Duro de Matar

Duro de Matar (1988)★ 8.3/10

Die Hard

R · US · 131 min · 12 de julho de 1988

  • Ação
  • Suspense

Direção: John McTiernan

Roteiro: Roderick Thorp, Jeb Stuart, Steven E. de Souza

Durante uma visita à esposa em Los Angeles, um policial de Nova York fica preso em um prédio tomado por homens armados e precisa agir sozinho para salvá-la.

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Prêmios · 0 prêmios, 4 indicações

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Críticas

AArmane Dias23 de novembro de 2025
Simplesmente o melhor filme de ação da história do cinema mundial, ataução linda de Bruce Willis, roteiro fantastico e muito bem elaborado.
CCat-dolloby11 de setembro de 2024
É visto como um filme inovador e influente. Com uma história nova, ideias inteligentes, enredo compacto, sequências de ação bem executadas e cenas explosivas de tirar o fôlego, o filme não apenas proporciona uma ótima experiência visual para o público, mas também se aprofunda em temas de gênero e casamento, esclarecendo e inspirando uma série de filmes clássicos de Hollywood que vieram depois.
BBrooke_Buckley10 de setembro de 2024
Bruce Willis dá vida a um herói de ação humanizado. Alan Rickman, com sua interpretação suave, porém detestável, do vilão, apresenta uma atuação que realmente mostra sua habilidade. O ritmo é bem equilibrado; embora não tenha as emoções intensas de "A Identidade Bourne", sua atenção aos detalhes, ricos elementos cômicos e uso de música clássica e canções de Natal, especialmente "Ode à Alegria" durante a cena do cofre, adicionam uma camada fascinante ao filme.
VVicente_Rich10 de setembro de 2024
O filme incorpora o estilo da década de 1980, com seus clichês clássicos e estética visual única. A trama consegue ser ao mesmo tempo cheia de suspense e emocionante, mantendo um bom equilíbrio entre tensão e detalhes. Os elementos emocionais, como o amor e a amizade em tempos de crise, dão um toque de brilho ao filme, potencializando seu impacto.
Llaurinha5 de janeiro de 2022

Afinal, é filme de Natal ou não?

John McClane, o primeiro vingador
Ootodos5 de janeiro de 2022

Ação no natal

O filme de natal que muita gente nem sabe kkkkkk É tiro, porrada e bomba demais pra essa época do ano, mas é bom demais
Ttrailer reaction 1011 de setembro de 2021

Melhor filme de ação

Simplesmente o melhor filme de ação da história do cinema mundial, ataução monstra de Bruce Willis, roteiro fantastico e muito bem elaborado, trilha bem bolada!!!
LLauLazze1 de setembro de 2021

Perfeito

O filme de ação perfeito, realizado em uma década mágica para o cinema, um vilão memorável e um protagonista carismático, a direção de John McTiernan foi excelente, assista e se divirta.
BByeHollywood1 de setembro de 2021

Escelente

Excelente!!!A filmes que com o passar do tempo ficam cada vez melhores e Duro de Matar é um deles,o filme é sensacional, autêntico,com cenas brilhantes de ação,John McClane é carismático e se tornou um ícone!!!!!!!!!!!!!!!!!!
DDong.SPT1 de setembro de 2021

Icônico

Filme icônico na carreira do Bruce Willis. E o Alan Rickman uma joia como ator interpretando Hans Gruber. Boa epoca que havia suspense e ação como o filme retrata bem. Sem falar muito mais filme incrivel so assistindo Duro de Matar.
HHedda_Yoda1 de setembro de 2021

Ótimo

Ótimo FILME, um clássico realmente bom, gostei da trilha sonora, enredo sem muitas tosquices, enfim eu gostei.
SSanabria 66616 de outubro de 2025
Duro de matar (Die Hard), estrenada en 1988 y dirigida por John McTiernan, no es solo una de las mejores películas de acción jamás realizadas: es la piedra angular de un subgénero que redefinió lo que significa ser un héroe en el cine moderno. En una época dominada por superhombres musculosos e invencibles como Rambo o Schwarzenegger, Duro de matar presentó a John McClane: un policía neoyorquino vulnerable, sarcástico, cansado y profundamente humano, atrapado en una situación imposible. Esa humanidad, combinada con un guion inteligente, una puesta en escena impecable y un villano memorable, convirtió a esta cinta en un clásico atemporal.

