Abrazá a tu monstruo interior. Your Monster (2024) Caroline Lindy

Reseñas generales

Levante la mano quien tuvo alguna vez el que podría ser definido como el peor año de su vida? Sin ánimo de caer en comparativas, el de Laura Franco es el mejor de los peores: al descubrimiento de su diagnóstico de cáncer, que la mantiene alejada de los escenarios, se le suma una ruptura amorosa marcada por el engaño y el abandono. Y un monstruo que inesperadamente aparece en su vida para perturbarlo todo.  

 

De esta premisa parte Your Monster de Caroline Lindy, largometraje independiente estrenado a principios de este año en la sección Midnight del Festival de Sundance, que surge de un cortometraje homónimo de 2020. En esta comedia romántica/terror/drama, Melisa Barrera interpreta a una mujer en crisis que, cuando todo parecía no poder estar peor, descubre que en el ropero de su habitación vive un monstruo (Tommy Dewey) que planea echarla de la casa. 

 

En las primeras imágenes, la música de fondo contrasta con la cara de Laura abandonando el hospital en silla de ruedas. Sus ganas de morir son producto del peor de los desengaños: Su novio Jacob (Edmund Donovan) la abandona en pleno tratamiento contra el cáncer porque necesita tiempo para estar solo. Su mejor amiga Mazie (Kayla Foster) la ¿acompañará? en el proceso de comenzar su nueva vida. Desde el comienzo sabemos que entramos a un mundo donde las contradicciones serán constantes y los contrapuntos, entre el drama y el ridículo, marcarán el ritmo del film. La vuelta al hogar de Laura será al de su infancia, repleto de dulces híper calóricos, una madre ausente y de recuerdos infantiles que no está dispuesta a enfrentar. La soledad de la casa parece hundirla aún más en una depresión que rápidamente se vuelve ridícula. Los días de Laura pasan en plena soledad, tocando el piano, comiendo postres y comprando compulsivamente pañuelos descartables que llegan a su puerta gracias a un empleado de Amazon que no deja de sorprenderse ante el drama que observa.  De la depresión y la repitencia de los días, iguales uno tras otro, la saca la aparición de una extraña criatura que vive en su armario y que llega para reclamar el espacio y la tranquilidad que cree pertenecerle. La angustia de Laura es, para el monstruo, más escalofriante que su apariencia y su reclamo para ella. 

Uno de los puntos centrales del film de Lindy es el no cuestionamiento a la irracional presencia del monstruo. Su aparición nunca es cuestionada de manera directa por Laura. Por el contrario, esa presencia molesta se convertirá en un compañero necesario para afrontar todos los problemas de su vida cotidiana. Desde el primer encuentro, marcado por la desmesura y el ridículo, la dinámica que se genera entre ambos es la clásica de las comedias románticas: primero se odian, luego se aman. El punto de quiebre será cuando compartan una cena mientras miran una película musical. Laura y el monstruo lloran por lo mismo, tienen en sus venas sangre de artistas. Si bien el comienzo de la relación estuvo marcado por el enojo y la violencia de un ser antisocial que no sabe vincularse, el paso de los días les demostrará que entre ellos hay algo especial. Sin esperarlo, el monstruo de la casa de Laura se convierte en su monstruo. Esta frase se resignifica al final del film, donde el romanticismo clásico se ve interrumpido por las formas de un drama con todas las letras. 

 

Es bien sabido que toda película romántica DEBE tener un conflicto. Como espectadores necesitamos que esa relación se ponga lo suficientemente en tensión como para que, al final, el orden se restablezca de forma apoteósica: corridas, lluvia, besos y abrazos intensos, fuegos artificiales que sellan de una vez y para siempre la unión de esos cuerpos. Pero antes de eso Laura y el monstruo la pasan mal. El la consuela cuando ella sufre al ver que su ex novio Jacob monta la obra que escribieron juntos poniendo como protagonista femenina a otra mujer que no es ella, a pesar de haberle prometido el protagónico. Y ella responde de la manera más cruel de todas: restregándole su libertad y recordándole al monstruo que él, al final del día, ni siquiera es una persona.   

Si tenemos problemas para amigarnos con el absurdo, Your monster resultará infantil y ligera. Para disfrutarla, Lindy solo nos exige creer en lo que vemos sin emitir ningún juicio de valor. Todo lo que nos ofrece es un mundo de colores vibrantes y secuencias musicales entretenidas que operan exacerbando el ridículo de la historia que construye. Los personajes se mueven constantemente en este registro. El llanto es extremo, el monstruo es un romántico, la gente de Broadway es absurdamente mala y cruel. Al excesivo realismo del mundo que Laura habita se contrapone la fantasía del monstruo sexy que siempre está ahí para ella, consolándola cuando más lo necesita. El registro que Lindy elige para su film se encuentra constantemente en un borde fino donde todo puede ser excelente o salir extremadamente mal. Habrá que llegar al final para ver qué es lo que efectivamente ocurre. 

