NORBIT: No es Amor, Es Posesión.
PersonajesNORBIT es una película conocida más que nada por su impacto en la cultura genera siendo la típica comedia romántica de la época de los 2000, no por el humor exagerado que mostraba en el —Algo muy clásico en su genero.—, si no por su insignia estrella... Un personaje tan repugnantemente real que nos resulta familiar incluso con conocidos, con sus clásicas escenas e iconiaco frase. Hablo de nada más y nada menos que “Rasputia” una CORPULENTA mujer con una personalidad de lo más altanera y engreída que encontrarás en algún filme, comportándose como la última botella de agua en el desierto, tratando de menos a cualquier persona, aplicando la agresión verbal o física para someter a otros aplicando el miedo como su as bajo la grasa para cualquier situación en su vida cotidiana. Sin embargo... Detrás de la comedia y el humor de la película, nos presenta una relación de lo más tóxica con su sumiso esposo, tanto que la película no te lo oculta, a reves, te lo expone en su totalidad. Presentándote al inició un protagonista totalmente sumiso, leal y su amor incondicional hacia la horrible mujer con quién se casó, soportando todo tipo de trato denigrante a su persona.
Cómo un perro lamiendo los zapatos olorosos, sucios y tierroso de su dueño.
Todo el pueblo dónde transcurre la película detesta a Rasputia y su familia, sin embargo, el pueblo adora a Norbit y le da el mejor trato posible a él. No por ser solamente el esposo de Rasputia, si no por el buen hombre que es y que la película te lo muestra mientras Norbit socializa con todos sus conocidos. Pero dejando ver en la introducción de la película qué también sienten cierta lastima por él a estar rodeado de la peste de la familia de Rasputia.
¿Pero porque razón Norbit aguanta? La respuesta se halla en su historia.
Norbit fue abandonado por sus padres apenas siendo un bebé, su niñez en el orfanato fue caótico y nunca recibió el afecto real de alguien en su vida, recibió educación y guía pero jamás cariño ni la atención que necesitaba, su única fuente de seguridad fue su mejor amiga y amor platónico del orfanato pero la vida lo hizo alejarse de ella siendo adoptada mientras él quedándose devastado por su ida, y sin ninguna familia que lo acogiera, y Norbit volvio estar sólo: perdiendo no solamente su lugar seguro, si no la única fuente de afecto que tuvo en su vida, terminando en aceptar que el amor no es para él.
Y cuando alguien no recibe el afectó que necesita, acepta la más pequeña migaja de atención sin dudarlo.
No tardo en conocer a Rasputia y siendo escogido —como propiedad— para ser su pareja, tras ella haberlo solamente protegido por unos gemelos que lo bulleaba en el recreo, un acto desinteresado al principio para luego mostrar su verdadera personalidad a no solo darle igual como se llamaba, también reclamarlo como su novio sin recibir una respuesta adecuada.

Norbit la acepto porqué tras años de soledad alguien le puso atención. En su punto de vista, no tenía otra opción.


Y Rasputia lo aceptó por capricho. No amándolo, si no porque si o si ansiaba un novio, alguien que le diese atención a ella, dándole igual de quien se trataba…

Al inicio de su relación, Norbit era protegido por Rasputia, pasando de ser un niño solitario a volverse al quien siempre lo elegian a jugar —Por miedo a Rasputia—

Quizás al inicio su noviazgo lo suyo fue real, y en la incredulidad de Norbit veía la protección que le otorgaba Rasputia como un acto genuino de amor… Pero realmente, Rasputia lo utilizaba para no estar sola.
Estando juntos porque así ella lo decidió, casándose porque ella quiso y tratando a Norbit como le dé la gana porque ella decide que hacer con SU esposo, quiera Norbit o no. Y eso se deja claro en la escena de la boda y en cada instante de la ceremonia, Norbit no está en el altar por gusto, está por obligación. Se engaña asi mismo que es el momento mas feliz de su vida cuándo sus acciones refleja que no es así, su incomodidad lo delata cada momento.


