In the Mood for Love: Porque a veces el amor no basta

Reseñas generales

Durante la última semana de junio, el histórico New York Times publicó una lista de las cien mejores películas del siglo XXI. Curada por decenas de personalidades de la industria, entre las cuales destacan Mel Brooks, Simu Liu y más, se esperaba que fuera una lista como esas que usualmente publican los medios cuando no tienen mucho más que publicar.

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El puesto número uno fue ocupado por Parásitos (2019), de Bong Joon-ho

Sin embargo, si esta lista ha dado de qué hablar es por un par de buenos motivos. No solo porque es develada en un momento temporalmente histórico, con el primer cuarto del siglo ya concurrido; sino porque ha resultado ser una compilación bastante acertada y aceptada por el público.

 

Hay ausencias, por supuesto, y un par de películas que en lo personal diría que sobran. Pero en general, se podría decir que es un ranking bastante adecuado. Y si hay algo que a nivel personal no pude dejar de pensar al verlo es en esa elegante y descorazonadora película que se posicionaba en nada más y nada menos que el cuarto lugar global.

 

 

Una película sobre el amor, el deseo de amar y de, justamente, la ausencia de ese amor. La obra maestra de Wong Kar-Wai. Y la que, sin duda, es mi película personal favorita de todos los tiempos.

 

¿Cómo amar cuando ya no hay amor?

 

El hilo narrativo de la película es fascinante. Chow y Su son dos personas sin aparente conexión alguna, y terminan viviendo en apartamentos contiguos; solo para descubrir que sus respectivas parejas están teniendo una aventura entre sí.

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El amor que tienen empieza ante el descubrimiento de que otro amor que tenían está roto.

Buscando consuelo, empiezan a verse el uno con el otro, solo para terminar envueltos en un torbellino de emociones y sentimientos que parece no tener final. Y eso, desafortunadamente, se convierte en el peso de la cruz que deben cargar.

 

El planteamiento de Wong Kar-wai sobre las infidelidades, el amor y el desamor es una apuesta que desde la sencillez y la elegancia pone sobre la mesa todos los matices que pueden tener los romances. Chow y Su tienen problemas en sus respectivas relaciones y, en medio de su deseo de amar y ser amados, buscan refugio en otros brazos.

IN THE MOOD FOR LOVE - Hollywood Authentic
La relación que construyen, una especie de respuesta a lo que sus parejas hacen, se convierte en un espacio al que huir.

Porque está claro que ese primer acercamiento que tienen es porque, muy en el fondo, se sienten completamente solos. Aunque al final del día haya otro cuerpo sobre sus camas, el vacío que tienen es de carácter emocional, no físico.

 

Y la narrativa del director se convierte también en un poema sobre la fragilidad humana. Ante la dificultad y el sentimiento de insuficiencia sobre ese amor que viven, ambos corren despavoridos en búsqueda de cualquier refugio ante la tormenta emocional que les acecha.

 

Porque tanto Chow como Su quieren no solo entregar ese amor que tenían antes, que ahora parece no ser correspondido. Quieren también que ese cariño sea recíproco, y sentir algo de vuelta en respuesta a todo lo que están entregando.

In the Mood for Love - The Loft Cinema
¿Alguna vez has amado sin ser amado de vuelta?

Elegancia a flor de piel

 

Si hay algo que destaca del director hongkonés es su capacidad para contar historias desde la simplicidad, con un toque elegante, melancólico, íntimo y muy profundo. Deseando amar es la quintaesencia de ese estilo tan característico que le ha dado a Wong kar-wai relevancia internacional.

 

Al respecto, Sofia Coppola, otra de las curadoras invitadas por el New York Times para la votación, dijo que realmente le voló la cabeza “el hecho de que se puedan hacer películas de esa forma, como un medio poético que no tiene que explicarlo todo”.

 

La capacidad de la película para hablar a través de los silencios, las miradas, y los pequeños gestos de los personajes es realmente loable. Dicen que un corazón roto se puede ver a través de los ojos; y esta película es una donde realmente se puede apreciar, con miradas, cómo hay dolor en el interior de las personas.

In the Mood for Love | Cornell Cinema
El encuentro y el desencuentro son claves para que el romance de Chow y Su florezca.

Y no podría estar más de acuerdo porque, al igual que ella: “se sintió como algo que nunca había visto antes, y fue realmente inspirador para hacer cosas que fueran más impresionistas”.

 

El estilo tan sutil y elegante con el que el director presenta esta relación clandestina que al final del día también es una infidelidad que desafía las convenciones sociales es magnífica, porque demuestra que ese espacio que Chow y Su construyeron, un subterfugio de lo aterrador que se convirtió vivir en sus relaciones del día a día, se convirtió en algo que aliviaba el dolor que había en sus vidas. 

