Descubriendo a Jessie Buckley. Episodio 2

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Estamos a solamente unos días de que la actriz irlandesa Jessie Buckley suba al escenario del Kodak Teathre, el próximo 15 de Marzo, a agradecer su primer premio Oscar como Mejor actriz en un rol protagónico por su labor en el filme “Hamnet”, en donde ella interpreta a Agnes la esposa de William Shakespeare. Papel por el cual ya ha recibido un BAFTA, un Critics’ Choice Award, un Globo de Oro y el Actor Award.

Con una amplia trayectoria en la industria y su segura victoria en los Oscar, la carrera de Buckley promete seguir siendo de las más relevantes de la generación actual de actrices. Con una predilección por inclinarse a proyectos del cine independiente, películas de bajo presupuesto y filmes británicos, la actriz ha construido una filmografía sólida y destacada.

En el artículo anterior hicimos un repaso por sus primeros pasos en el mundo del cine, en donde destacamos títulos como “Beast”, “Wild Rose”, "Judy", "Dolittle" y “The Courier”.

Haciéndose un nombre.

Siguiendo el vertiginoso ascenso de la carrera de Jessie Buckley, encontramos dos filmes que marcaron su camino y que le hicieron asomar con luz propia, claro es el caso de una película británica pensada para el lucimiento de Keira Knightley que termino siendo algo opacada por el brillo de Buckley.  

Hablamos de la película "Misbehavior", una comedia romántica del año 2020 dirigida por Phillipha Lowthorpe y protagonizada por un elenco de primerísimas figuras como la ya nombrada Knightley, Gugu Mbatha-Raw, Lesley Manville, Rhys Ifans y Greg Kinnear.

Este filme basado en hechos reales es una película entretenida, bien escrita y dirigida, aún a pesar de su falta de fuerza dramática. La misma se centra en los sucesos ocurridos en el certamen de Miss Mundo en 1970, cuando en pleno vivo el "Movimiento de Liberación de Mujeres" invadió el escenario, interrumpiendo la transmisión para afirmar que este tipo de concursos de belleza degradaban a las mujeres.

Allí Buckley interpreta a la activista Jo Robinson, una de las líderes del Movimiento de Liberación de Mujeres que irrumpieron en el Concurso de Miss Mundo en 1970. En este filme que destaca la lucha feminista, compone a una mujer de firmes convicciones que es el contrapunto del personaje principal de la historia que interpreta Knightley. 

La actriz irlandesa sobresale y le roba el protagonismo durante el filme, en gran medida por su versatilidad para moverse tanto en el drama como en la comedia y en su rigor de gran actriz gestual. 

Ese mismo año Jessie también fue parte del elenco de “I'm Thinking of Ending Things”, una thriller de suspenso psicológico escrita, producida y dirigida por Charlie Kaufman. En dicho filme realizado para Netflix compartió elenco con Jesse Pleemons, Toni Colette y el actor británico David Thewlis.

En este filme el director hace gala de su visión compleja y surrealista del cine, para lograr sumergirnos en los oscuros rincones de la soledad, la búsqueda de identidad y de el amor como una ilusión. Con un guion tan brillante como desconcertante, una historia atrevida y por momentos depresiva y exasperante.

Buckley describió su labor "como una experiencia liberadora pero aterradora, destacando la libertad creativa dada por Charlie Kaufman y la necesidad de "perderse" en el papel. 

Según dichos de la propia actriz, esta fue una de las películas que marcó su carrera. En gran medida por la posibilidad de trabajar con Kaufman un director a quien elogió por “permitir que los actores desarrollaran su propia comprensión del guion en lugar de imponer ideas”.

Buckley sintió que el guion la dejó "conmocionada y despierta", y describió la atmósfera de filmación como caótica pero estimulante, permitiendo a los actores encontrar algo mágico y genuino en el momento. Dijo además que la película exploraba la vulnerabilidad y la confusión emocional, evitando las preconcepciones de escenas.

Buckley señaló que su personaje evolucionaba constantemente y que la película no busca un sentido lineal, sino que se centra en el desorden, la memoria y las emociones. La actriz se refirió al proceso como "sumergirse" en un mundo que existe puramente desde la mente de Kaufman. Hubo escenas particularmente aterradoras y físicas para ella.

Se abren las puertas de Hollywood 

Luego de mucho andar y siempre elegir proyectos más vinculados al cine independiente y de autor, en el camino de Buckley aparece la actriz y directora Maggie Gyllenhaal, una de las voces femeninas más empoderadas de Hollywood pero que ha sabido como hacer que sus proyectos se mantengan alejados de los estándares y convencionalismos propios de los grandes estudios.

“Creo que tenemos un tipo de relación muy rara y  preciosa. Cuando nos conocimos hubo un encuentro de mentes y almas. Realmente hablamos el mismo idioma, sé que esto es solo el comienzo de una larga historia de amor entre nosotras. Ella es mi Scorsese.” dijo Buckley sobre Gyllenhaal.

