Trainspotting: mucho más que una fábula sobre las drogas
Reseñas generalesEste mundo te pide que elijas demasiado.
Te pide que elijas una vida. También un trabajo. Y una carrera. Y una familia. Y una televisión enorme; y lavadoras, autos, reproductores de discos compactos y abrelatas eléctricos. Y buena salud, colesterol bajo y seguro dental. Y pagar una hipoteca con interés fijo. Y una casa para iniciarte en el mundo inmobiliario.

Y por si fuera poco, te pide que elijas a tus amigos, tu ropa deportiva y maletas a juego. Y un traje de tres piezas a plazos en una incontable gama de telas. Y el bricolaje y preguntarte quién carajo eres el domingo por la mañana. Y en qué sofá sentarte viendo concursos que te dejan el cerebro frito y el alma hecha pedazos, atiborrándote de comida basura. Comida que, por cierto, también vas a tener que elegir.
¿Y todo para qué, te preguntarás? Para pudrirte al final de todo, meándote encima en una casa miserable, siendo nada más que una vergüenza para los seres que engendraste para reemplazarte.
Esta es una vida de decisiones, de dolor, de sufrimiento, pero por sobre todo de estrés y ansiedad por un concepto en apariencia simple, pero que puede ser la pesadilla de muchos: el futuro. Todos los días estás, de alguna u otra forma, eligiendo tu futuro.
La comida que comes, el deporte que haces (o dejas de hacer), dormir cinco minutos más o apagar la alarma. Todo pesa en el futuro, en mayor o menor medida y, en cuanto te das cuenta de eso, se convierte en una carga prácticamente insoportable.

Pero para Mark Renton y su grupo de (mal llamados) amigos el futuro dejó de ser un problema. Los gritos de la sociedad se volvieron demasiado fuertes y sus demandas muy exigentes. Así que ellos eligieron no elegir y dejar que algo más elija por ellos.
Elijo no elegir la vida. ¿Las razones? Muy simple, no las hay. No necesitas razones cuando tienes heroína.
- Mark Renton
Mucho más que una campaña antidrogas
Es obvio que, a primera vista, lo que Irvine Welsh (autor de la novela original) y Danny Boyle (director de la película) querían plantear era una grandísima advertencia sobre la peligrosidad de las drogas y los terribles lugares a los que estas pueden llevar.
No en vano un bebé muere por desatención durante la apertura del primer acto.

Pero el verdadero quid del asunto no es el hecho de que haya un montón de jóvenes que consuman desenfrenadamente drogas, sino que hay una sociedad con sistemas increíblemente mal diseñados, al punto de hacerles creer a decenas de personas que el único escape es embriagarse con lo que tengan a la mano, desde una pinta hasta un pinchazo, para olvidar lo insoportable que es vivir.
Porque eso es realmente sobre lo que trata Trainspotting. Es una carta abierta a la sociedad inglesa, imitada fácilmente por cualquier otra en cualquier lugar del mundo, señalándola por ser la culpable de forjar una generación sin esperanza.
![Jamie Reid | No Future sticker, [January 1977] | The Sex Pistols: The Stolper-Wilson Collection | 2022 | Sotheby's](https://img.plotcoda.com/u/article/20250613/8e461ac634ced26a55e23b15b449606d.webp)
Justo como clamaban las bandas de punk, los jóvenes empezaban a crecer sin miras en un futuro, pisoteados por el desastre que representa el mundo en el que viven. Pisoteados por la falta de empleo. Por la carencia de oportunidades. Por el abandono del gobierno que dice protegerlos. Porque las casas están caras y los carros también, y la única forma de salir adelante parece ser vendiendo tu felicidad a alguna corporación y viviendo la vida como un cero a la izquierda.
Es normal que, en esas condiciones, cualquier persona se desespere y, naturalmente, busque cualquier tipo de salida. Algunos optan por la violencia, otros por conseguir dinero a cualquier costo. Pero muchos más encuentran en las adicciones, de cualquier tipo, una vía de escape hacia la insoportable existencia en este mundo.
Y sí, puedes rendirte y dedicarte al alcohol, a las drogas, el sexo, o a armar peleas en bares y matar perros a batazos (cosa que, afortunadamente, no se ve en la película). ¿Pero no es acaso esa una existencia tan - o más - vacía que aquella de la que escapas?

El punto es, a fin de cuentas, el hecho de que Boyle y Welsh mostraron a través de sus obras que una sociedad tan terrible que no le deja más alternativa a sus jóvenes que esta, es una sociedad fallida. Pero lo fascinante (y aterrador) es que, a diferencia de los mundos de Orwell, esta vez se trata de un espejo del mundo real.
Un mensaje que entendí tarde (pero no demasiado)
Aunque al principio ver Trainspotting fue algo más cercano al “por supuesto, nunca voy a hacer nada cercano a lo que muestran aquí"; con el paso del tiempo, la lectura de la novela (traducida terriblemente al español por la abismal cantidad de modismos ingleses), y las constantes re-visualizaciones a este filme, he ido entendiendo las muchas capas de complejidad que guarda la historia de Trainspotting.
Ni Boyle ni Welsh esperan que simpatices en ningún momento con los protagonistas de la historia, ni siquiera con el mismísimo Mark Renton, que se comporta como un patán y hace una larga lista de cosas muy cuestionables y, por supuesto, ilegales.

Lo que quieren es que entiendas que una sociedad hundida en la miseria solo va a terminar generando más violencia. Y las personas, hambrientas por escapar de eso, harán todo lo necesario por escapar de su terrible realidad: un mundo que avanza a una velocidad vertiginosa, una sociedad que avanza a pasos de gigante y el reloj que nunca deja de girar.
Y es que el mundo nunca para a esperarte. Esa es quizá la lección más grande que esta película, y la vida misma, me han enseñado. No importa qué tan mal te sientas, si ayer tuviste una crisis emocional, falleció un familiar querido o terminaste con tu pareja. Al final de la semana vas a tener que volver a estar con corbata y maletín en tu oficina cumpliendo el turno que te corresponde.

Por ello es que Mark Renton se sintió como un fracasado. Incapaz de escoger una carrera a tiempo y un trabajo que lo apasionase, se convirtió en paria de la sociedad; empezó a ser visto como un parásito de su familia, y poco a poco empezó a ser condenado al ostracismo.
La vida no esperó a Mark, y no va a esperar a nadie. Y eso es un peso insoportable, pero es un peso que hay que asumir, y esa es la gran lección, el mensaje último de Trainspotting. Tienes que elegir, te guste más o te guste menos.
Porque sí, puedes escapar a alguna de las miserables alternativas que te presenta este mundo; pero eso significa vivir en el abismo, al borde de la autodestrucción. Y aunque a veces eso se parezca casi tanto como a vivir una vida "normal", con un trabajo de ocho a seis, una casa, un carro y un par de hijos, es mucho más soportable que escapar de esta realidad.

Al final del día, lo único que te queda es levantarte, mirarte al espejo y reconocer que eres capaz de enfrentar el peso de vivir en este mundo. Es una lección que aprendemos, a veces demasiado tarde, y a veces a las malas.
Ese es el verdadero significado de Trainspotting. Este mundo está muy jodido, sí. Pero estás más jodido si te dejas joder por él. Sé que no es un mensaje muy esperanzador; más bien es mordaz y un poco crudo pero, por sobre todas las cosas, aterradoramente real.















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