 

Algo al estilo “un clavo saca otro clavo”, pero mucho más elegante y romántico.

Criterion Review: IN THE MOOD FOR LOVE [4K-UHD] | by Jon Partridge | Medium
Pronto, como naturalmente ha de suceder, se ven en la encrucijada de decidir entre su antiguo y nuevo amor.

Sin embargo, esa solución temporal que encontraron a su dolor, un lugar donde entregar y recibir ese cariño por el que sus almas rogaban, se convirtió también en un espacio de duda y temor. “¿Qué pasa si nos descubren?”, “¿Qué pensarán los vecinos?”, eran dudas que martillaban la cabeza de ambos.

 

No en vano el director escogió una pieza musical que se convirtió en el himno de su historia de (des)amor. La interpretación de Nat 'King' Cole del clásico de Bobby Capó, una canción sobre el deseo, la imposibilidad de consumarlo y la duda que puede acechar fantasmagóricamente el romance, es la elección perfecta para el tono y la narrativa de la película.

 

 

Y por encima de todo, esta relación furtiva es la prueba de que el amor tiene el poder de desafiar convenciones, estereotipos y establecimientos. Pero eso sí, no siempre tiene la capacidad de durar para siempre y, cuando termina, no siempre termina bien.

 

Amando la costumbre

 

Al final, Chow decide dar el paso y le propone dejar la vida de mentiras que tenían atrás. Una puerta se abre viviendo en otro país, pero Su le revela que ha vuelto con su marido, diciéndole que es preferible que dejen de verse por un tiempo.

 

Él acepta - ¡como si tuviera otra opción! - y deja atrás no solo su trabajo, su hogar, y a su esposa, quien se supone que era el amor más grande de su vida, sino también a Su, el no-amor más grande que alguna vez tuvo. Aunque ella más tarde cambia su decisión, ya es demasiado tarde.

 

Como diría Céline Song en Vidas Pasadas: no tuvieron las suficientes capas de In-Yun para terminar juntos.

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A veces, simplemente, es demasiado tarde para hacer las cosas bien.

Lo sorprendente de esto es que, a pesar de ser una historia de amor ubicada en un tiempo muy remoto, alrededor de los años 60's, se trata a la vez de una historia sorprendentemente moderna. Porque es la prueba de que vivimos en un mundo regido por las apariencias, las convenciones sociales y, en última instancia, por el deseo irrefrenable de amar y ser amados.

 

Porque incluso para el 2000', año en que estrenó la película, eran algo raras las historias de amor no solo de fuera de occidente, sino aquellas que no tenían un final tan empalagoso y de cuento de hadas. Aun menos común, claro, las que hablaban de ese desamor de una manera tan poética y desgarradora.

IN THE MOOD FOR LOVE - Hollywood Authentic
Al final, la historia de amor más grande se convierte en una puñalada al corazón.

'Deseando Amar' se convirtió en la prueba definitiva de que el amor es una emoción de muchas caras. Viene acompañado de tristeza, pero también de júbilo. Y así como puede punzar como un cuchillo afilado, también tiene la capacidad de sanar como un bálsamo espiritual.

 

Todo depende de qué tanto y cómo ames, al final del día. Y también es la prueba de que, sin importar el momento de tu vida en el que te encuentres, necesitas para bien o para mal de ese sentimiento maldito que le da ritmo a tu corazón.

 

Y es que la película termina con un grito silencioso, no al cielo, ni a otra persona. Es un grito a unas piedras, como el último aliento de un organismo vivo. Es, de alguna forma, una muerte. El fallecimiento definitivo de lo que fue. O más bien, de lo que pudo haber sido.

 

Él recuerda esa época pasada, como si mirara a través de un cristal cubierto de polvo, el pasado es algo que puede ver, pero no tocar. Y todo cuanto ve está borroso y confuso.

In The Mood For Love Ending Explained: Remember Those Vanished Years
Chow confiesa, en un ritual antiguo, lo que guarda en su corazón.

Quizás todos cargamos con un momento así. Un amor que no se concreta, pero que nunca desaparece. Un silencio que grita más que cualquier palabra. No fue un adiós, tampoco un cierre. Fue una pausa eterna. Un susurro que nadie oyó. Una herida sin sangre, pero que arde.

Comentarios 1

M
MehMeh4 de julio de 2025
Tu análisis de In the Mood for Love le hace justicia a lo poético que respira la peli. Cada observación es tan sutil como los planos de Wong Kar-wai. Pero che... no banco para nada la lista del NYT: meter cine latino y asiático como relleno es no entender un pomo del cine global. Pelis así merecen más que jerarquías yanquis. Gracias por honrar su emoción sin filtros.

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