Es casi obligatorio preguntarnos: ¿Dónde se encuentra el horror en Your Monster?. De manera obvia, en la presencia de un monstruo que no duda en usar todas sus herramientas escalofriantes para espantarla, entre las que se incluyen golpes, luces que se prenden y apagan y ruidos infernales que hacen gritar a Laura incansablemente. También, en la presencia de elementos claves del género que nos refieren a una historia del horror por el uso de plano visual y simbólico: el monstruo mira Night of the Living Dead y se ríe por lo que ocurre en ella al considerarla un documental mal hecho, Laura decide invitar al monstruo a una fiesta de disfraces para la que se viste como la novia de Bride of Frankenstein. De forma más sútil, el verdadero horror impacta en el espectador en la secuencia final, donde la idea de represión e inconsciente terminan tomando forma y se encarnan en la figura del monstruo que vive abajo de mi cama, miedo infantil por excelencia. Your Monster no es una película de terror, pero utiliza sus formas para hablar del trauma. Aquello a lo que Laura le teme se le presenta bajo la forma de la comedia romántica, alivio más que necesario para poder pasar el mal trago de saberse abandonada por el amor de su vida en su peor momento.  

 

Your Monster es una suma de capas de sentido donde la realidad juega también un papel determinante. Lindy declaró haberse inspirado en su propia vida (su novio la dejó por mensaje de texto mientras estaba internada) para realizar el largometraje. Por otro lado, la presencia de Melissa Barrera en el film luego del escándalo por su despido de Scream, nos hace pensar en el fracaso artístico del personaje que interpreta atravesado por su propia historia personal. 

 

Si bien Your Monster es una película fresca e interesante, en su resignificación del tema clásico chica se enamora de un monstruo,  el film incurre en algunas decisiones erróneas de guión que atentan directamente contra el desarrollo de la línea central de la historia. Cuando definimos al film como comedia romántica/terror/drama es porque es todo eso, alternando estas diferentes formas sin justificación alguna. Lejos de observar una integración orgánica de sus elementos, la sensación constante es la de un suceder de secuencias que utilizan, de acuerdo a lo contado, los tropos clásicos de los diferentes géneros sin la intención de amalgamarlos. A pesar de todo esto, el final del film nos sorprende y nos alerta sobre algo esencial: todo lo que pensábamos de una manera es, en realidad, de otra. 

Este “descubrimiento”, por llamarlo de una forma que no caiga en el spoiler y arruine la experiencia, es visualmente bellísimo y potente en lo que refiere a la resolución de la historia. El monstruo se revela como un concepto más amplio que pone sobre la mesa una problemática contemporánea como es la de la salud mental. Laura restablece el orden de su vida de la manera más brutal imaginable, consiguiendo todo lo que se había propuesto desde un principio. Esa chica enferma y marginada, se sabe sana y capaz de planear una venganza que siempre percibimos como justa y necesaria. Hasta el final, donde todo es brillo, música y desmesura. En esta instancia la comedia romántica desaparece como posibilidad cediéndole su espacio al drama. En este giro interno al género, Lindy pone todas las cartas sobre la mesa obligándolos a interpretar lo que vimos desde una arista de corte psicoanalítico, donde todo lo sucedido adquiere un nuevo y definitivo significado.  

 

Si la experiencia de Your Monster es divertida, interesante y, sobre todo, necesaria, es por la capacidad de Lindy para construir un mundo, bello y cruel, en el que nos gustaría pasar más tiempo. El personaje protagónico que construye, como espejo de su propia experiencia, es trágico pero también es ridículo. En esa suma de contradicciones que Laura representa, aparece la desmesura como marca definitiva. Pero también la tristeza, que nos llevará a enamorarnos de ella y defenderla, como lo hizo el monstruo, en el peor año de su vida. 

 

 

Comentarios 2

M
marurdad30 de noviembre de 2024
Qué interesante propuesta. Me gusta la idea de reconciliarse con el "monstruo interior", especialmente en un formato que mezcla el terror con temas emocionales más profundos. Espero ver cómo esta película equilibra lo simbólico con lo narrativo.
C
Canela / La Monstrua30 de noviembre de 2024
En respuesta a marurdad: Hola! Cuando la veas contame qué te pareció. A mi entender, la peli falla un poco en ese equilibrio de lo simbólico con lo narrativo, sobre todo porque deja para el final la resolución de esa relación. Aún asi, la propuesta es mas que interesante para seguir chusmeando otras propuestas de la directora

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