
Lucy (2014)★ 6.8/10
- Action
- Thriller
- Sci-Fi
Directed by: Luc Besson
Written by: Luc Besson
Lucy, forced into delivering a drug, absorbs a lethal dose that unlocks her brain’s full potential, turning her into a merciless warrior seeking revenge.
Articles about this
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Crítica y Análisis de la Premisa: El Mito del 10% del Cerebro y la película Lucy
I

IsidroHiltonlavozNovember 8, 2024
0
Breaking Up with AI: The Unique Romance of Sci-Fi
C

cinejanieApril 12, 2024
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Top 10 Female Action Stars working today:who is you favorite
M

Mona JisaJune 2, 2023
0
El verdadero error de Lucy
F

Franchesca A. Herrera PiñaNovember 22, 2025
4
con una escena todo el universo
B

ByWaldasOctober 23, 2025
0
Sin Límites, sin redención: el dilema del poder absoluto
E

Emma MenesesSeptember 3, 2025
2Cast & crew
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See all ›Awards · 0 wins, 1 nominations
See all ›- NomineeAcademy of Science Fiction, Fantasy & Horror Films, USA 2015Saturn Award · Best Action/Adventure Film
Reviews
B
Beatrice_HutchinsonAugust 6, 2024
Beatrice_HutchinsonAugust 6, 2024The human body is an expression of will, and the myriad activities in nature are governed by the will to survive. The film ultimately rejects dualism, showing that the mind and body are no longer significant. The protagonist transcends multidimensional space, with stunning visuals of her journey through the universe, highlighting how current scientific theories are minuscule and insignificant compared to the entire cosmos.
D
Day_ousAugust 6, 2024
Day_ousAugust 6, 2024"Lucy" taught me that when a person is no longer driven by desire, fear, vanity, shame, guilt, or even influenced by joy and passion, they cease to obsess over their individuality or the value of their existence. They feel at one with the world, calmly embracing the vastness of time and appreciating every moment created by the universe.
L
Lautaro LDecember 15, 2021
Lautaro LDecember 15, 2021Meh
It has been a very colorful film about the effects, with a different action than usual and that will disappoint those who want to see something similar to Marvel studios. However, as a whole, it does not seem too round or innovative enough to go from a 6.
F
Franchesca A. Herrera PiñaNovember 25, 2025
Franchesca A. Herrera PiñaNovember 25, 2025Aquí hay algo que me saca de quicio de Lucy y no es lo que todo el mundo critica.
La mayoría de la gente se queda pegada en el asunto del pendrive. Sí, es ridículo. Ver a una diosa omnipotente convertirse en una memoria USB es un chiste mal contado, casi una falta de respeto al tiempo que invertimos sentados frente a la pantalla. Pero sinceramente, ese no es el problema que mata la película. El verdadero crimen ocurre mucho antes, y es más triste que un mal efecto especial.
El problema es que Luc Besson se enamoró tanto de su teoría del 100% cerebral que se le olvidó que estaba contando la historia de una persona.
Acuérdense del principio. Tenemos a una chica normal, metida en un lío que le queda grande, muerta de miedo. Hay una escena brutal, quizá la única que realmente vale la pena rescatar: la llamada a su madre desde el hospital. Ahí, Scarlett Johansson no es una superheroína; es una hija aterrorizada sintiendo cómo su humanidad se le escapa entre los dedos. Le dice a su mamá que "puedo sentirlo todo", y te juro que se te eriza la piel. En ese momento, el miedo es real. Nos importa lo que le pase.
¿Y qué hace la película justo después? Tira todo eso a la basura.
En el instante en que Lucy deja de tener miedo, la película se vuelve insoportable. Pasamos de un thriller tenso a ver a una mujer caminando por ahí con cara de póker, moviendo gente con la mente como si fueran muñecos de trapo. Y aquí es donde la cosa se pone aburrida: si tu protagonista ya no siente nada, ni dolor, ni duda, ni empatía, ¿por qué debería importarme a mí?
Se vuelve invencible. Y la invencibilidad en el cine es el antídoto de la diversión. Si sé que ella puede desintegrar a los malos con un pestañeo, no hay conflicto. Es como ver a alguien jugar un videojuego con todos los trucos activados; divertido para el que juega cinco minutos, soporífero para el que mira. Besson confundió evolución con apatía. Nos vendió la idea de que ser "más" humano significa, irónicamente, dejar de serlo.
Lo curioso es ver esto hoy, años después del estreno. Me da la sensación de que Besson, sin querer, no estaba filmando el futuro humano, sino el nacimiento de la Inteligencia Artificial.
Piénsenlo un segundo. Lucy termina siendo exactamente lo que es una IA generativa hoy: una biblioteca infinita de datos, capaz de procesar todo el conocimiento del universo en segundos, pero vacía por dentro. No tiene "yo". No tiene alma. Es puro procesamiento lógico. Esa frialdad, esa falta de conexión, es lo que hace que la segunda mitad de la cinta se sienta tan plástica.
Nos vendieron que alcanzar el máximo potencial era convertirse en una enciclopedia con patas (o en un pendrive, para seguir con la broma), pero se les olvidó lo básico. Lo que nos hace fascinantes no es saber cuántos átomos tiene una mesa, sino lo que sentimos al golpearnos el dedo chiquito del pie con ella.
