¿Tienen "alma" las pelis de C. Nolan o son tan perfectas que duelen?
¿Tienen "alma" las pelis de C. Nolan o son tan perfectas que duelen?
No se puede negar que Christopher Nolan es un director descomunal. Sabe construir una experiencia cinematográfica con una precisión quirúrgica. Su manejo del tiempo, del montaje, del diseño sonoro, de las estructuras narrativas no lineales… es impresionante. Pero hay algo que me viene haciendo ruido hace tiempo, y lo digo con amor pero en sus películas hay una perfección formal que, a veces, no deja espacio para que algo verdaderamente nos atraviese.
No digo que no haya emoción. Está. Pero queda encapsulada, subordinada a la idea, al concepto, al mecanismo no se, como si fuese todo muy intelectualizado. O sea todo lo que sucede en pantalla tuviera que pasar primero por la cabeza del director, y solo después y a veces, si queda lugar pasa por el cuerpo del espectador.
Desde la dirección actoral, esto se ve claro. Sus personajes rara vez se permiten la desprolijidad del dolor o del deseo. Están contenidos, en función del sistema narrativo. Incluso cuando hay escenas íntimas como la gran escena Murphy llorando frente a la pantalla en Interstellar o la mirada final en Inception, hay algo que no se desarma del todo, es muuuy dificil de explicar. Todo está medido, diagramado, casi coreografiado para no romper la maquinaria. Pero es como si la singularidad del actor no tuviese lugar en el papel que Nolan escribió para ellos.
Y en términos de dramaturgia, Nolan elige estructuras que priorizan el funcionamiento sobre la respiración. Son sistemas. Engranajes. Todo encaja. Pero lo que duele en una obra no es que todo encaje, sino lo que se desborda. Lo que no cierra. Lo que no se puede decir bien. Lo que tiembla. El “alma” en la escena es lo que no responde a una fórmula. Y eso, en su cine, muchas veces siento no tiene permiso para desplegarse. Como si Nola es esta cosa obsesiva y perfeccionista que tiene, no dejase lugar para que el actor meta una emoción propia, como que todo está coreografiado. Y por supuesto no digo que esto esté mal eh, pero me llama la atención siempre que veo sus pelis.
Lo paradójico es que uno sale del cine admirado, sí, pero también con una sensación de vacío sutil. Como si hubiésemos visto una película que "habla del amor" o "del fin del mundo", pero sin sentir nunca que realmente se amó o se terminó nada. Es raro, porque Nolan tiene todo para destrozarnos, la escala, los temas, los actores y la música. Pero algo en su forma de dirigir se resiste a entregar el cuerpo. Aunque reconozco que Interstellar por momentos aparece, pero aun así sigue ahí ese ¿límite? que siento.
Y capaz eso sea parte de su estilo, y está bien. No todos los directores tienen que emocionar de la misma manera. Pero a mí, a veces, me gustaría que una película suya se animara a ser menos perfecta, y más vulnerable. Que se caiga un poco. Que respire. Que no se entienda tanto, pero que duela y nos confunda y atraviese más.
Pero también entiendo, que nada que cada director es singular… pero me llamaría mucho la atención y me encantaría ver a Nola filmando una peli como quien sale un tranqui viernes pero vuelve a casa un domingo.
Igual nada, te amo Nolan.
Mirella Pomares
@lic.mirellapomares






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