EEH '26: 'When we went MAD!', el monopolio de la sátira

Reseñas generales

Si nacieron en los 2000s y frecuentaban Cartoon Network durante los 2010s como yo, seguramente recuerden cruzarse con una serie muy bizarra llamada ‘MAD’. En una época dorada con series como Un Show Más, Hora de Aventura, Gumball o Steven Universe, MAD destacaba por parodiar muchos elementos de estas caricaturas y más elementos de la cultura popular. Disney, Nickelodeon, DreamWorks, Universal, Nintendo, Sega: todas las grandes compañías e IPs ligaron un golpecito por parte de MAD. Por mucho tiempo, Alfred E. Neuman me tuvo pegado a la pantalla esperando enganchar un nuevo episodio y nuevas sátiras de franquicias que amo. Algo brillante a destacar es que, en algunos sketches, el doblaje de ciertos personajes era el mismo que se utilizó en el material parodiado, lo que le otorgaba a esta serie un valor agregado muy entretenido.

Iniciada en 2010, y después de 4 temporadas, la serie dejó de emitirse en 2013. Sorpresa la que me llevé cuando, investigando a los 11 años, descubrí que MAD no se limitaba a segmentos animados de 11 minutos, sino que se trataba de una revista humorística que manejaba el monopolio de la sátira hace ya mucho tiempo. Sin embargo, mi conocimiento sobre la marca MAD llegó hasta ahí. Al menos hasta hace unos días que tuve la oportunidad de ver el documental “When We Went MAD!” , dirigido por Alan Bernstein, durante el ciclo de películas y cómics “Esto Es Historieta”. Esta película profundiza en toda la historia de la emblemática revista estadounidense: desde su creación en 1952 hasta su última publicación original en 2019.

Lo fascinante de MAD no solo fue la propuesta en sí, sino las mentes detrás de dicha propuesta y las que formó para, eventualmente, dar paso gigantes en la industria del entretenimiento y las artes, de las cuales algunas trabajaron en la propia revista. Personalidades como Bryan Cranston, Judd Apatow, 'Weird Al' Yankovic o Quentin Tarantino crecieron leyendo las bizarras viñetas de Alfred E. Neuman y ‘Spy vs. Spy’. Incluso funcionó como influencia para artistas y dibujantes como Art Spiegelman o Matt Groening, quienes se vieron inspirados por el esceptismo de MAD hacia la autoridad y su estilo humorístico. De hecho, así como aclaran en el docuemntal, si no fuera por MAD, ciclos completos de la televisión o el cine no existirían como los conocemos. ‘Saturday Night Live’, ‘The Daily Show’, ‘Los Simpsons’, etc. MAD no inventó el género parodia, pero sí se volvió un antes y un después a la hora de decidir sobre qué y cómo podemos hacer humor.

No obstante, tampoco podemos dejar de lado a los artesanos que dotaron de identidad a la revista: ‘The Usual Gang of Idiots' o ‘La Banda de Idiotas de Siempre’. Desde sus fundadores William Gaines y Harvey Kurtzman, pilares importates como Al Feldstein, Nick Meglin y John Ficarra, hasta artistas legendarios como Don Martin, Mort Drucker, Sergio Aragonés, Al Jaffee, Antonio Prohias, Jack Davis, Dick DeBartolo, Dave Berg, Paul Coker, Frank Jacobs, y un largo etcétera. A esta lista también se le suman todas aquellas personas que crecieron leyendo MAD y, poéticamente, terminaron trabajando en la revista, tales como Tom Richmond, Sam Viviano o Anton Emdin. A través de su arte y su compromiso, los lectores notaban que las revistas eran producidas por verdaderos fans como ellos.

“La Banda de Idiotas de Siempre” (1952-2002)

Por otro lado, es irónico pensar que ‘Entertaining Comics’, el sello editor de MAD, originalmente nació como ‘Educational Comics’ y empezó publicando series como “Historias de la Biblia dibujadas” y biografías de grandes personajes de la Ciencia y la Historia en forma de cómic. Lo que inició como una herramienta pedagógica terminó convirtiéndose en uno de los estándares de la irreverencia y el humor indiscriminado a nivel mundial. Sin embargo, algo poético surgió de todo esto; y es que muchos niños aprendieron sobre aspectos de la realidad de una manera única gracias a MAD. Al burlarse de determinadas figuras públicas, ya sea políticos o estrellas de Hollywood, la revista le dio a los jóvenes un método de entender, de forma accesible, el mundo que los rodeaba. Algo que empezó como una herramienta educativa terminó educando indirectamente a una generación de lectores.

Eso fue MAD Magazine, una publicación que no le tenía miedo a nada ni a nadie, y que, de alguna manera u otra, siempre lograba salirse con la suya. Ni siquiera cuando la Comics Code Authority impuso serias censuras por contenidos no aptos en la industria de las historietas, MAD se salvó de aquellas regulaciones cambiando el formato de cómic a revista. Entre demandas y juicios, Alfred E. Neuman siempre mantuvo esa risa risueña, pícara y despreocupada que lo caracterizaba. 

A partir de este documental, descubrimos que MAD consiguió lo que buscaba. En una época caracterizada por el conformismo y el consumo superficial (post Segunda Guerra Mundial y durante la Guerra Fría), ‘Entertaining Comics’ se animó a hacer algo que, para muchos, era impensado: satirizar el “sueño americano”. La típica publicidad de productos limpieza o la propaganda de un determinado partido merecían ser analizadas y cuestionadas. A través de los años, demostró que no todo debía entenderse de una manera lineal, sino que la realidad puede ser replanteada a través del humor. Aquella revista que no aceptó plata de nadie y se burlaba de todos, a pesar de estar incativa actualemente, cimentó su lugar en la misma cultura popular que decidió volver loca.

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