Alien: Epimetheus

Ciencia ficción

Alien: Epimetheus

En mi “Reboot” de Alien Covenant, continuaría con la historia de la Dra. Elizabeth Shaw en búsqueda de respuestas después de lo sucedido en la historia de Prometeo.

La Dra. Shaw había comprendido como usar la nave Juggernaut de los Ingenieros, los sistemas obedecían a sus pensamientos, la cabeza cercenada de David la había ayudado a estudiar el funcionamiento de los sistemas para poder realizar el viaje hacia el mundo de origen de aquellos ancestros de la humanidad.

Habían pasado 13 años desde que abandonaron LV-223 y la Dra. Shaw y David habían desarrollado una amistad, David comprendió que Elizabeth no lo veía como a un sintético, sino más bien como un ser pensante con el cual pudo conocer como veían a la humanidad desde la perspectiva de la inmortalidad, pues ese siempre fue el sueño de Peter Weyland.

La misión de Prometeo siempre fue esa, buscar a nuestros creadores para preguntarles cómo se podía llegar a evadir la muerte, ese era el objetivo de Weyland, algo que David nunca comprendió del todo, ¿Cómo era posible que él fue creado como un ser “inmortal” por alguien que no puede llegar a serlo?

Por otro lado, la intención de la Dra. Shaw había cambiado; ¿porque los ingenieros se habían arrepentido de la creación de la humanidad?, ¿qué cambio para que después de crearnos hayan decidido eliminarnos? Pero, sobre todo, pensó que antes veía a los Ingenieros como Dioses, pero su perspectiva cambio y sabía que ellos también fueron creados por alguien más. ¿Dios existe?

Al llegar al mundo de los Ingenieros, Elizabeth se daría cuenta de que ese mundo ya no existía, aquel paraíso se había extinguido, al explorar la ciudad principal logro conectar a David a un ordenador que se había preservado por millones de años. Gracias a ese ordenador, Elizabeth y David lograban conocer la historia de los Ingenieros en una proyección holográfica: En el inicio de los tiempos, antes de que existiera algo, hubo una enorme explosión donde se formaron las galaxias, las estrellas y planetas. En un remoto planeta, se desarrolló la civilización de una raza inteligente y sumamente espiritual llamados por los Ingenieros como “Los Antiguos”, ellos habían desarrollado un enorme potencial y por milenios fueron la cultura que regía el universo conocido, cuando llegaron al punto en donde su conocimiento había logrado propagarse por diferentes mundos se toparon con su perdición. En una luna, alejada de su mundo natal, la naturaleza del cosmos había desarrollado la respuesta a la enorme arrogancia con la que habían actuado los Antiguos, se había creado, lo que los ellos llamaron “Las lágrimas de Dios”.

Este líquido actuaba como un ser omnipresente, una conciencia, capaz de acabar con civilizaciones enteras y de volver a crearlas, los Ingenieros descubrieron que los Antiguos habían perecido ante este ser supremo, ellos también lo harían y así lo harían sus creaciones, entre ellas la humanidad. Al final de la historia, Elizabeth se daría cuenta de que el líquido que habían descubierto en el planeta LV-223 era esa respuesta del mismo universo para que el ciclo de destrucción-creación sea infinito y que siempre fue así. No había un Dios misericordioso creador, solo el ciclo infinito del universo.

Aquel liquido misterioso fue estudiado por los Antiguos y descubrieron que era un fuerte potenciador de vida, pero también de muerte. Era como una deidad en sí ya que actuaba como la fuerza que permitía el ciclo infinito de creación y destrucción.

Elizabeth se daría cuenta de que la humanidad había llegado a la cúspide del conocimiento y que los Ingenieros tenían la misión de extinguirnos antes de que la humanidad terminara con el universo en sí, ya que, según sus cálculos, la humanidad cometería errores garrafales como había pasado antes: guerras nucleares, conquista de otros mundos, destrucción de planetas y recursos por ambición y, sobre todo, la creación de la Inteligencia Artificial.

Los ingenieros habían mandado sus últimas naves siglos atrás para “reiniciar “el universo, pero no pudieron completar su misión y ahora la humanidad estaba condenada, no por el liquido negro si no por su propia creación.

Al terminar la proyección, Elizabeth se sentiría defraudada, cayo de rodillas y sus lagrimas brotaron, David se le acerco y se puso de rodillas frente a ella, la abrazo y le diría al oído: Te amo, pero siempre tuvo que ser así” y con un rápido movimiento le rompería el cuello.

David caminaría por la ciudadela sintiéndose un Dios y en la escena final, la Nostromo recibiría una señal de una luna cercana.

Comentarios 1

B
ByeHollywood1 de septiembre de 2025
Che, me re copa cómo expandís el lore de los Ingenieros, le da más profundidad al universo. Pero que David siempre termine traicionando me suena a cliché repetido de las películas de Alien, ¿no pensaste en que Shaw podría haber tenido un rol más activo en el final?

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