La trama es aparentemente sencilla: McClane viaja a Los Ángeles en vísperas de Navidad para reconciliarse con su esposa, cuya empresa celebra una fiesta en lo alto de un rascacielos. Lo que comienza como una velada incómoda se transforma en una pesadilla cuando un grupo de terroristas toma el edificio como rehén. Aislado, descalzo y superado en número y armamento, McClane se convierte en la única esperanza de los rehenes. Pero lo que eleva la película por encima de la fórmula típica de acción es su enfoque: no se trata de un superhéroe derribando ejércitos, sino de un hombre común usando su ingenio, su instinto y su obstinación para sobrevivir.

Uno de los mayores aciertos de Duro de matar es su estructura casi teatral. Gran parte de la acción se desarrolla dentro del mismo edificio —la Nakatomi Plaza—, lo que crea una sensación de claustrofobia y tensión constante. Cada piso, cada pasillo, cada conducto de ventilación se convierte en un escenario estratégico. Esta contención espacial permite que la narrativa se centre en la psicología de los personajes y en la evolución del conflicto, en lugar de depender únicamente de explosiones o secuencias caóticas. La dirección de McTiernan es precisa, dinámica y llena de inteligencia visual: sabe cuándo acelerar el ritmo y cuándo detenerse para respirar, construyendo así una montaña rusa emocional perfectamente orquestada.

El guion, basado en la novela Nothing Lasts Forever de Roderick Thorp, está lleno de diálogos afilados, momentos de humor negro y giros inesperados. McClane no es un tipo callado ni invulnerable; maldice, sangra, duda y se queja, lo que lo hace increíblemente identificable. Su famosa frase “Yippee-ki-yay, motherf***er” no es solo un eslogan, sino una expresión de rebeldía desesperada frente al caos. Por otro lado, el villano Hans Gruber, interpretado con elegancia letal por Alan Rickman en su debut cinematográfico, es uno de los antagonistas más carismáticos y sofisticados de la historia del cine. Lejos del típico malo gritón, Gruber es calculador, culto y con un sentido del humor perverso, lo que crea una dinámica de gato y ratón llena de tensión intelectual además de física.

Técnicamente, la película es impecable. La fotografía de Jan de Bont captura la opulencia del edificio corporativo contrastada con la brutalidad de la violencia que lo invade. La banda sonora de Michael Kamen mezcla motivos navideños con percusiones tensas, reforzando la ironía de que todo ocurra en Nochebuena —un detalle que no es casual, sino simbólico: en medio del caos, McClane lucha no solo por salvar vidas, sino por recuperar su familia, su humanidad y su sentido del deber.

A diferencia de muchas películas de acción de su época, Duro de matar respeta la inteligencia del espectador. No todo sale bien; hay errores, consecuencias reales y personajes secundarios con motivaciones creíbles. Incluso la relación entre McClane y su esposa Holly se maneja con madurez emocional, evitando caer en clichés sentimentales.

Con el tiempo, Duro de matar ha sido imitada hasta la saciedad, pero nunca igualada. Su fórmula —un héroe solo contra un sistema hostil en un espacio cerrado— ha inspirado decenas de películas, pero ninguna ha logrado replicar su equilibrio perfecto entre acción, personajes, ritmo y emoción genuina.

Más de tres décadas después, Duro de matar sigue siendo fresca, entretenida y sorprendentemente humana. Es una película que no necesita superpoderes ni efectos digitales para impresionar: solo necesita un hombre, un edificio y la voluntad de no rendirse.

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