Prefiero mil veces a la Lucy del principio, asustada y confundida, que a la computadora divina del cierre. Si la "perfección" implica perder la capacidad de sentir, entonces que se queden con su 100%. Yo me quedo con mi cerebro limitado y mis emociones intactas.
La mayoría de la gente se queda pegada en el asunto del pendrive. Sí, es ridículo. Ver a una diosa omnipotente convertirse en una memoria USB es un chiste mal contado, casi una falta de respeto al tiempo que invertimos sentados frente a la pantalla. Pero sinceramente, ese no es el problema que mata la película. El verdadero crimen ocurre mucho antes, y es más triste que un mal efecto especial.
El problema es que Luc Besson se enamoró tanto de su teoría del 100% cerebral que se le olvidó que estaba contando la historia de una persona.
Acuérdense del principio. Tenemos a una chica normal, metida en un lío que le queda grande, muerta de miedo. Hay una escena brutal, quizá la única que realmente vale la pena rescatar: la llamada a su madre desde el hospital. Ahí, Scarlett Johansson no es una superheroína; es una hija aterrorizada sintiendo cómo su humanidad se le escapa entre los dedos. Le dice a su mamá que "puedo sentirlo todo", y te juro que se te eriza la piel. En ese momento, el miedo es real. Nos importa lo que le pase.
¿Y qué hace la película justo después? Tira todo eso a la basura.
En el instante en que Lucy deja de tener miedo, la película se vuelve insoportable. Pasamos de un thriller tenso a ver a una mujer caminando por ahí con cara de póker, moviendo gente con la mente como si fueran muñecos de trapo. Y aquí es donde la cosa se pone aburrida: si tu protagonista ya no siente nada, ni dolor, ni duda, ni empatía, ¿por qué debería importarme a mí?
Se vuelve invencible. Y la invencibilidad en el cine es el antídoto de la diversión. Si sé que ella puede desintegrar a los malos con un pestañeo, no hay conflicto. Es como ver a alguien jugar un videojuego con todos los trucos activados; divertido para el que juega cinco minutos, soporífero para el que mira. Besson confundió evolución con apatía. Nos vendió la idea de que ser "más" humano significa, irónicamente, dejar de serlo.
Lo curioso es ver esto hoy, años después del estreno. Me da la sensación de que Besson, sin querer, no estaba filmando el futuro humano, sino el nacimiento de la Inteligencia Artificial.
Piénsenlo un segundo. Lucy termina siendo exactamente lo que es una IA generativa hoy: una biblioteca infinita de datos, capaz de procesar todo el conocimiento del universo en segundos, pero vacía por dentro. No tiene "yo". No tiene alma. Es puro procesamiento lógico. Esa frialdad, esa falta de conexión, es lo que hace que la segunda mitad de la cinta se sienta tan plástica.
Nos vendieron que alcanzar el máximo potencial era convertirse en una enciclopedia con patas (o en un pendrive, para seguir con la broma), pero se les olvidó lo básico. Lo que nos hace fascinantes no es saber cuántos átomos tiene una mesa, sino lo que sentimos al golpearnos el dedo chiquito del pie con ella.
Prefiero mil veces a la Lucy del principio, asustada y confundida, que a la computadora divina del cierre. Si la "perfección" implica perder la capacidad de sentir, entonces que se queden con su 100%. Yo me quedo con mi cerebro limitado y mis emociones intactas.
A
Arturo0 NietoOctober 11, 2025
Arturo0 NietoOctober 11, 2025Good
K
KrasMcJuly 6, 2025
KrasMcJuly 6, 2025Buena
L
Lataty22June 19, 2025
Lataty22June 19, 2025Buena la película la utiliza para llevar un encargo lo cual le cambia la vidas lo importante que se vengo y no permitió que le pasara a más personas 😉
N
NiCO F. LUNA Kin 131March 2, 2025
NiCO F. LUNA Kin 131March 2, 2025Con mis videos, la pelí suma puntos a favor.
Uno en contra porque me cerraron el primer canal de YouTube y hasta ora sólo encontré los tres archivos en esta calidad
Uno en contra porque me cerraron el primer canal de YouTube y hasta ora sólo encontré los tres archivos en esta calidad
J
Jeyson MonroyNovember 26, 2024
Jeyson MonroyNovember 26, 2024Me gusta
T
Tony_FosterAugust 14, 2024
Tony_FosterAugust 14, 2024O corpo humano é uma expressão da vontade, e as inúmeras atividades na natureza são governadas pela vontade de sobreviver. Em última análise, o filme rejeita o dualismo, mostrando que a mente e o corpo não são mais importantes. A protagonista transcende o espaço multidimensional, com imagens impressionantes de sua jornada pelo universo, destacando como as teorias científicas atuais são minúsculas e insignificantes em comparação com todo o cosmos.
B
Brad_VaughnAugust 14, 2024
Brad_VaughnAugust 14, 2024"Lucy" me ensinou que quando uma pessoa não é mais movida por desejo, medo, vaidade, vergonha, culpa ou mesmo influenciada por alegria e paixão, ela deixa de ficar obcecada com sua individualidade ou com o valor de sua existência. Ela se sente em harmonia com o mundo, abraçando calmamente a vastidão do tempo e apreciando cada momento criado pelo universo.
C
claudio_carvalhoAugust 14, 2024
claudio_carvalhoAugust 14, 2024Lucy me enseñó que cuando una persona ya no se deja llevar por el deseo, el miedo, la vanidad, la vergüenza, la culpa o incluso la influencia de la alegría y la pasión, deja de obsesionarse con su individualidad o el valor de su existencia. Se sienten uno con el mundo, abrazando con calma la inmensidad del tiempo y apreciando cada momento creado por el universo.




