Maggie Gyllenhaal, actriz con una larga y prolífica carrera, se decidió a dar el salto a la dirección con la película “The Lost Daughter”. El film cuenta con las actuaciones de Olivia Colman, Jessie Buckley, Dakota Johnson, Peter Sarsgaard, Paul Mescal y Ed Harris.

En su opera prima la directora se muestra disruptiva sobre el espacio de las mujeres en Hollywood y las historias que se cuentan sobre ellas, sobre todo en como las cuentan. Y de acuerdo a ello, presenta una historia que difícilmente deje al espectador indiferente, por el tratamiento de nociones como el instinto maternal y la moralidad en torno a los roles preestablecidos socialmente. 

El filme cuenta la historia de una "madre fallida", pero lo hace desde una mirada distinta. Lejos de romantizarla, hace foco en el deber y en el deseo desde el propio punto de vista de la mujer en cuestión, una madre que se debate entre llevar adelante su maternidad y al mismo tiempo su desarrollo personal.

La narración que va rompiendo líneas temporales, nos lleva y nos trae a momentos de su vida pasada y al presente. La tensión dramática de la historia nos hace saber claramente que esconde un secreto que la ha convertido en esta mujer taciturna.

En este filme Jessie Buckley aborda la versión joven de la protagonista, interpretación que le valió su primera nominación a los Premios Oscar como Mejor actriz en un rol de reparto.

La actriz reveló que la película resonó profundamente con su propia madre, generando conversaciones abiertas y honestas sobre las luchas reales y no idealizadas de la maternidad.

Para componer su personaje Buckley se baso en considerarla una "madre increíble", que al elegir su individualidad, le otorga a sus hijas las herramientas para poder liberarse de la represión social.

Jessie Buckley en The Lost Daughter

“Fue una experiencia transformadora que cambió mi perspectiva sobre la maternidad y las relaciones profesionales. Valoro el guion por desmitificar la maternidad y mostrar un espectro de sentimientos que incluye el terror y la ansiedad, fue una experiencia de rodaje muy honesta y gratificante” dijo Buckley respecto a su participación en la película.

Sin dudas que “The Lost Daughter” es una película más que actual y en varios puntos transgresora, es impactante la ausencia de cariño que la madre refleja hacia sus hijas y como lo aborda el filme sin elevar juicios, dentro de su visión original y feminista de este relato. 

Otro gran paso al estrellato.

Luego del exitazo que resultó el filme anteriormente analizado, Jessie como es una de sus costumbres eligió sumarse a una película británica, más vinculada al cine independiente y de autor. En este caso para trabajar con un director que venía rompiendo el molde con un par de títulos interesantes como “Ex Machina” y “Annihilation”, por supuesto hablamos de Alex Garland.

La película en cuestión fue “Men”, una cinta de folk horror que en general recibió críticas positivas, sobre todo a las actuaciones de Buckley y Rory Kinnear, pero que no logró igual consenso para la historia y enfoque de la misma.

Sigue a una joven viuda  que se va de vacaciones en solitario a la campiña inglesa, pero se ve perturbada por los hombres de la comunidad.

Luego de un nuevo paso por el thriller psicológico, Jessie Buckley se sumó a un filme que dio mucho que hablar y que fue gran protagonista en el circuito de los grandes premios de la Industria: “Women Talking”.

La película dirigida por Sarah Polley, basada en impactantes hechos reales, fue alabada por la crítica internacional que destacó el guion, la dirección, la Banda Sonora y por sobre todas las cosas las deslumbrantes actuaciones de Buckley y Ben Whisaw. 

En 2010, ocho mujeres de una colonia menonita aislada en el oriente boliviano luchan por reconciliar la realidad de su fe, después que se revela que los hombres de su comunidad drogaron y violaron a varias mujeres durante años.

Polley propone una valiente película con una temática tan apasionante como aberrante en sus hechos reales, con un guion brillante y una puesta en escena poderosa.  El problema de la misma es que se repite una y otra vez en diálogos intensos que intentan reforzar su discurso de fe en una visión algo esquematizada.

Las poderosas interpretaciones de un elenco de galardonadas actrices como Rooney Mara, Frances McDorman y Claire Foy, logran elevar el filme y rescatarlo en momentos que la directora subraya en demasía su mensaje. Pero es sin dudas Jessie Buckley la que se roba todos los flashes con una actuación deslumbrante.

Buckley dijo que “el filme fomenta conversaciones vitales sobre la superación de abusos y la creación de espacios seguros. Es una obra poderosa que utiliza el arte para dar voz a las experiencias femeninas frente a la coerción”.

En esta oportunidad la actriz irlandesa participó en discusiones sobre el desarrollo de los personajes junto a Claire Foy y la directora Sarah Polley. Creó el suyo con la idea de que ante situaciones extremas, el perdón es imposible sintiendo que la película ayudaría a dar visibilidad a estas experiencias.

Maravillado por Jessie Buckley.

