Verity: La sombra de un engaño, o lo que jamás sucedió

Narrativa

Imagina que una de las más vendidas escritoras de su género o la segunda más vendida, como se señala en una escena de entrevista, necesita la idea de su editor para salir de un bloqueo y entonces toma como poderosa la idea, empleando un borrador en el que ella escribe con nombres reales su trabajo. ¿Te suena lógico? E incluso emplea escenas de su propia vida.

Lo más inverosímil de todo esto es que está casada con un sujeto que no se interesa en absoluto en su trabajo, pero casualmente se identifica con la obra de una total desconocida cuyo trabajo no es valorado en sus presentaciones. Al final de cuentas, decide que es la escritora ideal para cubrir la secuencia del trabajo de su mujer, considerada como autora de prestigio.

Lo más absurdo de todo es que eligen a la desconocida que lucha por sobresalir en el medio editorial como sustituta para hacer el milagroso reemplazo con un contrato millonario. Si una editorial se precia de seriedad profesional, no elegiría a la recomendada de quien no lee a su escritora de superventas. Se tomaría muy en serio la elección del escritor o la escritora fantasma.

Otro absurdo de la trama: el marido jamás se interesó en el trabajo de su mujer, pero sí en el borrador donde está expuesta su vida privada desde un espejo distorsionado. Tomando en sus manos la decisión de terminar con la vida de la “supuesta villana”.

Pero siguen los absurdos en la historia: la escritora desconocida y elegida por el marido para cubrir las secuencias de las novelas de su mujer llega al recinto donde ellos viven y nada menos le ofrecen la recámara principal. ¿En serio, le darías a una desconocida la recámara principal solo porque parece conveniente? Ahí donde se guardan las joyas, los atuendos, los documentos privados… ¿No crees que es absurdo?

En última instancia, resulta patético que sea ella quien termine escribiendo la historia —con su rostro en la portada— y disfrutando de ello. Es igualmente absurdo que el mayor secreto —la confesión de los hechos— hubiera quedado oculto bajo las tablas del suelo, solo para que ella lo descubriera por casualidad antes de partir hacia una nueva vida idílica; está embarazada y ha sido acogida con alegría por su nueva familia, a la que se ganó tras matar a su rival profesional, quien, dicho sea de paso, no podía moverse, pero que, de algún modo, logró llegar al lago para ahogarse.

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