Y Norbit en su soledad lo acepto, finalmente tuvo una familia pero siendo siempre tachado como el bufón.
Norbit no tiene voz ni votó, es ignorado y es la víctima perfecta para sus bromas pesadas.

Luego de casarse, Rasputia obliga a Norbit atenderla a ella y a sus hermanos a las veinticuatro horas al día, los siete día de la semana, domingo a domingo, los treinta un día del mes y los trescientos sesenta cinco días del año a cambio de; amenazas, manipulación, insultos, burlas, menosprecio ¡Y todo en un ambiente laboral como el contador de la empresa de construcción y de seguridad de sus cuñados —ejem... Extorsionadores— mientras en casa Norbit cumple el papel de mandadero de su esposa y haciendo caso a todas sus órdenes para ser luego el objeto de insultos y golpes de Rasputia cada tanto que ella se enoja, mandarlo a callar y si es respondida golpeándolo.


E incluso, ella haciéndole infiel a Norbit en su propia cama, con su entrenador de Tac y en la cara de su marido, para acto seguido teniendo el descaro de reclamarle a Norbit por haber echado a la calle a su “invitado“ negando que lo que pasó jamás ocurrió. Ya no solo traicionando sus votos de boda, si no ya culminando la paciencia de Norbit.


La traición de Rasputia fue la gota que rebasó el vaso. En ese momento de desilución y de traición Norbit se deshace de su anillo de boda, el vínculo sagrado que los unia acaba volviéndose basura de forma literal, escena que refleja no solo el dolor del Norbit si no que ahora Norbit ya no tiene un vínculo sagrado con Rasputia, y que el amor que se tenían era una completa mentira y que los años de abuso lo llevo en aquel momento tan bajo de su vida.

Al largo de la película se nos muestra más y más cosas peores de Rasputia, en cómo cada vez se vuelve más errática, su relación y el entorno tóxico que vive en casa, Norbit ya no tolera seguir viviendo a lado de ella.
Pero en un último acto desesperado para atar a Norbit a ella, le miente de forma frívola de su “embarazo” —Tras luego ella haberlo insultado llamándolo “inutil, mantenido, malagradecido”. Algo que Norbit por su inocencia se lo cree de inmediato, sin cuestionarse si era verdaderamente el padre.

De inmediato Norbit vuelve hacer el esposo sumiso, ahora cumpliendo más que nunca los caprichos de Rasputia. Pero cruelmente Rasputia se burla de él y le revela que jamás estuvo embarazada, que le mintió, y remata el acto de engaño soltando flatulencia frente a un Norbit con sus ilusiones destrozadas mientras malvadamente lo humilla en público.

Ya este punto se deja más que claro que Rasputia no ve a Norbit como su esposo ni mucho menos como un hombre. Lo ve como una mera posesión, como un niño a un juguete que ama golpearlo al piso. Su desgracia le causa gracia pero le da envidia cuando otros se lo arrebatan.
En conclusión.
¿Qué más puedo agregar para reafirmar mi opinión sobre lo horrible que es Rasputia? Ella es una personaje creada para ser odiada, funciona excelentemente para ello pero detrás de ese principio, encontramos una mujer que creé que el mundo le debe algo, que obtuvo todo a base del miedo y detesta cuando no obtiene lo que quiere. Para ella Norbit es su mayor posesión de su vida, un objeto que ella se encargo en los años romperlo para que sea fiel a su obeso trasero, el esclavo perfecto de sus caprichos.
Norbit es una excelente película, hecha para verla y reírte de sus chistes. Pero también te pone a reflexionar lo mucho que el ser humano necesita desesperadamente recibir afecto si eso significando tener que ser maltratado de varias manera a cambio de ello, aguantar golpes y insultos por un mísero de amor para darte cuenta tarde que a los ojos esa persona que creíste que te amaba: tu eres nada.
...FIN…
Nota del Autor:
… Muchas gracias por leer mi artículo, si tienes algo que debatir leeré con gusto tu comentario, hasta entonces me despido. ¡Chao chao!




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