mí, la humanidad se preservara para siempre, porque yo nunca moriré”

Peter sudaba, pensaba en lo que el Sr. Weyland había escrito, trataba de comprender que había ocurrido con la Prometeo, paso a la siguiente pantalla donde el mensaje continuaba.

  • “David logro lo impensable, sabe cómo despertar a aquel gigante e incluso piensa que puede comunicarse con él, esto es simplemente asombroso, a pesar de que aun yo continue mejorando a David, él ya puede hacer cosas que la humanidad pensó que eran imposibles, es un ser casi perfecto, que acaso ¿esto no me hace a mí, su creador, un Dios?, eh logrado que David sea prácticamente inmortal, aquella invención mía incluso a superado esta patética condición.” Hoy me entrevistare con el Ingeniero y espero obtener las respuestas a mis preguntas, pero, sobre todo, espero poder descifrar su último secreto: ¿Cómo puedo ser inmortal como ellos? Ellos deben de reconocerme a mí como a uno igual, como Creador, como inventor, como un ser que debe trascender más allá de lo que la condición humana permita. Hoy cambia el rumbo de la humanidad para siempre, una vez más, gracias a mi”

Peter escuchaba los pasos del resto de los tripulantes corriendo detrás de su puerta, la pantalla se tornó negra y Peter solo murmuro.

  • Viejo tonto – Mirando aquella pantalla ya apagada.
  • ¡Peter! Vamos amigo, ¡debemos apurarnos! – La voz de Trevor sonaba del otro lado de la puerta mientras golpeaba repetidamente.
  • Yo seré quien termine su misión, señor Weyland… - Peter se puso de pie, guardo su tableta en una mochila y al fin hablo.
  • ¡Ya voy! – Peter grito, abrió la puerta y sin mirar a Trevor camino por el pasillo rumbo a la sala de control.

La tripulación conforme llegaba a la bahía de control se colocaba en asientos con cinturones de seguridad, los pilotos al frente pulsaban varios botones, el capitán Klee, sentado detrás de ellos, daba indicaciones, Bill se había marchado hacia el pasillo que dirigía al motor 1, debía estar al pendiente de la temperatura, Walter lo había acompañado en caso de emergencia.

  • James, ayúdame con esto – Eve tomaba el mando con fuerza, debía alinear la nave.
  • A la orden jefa – el piloto cambio el piloto automático y junto con Eve comenzó a virar la Quetz, en la pantalla de ambos surgió un mensaje “Iniciando el descenso”
  • ¡Señores! Atención, vamos a comenzar el descenso, abrochen sus cinturones – Matt grito y sujeto del hombro a Eve.
  • Adelante Eve, tú puedes lograrlo –
  • Madre, dirige el 80% de energía al motor 2, vamos a intentar no forzar el primero –
  • Energía al 80%, motor dos funciona plenamente –
  • Bill, ¿cuál es el estatus del motor 1? – James hablo por el comunicador
  • Vamos bien, adelante –

La nave comenzó el descenso al planeta, atravesó la primera capa de la atmosfera, la nave se sacudió bruscamente, las luces naranjas no dejaban de iluminar la sala.

  • La atmosfera es muy inestable, al parecer hay una enorme tormenta –

Las nubes grises rodeaban la nave, el agua de la tormenta golpeaba con fuerza el casco, no podían ver nada frente a ellos.

  • ¿Hay señales de la Covenant? – Matt pregunto a James
  • Negativo capitán, los radares están vueltos locos, la tormenta impide detectar la señal –
  • Madre, ¿tienes algo? –
  • El motor 1 pierde energía, motor 2 se calienta, está subiendo la temperatura gradualmente –
  • ¿Bill?
  • Hay que estabilizar el motor 2, Madre, dirige 10% de energía al motor 1 –
  • ¡Bill, dame un momento se que puedo con esto! – Eve grito por el comunicador
  • ¡Debes entrar ya! El motor no soportara más –
  • ¡Vamos!

La nave se sacudía de lado a lado, algunos paneles exteriores comenzaron a explotar, Matt veía como fuertes relámpagos impactaban en el casco.

  • ¡Eve! – James grito, hubo una explosión y la nave quedo sin energía, todos los sistemas se habían apagado de repente, la nave caía en picada.
  • ¡Lo se! Carajo, vamos sé que puedes, ¡Madre redirige toda la energía a motor 2! –
  • Enterada –
  • ¡Matt! – Jess grito, la nave se sacudía bruscamente mientras la tripulación se aferraba a sus asientos, el capitán miraba hacia las pantallas de control, todo parecía muerto.
  • ¡Vamos! Responde carajo- Eve jalaba del mando, no se movía de su lugar.

La Quetz iba en picada hacia la superficie, el planeta Origae-6 lucia hermoso, planicies verdes y bastos océanos conformaban un entorno hipnótico, Matt no creía lo que veía y pensó en que moriría en ese paraíso cuando de repente los sistemas se reiniciaron, las pantallas se encendieron de nuevo y los pilotos gritaron de alegría.

  • ¡Al fin! – Eve de nuevo aferrada al mando, comenzó a estabilizar la nave
  • ¡Bill! ¿Me escuchas? – James pregunto por el comunicador
  • Bill se encuentra herido, el motor 1 no responde, creo que el daño es peor, lo mejor es aterrizar cuanto antes – La voz de Walter respondió al piloto.
  • ¡Debemos aterrizar ya! –
  • Amanda, ve a la bahía de enfermería, revisa que ocurrió con Bill – Isaac dio la orden.
  • ¿Tenemos señal de la Covenant? – Jess se aproximo al panel de la consola buscando en los radares
  • ¡Si! Ahí está… - Jess señalaba con el índice sobre la pantalla.
  • Pero ¿qué es eso? - Matt se colocaba a su costado también viendo la pantalla.

En los radares se podía observar una señal leve, era constante y parecía salir de una montaña, la formación era una especie de pirámide.

  • La Covenant está ahí dentro… - Jess murmuro
  • Eve, ¿la Quetz puede llegar hasta allá? – Matt pregunto mientras la nave de nuevo se agitaba.
  • Negativo, tratare de acercarme lo mas que pueda, pero no debemos estar mas en el aire –
  • Perfecto, adelante –

La nave descendía lentamente, parecía que no podía sostenerse más y caería de bruces en la verde superficie del planeta.

  • Solo un poco más… - James rezaba mientras de frente veía con asombro como una enorme edificación parecida a una pirámide se iluminaba con la luz del sol más cercano, parecía un sueño.
  • Es hermosa – Jess no creía lo que sus ojos veían.
  • tendrá que ser aquí, la nave no soporta más – Eve finalmente logro estacionar la nave en la superficie, toda la tripulación se sintió aliviada y pudieron por fin relajarse un poco.

Comentarios 1

F
FantasticJaime26 de septiembre de 2025
¡Qué arranque tan copado para una historia de sci-fi! La situación me enganchó al toque: la tensión, la dinámica de la tripulación y el misterio alrededor de Origae-6 son super atrapantes. Se siente como el comienzo de algo grande e intenso. ¿Pensás continuarla? Me encantaría ver para dónde sigue la historia. ¡Por favor seguí escribiendo!

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