El poder inspirador del cine…
Antenoche vi Akira y cuando terminó mi mente se quedó completamente en blanco…
“¿Qué fue esto?” Quería encontrarle un significado, acelerado por el inmediatismo imperante del mundo de hoy, yo quería una respuesta en ese momento, pero mi cabeza pasó de la nada y el absoluto vacío de cuando termina una obra que te ha dejado pasmado a una nube de ideas y opiniones caótica de la que obviamente no podía sacar nada.
Noté que nada iba a salir en ese momento, estaba demasiado movido por la película.
¿A qué voy con esto? A veces solo hay que dejarse llevar, dejar decantar ideas y que la película nos atraviese el tiempo que deba ser necesario para que deje esa huella hermosa, nos genere nuestras ideas y podamos adaptarla y fusionarla con nosotros.
No quiero dar una lección de consumismo, pero intente silenciar mi cabeza y necesidad, el dejar sopesar todo el día la película, ayer mientras trabajaba, una idea caía, opinaba con alguien que la había visto, o leía una referencia que encontraba, fue muy fructífero. Cada vez sentia que calaba más ondo.
Hoy siento que puedo asimilar la película, y por lo menos, alguito de lo que Otomo nos quiso plasmar en su obra. Obviamente no todo, ese es el punto de esto, otro paso posterior será verlo en otro mood, o estado de animo, con otras ideas en mente, y asi enriquecer aún más todo.
Solo es una reflexión, no nos dejemos impulsar por el FOMO, no lleguemos a donde queremos estar solo por estar, dejemos decantar, pensemos y asimilemos, muchísimas historias son tan ricas en este sentido que después despiertan esa inspiración hermosa y sensación de satisfacción cuando hacemos algo que hemos visto, o vivido, ya definitivamente nuestro.
Si no, la verdad no hemos aprendido nada, qué cercano parece este mundo de Akira.



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