"El día del asedio: 11 de septiembre de 1683": magnifica coproducción europea sobre la liberacion de Viena de los turcos
Aspectos socioculturales578 palabras
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Raul Alonso Quijano, hidalgo Mientras esperamos el estreno en la Argentina del reciente film de Alejandro Amenabar, “El Cautivo” es importante recordar esta pélicula producida por varios paises europeos, sobre todo Italia y Polonia, puesto que la misma trata sobre una temática similar a la que nos ofrecerá en breve el director hispano-chileno. En efecto, el choque de culturas entre el Cristianismo y el Islam es un eje común que atraviesa ambas obras del septimo arte, ofreciendo un marco preciso desde el cual abordar su análisis.
Específicamente hablando de “El día del asedio:..” (2012), podemos afirmar que se trata de una gran superproducción, debido no solo a su impactante despliegue escenográfico, de vestuario, sonido y efectos especiales, sino sobre todo a la gran precisión de su trama dentro del marco histórico. Esto lo puedo afirmar desde mi posición como historiador profesional, especializado en el tema, al que dedique un par de articulos académicos hace unos años y una novela posterior que combina hechos de la realidad de ese episodio del pasado con otros elementos ficticios, la cual se halla actualmente en proceso de terminación. Por estas razones puedo aseverar que “El día del asedio:…” no solo es una gran pelicula de entretenimiento debido a sus muy bien logradas escenas de batallas, sino también una muy buena forma de entender el pasado de la historia moderna de Europa.
A grandes rasgos, este film se centra en los hechos que llevaron, en primera instancia, a que el gran visir del Imperio Otomano, Kara Mustafa (Enrico Loverso), pusiera sitio a Viena el 14 de julio de 1683, con un descomunal ejército de mas de 200000 hombres de armas. Como la por entonces capital del Sacro Imperio Romano Germánico solo contaba para defenderse con alrededor de 15000 efectivos, su soberano, Leopoldo I de Habsburgo (Priot Adamczyk) pidió ayuda a otros gobernantes cristianos aliados. A su llamado acudieron sobre todo el rey de Polonia y gran duque de Lituania, Jan III Sobiesky (Jerzi Skolimowski), quien acudirá al rescate de los vieneses con su legendaria caballería de elite, los “Husares alados”. Asimismo, otros gobernantes cristianos se unieron a esta verdadera cruzada para salvar a Europa de una inminente ocupación turco-islámica, tales como el Duque de Lorena, Carlos V (Antonio Cupo), y el elector de Sajonia, Juan Jorge III (Krzysztof Kwiatkowski).
Sin embargo, este gran ejercito de rescate cristiano tardó dos meses en llegar hasta su objetivo, y al llegar ante él, sus desavenencias internas amenazaron con paralizar o retrasar todavía mas sus acciones. Afortunadamente para su causa, fue entonces que surgió la figura de Marco D´ Aviano (F. Murray Abraham), un modesto fraile capuchino que se había convertido en capellán de los aliados merced a su conocimiento profundo de sus enemigos otomanos. Merced a los buenos oficios de mediación de este sacerdote, Leopoldo I y Jan III se ponen de acuerdo para atacar a los turcos de Kara Mustafá desde la colina de Kahlenberg el 11 de septiembre de 1683 (cosa que realmente ocurrió al día siguiente), utilizando como arma principal una carga masiva de mas de veinte mil caballeros cristianos, entre los que destacarían los tres mil husares alados. Este impresionante ataque, además de liberar a Viena de su interminable asedio de cincuenta extenuantes jornadas, se convertiría en el futuro en la inspiración para que J. R. Tolkien describa la ofensiva de sus jinetes Rohirrim contra los orcos en la batalla de Pelennor dentro de su inolvidable trilogía de novelas conocidas como “El Señor de los Anillos”.
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