Erase una vez la París de Anastasia
PersonajesAnastasia, un precioso clásico de 1997 dirigida por Don Bluth y Gary Goldmand.
Y aquí comienza nuestro fascinante viaje.
Sucedió una tarde de verano, cuando con una bonita y un poco antigua maquina multidimensional logré colarme entre las líneas del tiempo y el espacio para sí, toparme con la duquesa Anastasia, Dimitri e inclusive el mismísimo diablo, Rasputín.
¿Por qué viajar allá con ellos?
Hubiese querido advertirles del peligro, pero entonces no hubiese historia así que decidí llegar justo cuando Anastasia fue expulsada del orfanato. Allí la ayudé a toparse con aquella encantadora perrita suya, Puca. Caminamos un rato largo en la salvaje nevada de aquella Rusia, cabe destacar que aunque me encanta el frío soy de un país tropical, por lo que gustosamente me prestó un abrigo.
Conocí a Dimitri allá en el viejo castillo abandonado y… ¡Que encantador resultó! Vladimir es aún mucho más encantador de lo que parece en pantalla. En fin, continuamos tratando de encontrar la identidad de Anastasia como princesa y resultó ser una persona maravillosa.
Me enseñó no solo a mejorar en el canto, sino a encontrar mi propia belleza, a no escuchar lo que te dicen los demás sobre tu mirada interna, es decir, ella me enseñó a sentirme como una verdadera reina y que la verdadera realeza se hallaba dentro de mí todo este tiempo.
Con Dimitri aprendí que todas las personas… o al menos las que estén dispuestas pueden alcanzar una preciosa redención a lo largo de sus vidas con tan solo tener un despertar del corazón y no, no solo me refiero a lo romántico meramente, sino a dejar que el verdadero amor cimentado en el compañerismo y el apoyo de tu gente te nutra cada vez más.
Con Vladimir, aprendí que lo cortés no quita lo valiente y que inclusive aquella gente que se ve inocente de apariencia o con “rostro de borreguito” puede estar ocultando sus verdaderas intenciones, pues recordemos que él también estuvo participando con Dimitri en la estafa sobre la princesa Anastasia.
Pero, encontró no solo redención, sino también una compañera de vida con la amiga de la reina Marie y encontró también una buena amiga en Anastasia.
Ahora sí.
Hablemos sobre el diablo, Rasputín.
¿Qué ser humano puede tener tanto odio como para vender su alma a cambio de algo que parece bueno pero que al final solo trae dolor, destrucción y ruina?
Pues sí, ese es el villano central de la historia. ¡Vaya que pasamos trabajo tratándo de huir de él! Les dije que su fuente de poder se encontraba en el recipiente de vidrio que llevaba consigo todo el tiempo ¡¿por qué no lo dijiste antes?! Me preguntaron.
En efecto, después de una larga e intensa lucha Anastasia logró romper ese pedazo de vidrio diabólico.
¿Pero…? ¿Qué llevó a ese hombre a tener tanto odio en su atormentada y siniestra alma?
Anastasia me comentó que Rasputín quería usar a su padre como una especie de títere o juguete para poder gobernar, el zar de alguna manera logró darse cuenta y pues todos conocemos la historia, Rasputín hace algo abominable para acabar con la familia real y logra matarlos a casi todos.
Menos a Anastasia y su abuela, quienes fueron salvadas por Dimitri cuando este era un servil en el palacio.
Una vez finalizada la aventura, me despedí de todos con un abrazo y guardé en mi corazón los bellos momentos que aprendí con ellos.






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