Y llegamos a lo que para quien escribe es el punto interpretativo más alto de la carrera de la actriz irlandesa Jessie Buckley, antes de “Hamnet” obviamente, aunque nobleza obliga llegué a ella pensando ver como se lucía la por aquel entonces actriz del momento, la gran Olivia Colman. Y como describo en el título quedé maravillado con la interpretación de Buckley.

Por aquellos tiempos Olivia Colman venía de ganar el Oscar por “The Favourite”, además de acumular nominaciones año tras año a los premios más importantes, por ello todas sus películas eran casi de visionado obligatorio.

En 2023, Colman produjo el filme “Wicked Little Letters” dirigido por Thea Sharrock que obviamente sería protagonizado por la ganadora del Oscar. 

El filme era una comedia basada en una historia real ocurrida en el Reino Unido en 1920, cuando los residentes del pequeño pueblo de Littlehampton, comenzaron a recibir cartas tan obscenas como misteriosas. Esto motivo a un grupo de mujeres a investigar el caso.

La directora necesitaba una actriz de carácter para el personaje de Rose Godwing, quien sería el contrapunto interpretativo y enemiga en la historia de Edit Swan, a quien interpreta Olivia Colman.  Fue esta última quien propuso a Jessie Buckley, la otra actriz británica del momento con quien ya había trabajado en la película “The Lost Daughter”.

Olivia me dijo: “Hay un guion, seríamos tú y yo como vecinas insultándonos y divirtiéndonos. Y yo dije ¡Está bien!” recuerda Buckley.

Buckley opinó que la historia resalta cómo las mujeres eran oprimidas y juzgadas por no encajar en los estándares sociales de la época, encontrando una conexión entre el acoso por cartas de entonces y el "trolleo" moderno en internet.

“Tenemos la idea de que Gran Bretaña y las mujeres que vivieron en la década de 1930 solo hacían pan saludable e iban a la iglesia. La verdad es que eran sucias, humanas, crudas… Eran como todos nosotros” dijo Buckley en entrevistas de promoción.

El ocurrente guion, la puesta en escena efectista centrada en los detalles y el ritmo de la película hacen de esta una comedia entretenida, que sin dudas se eleva en el contrapunto interpretativo de sus actrices protagónicas cuyos personajes antagónicos tienen matices contrastantes que las distinguen.

Buckley interpreta una mujer libre y franca, que personifica la resistencia y la autenticidad frente a una comunidad conservadora. Se apodera de cada escena con una interpretación enérgica, verborrágica y gestual, uno de los recursos más fuertes en su registro actoral. 

Otra joyita del cine indie 

Luego de brillar en “Wicked Little Letters” Jessie volvió a sus fuentes, eligiendo un film de corte independiente para su próximo proyecto. Se trató del drama romántico con algunas dosis de comedia y Ciencia Ficción: "Fingernails".

Una joven que desconfía que su pareja de toda la vida sea el amor verdadero, se somete a una evaluación desarrollada por altas tecnologías para probar si las parejas están realmente enamoradas. Allí es donde conoce a otra persona y se encuentra ante un difícil dilema.

El filme dirigido por Christos Nikou y producido por la aclamada actriz Cathe Blanchet, cuenta con el protagónico de Buckley, que es secundada por Jeremy Allen White y Riz Ahmed.

La trama sirve al lucimiento de Buckley que es el motor del filme, con una interpretación soberbia e inteligente que logra transmitir los conflictos internos en los que se debate su personaje y abrir el debate que nos propone la historia. 

A través de Anna, la película cuestiona la dependencia moderna en algoritmos y datos para validar los sentimientos, sugiriendo que el amor es algo inefable que no puede medirse científicamente.

Una vez más hay que destacar el rigor físico y gestual que Buckley otorga a sus personajes, en este caso para mostrar la melancolía y el anhelo de su Anna. 

Buckley creó a Anna, como una mujer de voluntad fuerte que decide seguir su corazón aún cuando deba desafiar las normas sociales, la tecnología y someterse al dolor real o físico que conlleva amar sin garantías para encontrar la felicidad auténtica.

Buckley trabajó estrechamente con Riz Ahmed. Se ha señalado que ambos actores confiaron plenamente en la visión del director Christos Nikou para explorar cómo el amor requiere un esfuerzo constante, más allá de la química en la pantalla.

And the Oscar goes to … Jessie Buckley por Hamnet.

Finalmente descubrimos a Jessie Buckley esta fantástica actriz irlandesa de una gran carrera cinematográfica, que seguramente tendrá un nuevo impulso a partir de que se lleve la estatuilla por su interpretación de Agnes Shakespeare en el filme “Hamnet”. 

Pero no voy a aburrirlos con una reseña de la película que está en boca de todos, ya que mucho habrán leído al respecto. Y si no saben nada de ella, algo difícil, les recomiendo que la vean … solamente la desgarradora interpretación de Buckley ya es uno de los tantos motivo para hacerlo.

 

 

 

 

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