Frankelda… Cuando el Amor se convierte en una pesadilla.

Reseñas generales

El género del romance está bastante abajo en cuanto a mis preferencias cinéfilas.
Esto, no es porque me desagrade este género, es más bien un desinterés causado por las convenciones que se tienden a repetir en cada película que lo maneja; ya sea el tono melodramático o la forzosa incapacidad de los personajes para comunicarse como personas normales, que inevitablemente desata el conflicto en la relación protagónica.

Sin embargo, no me cabe duda de que el romance también puede ser un género capaz de ofrecer historias emocionales y creativas en lo que respecta a la psicología de sus protagonistas, sumado, al como sus relaciones afectan su entorno, entregando lecciones de vida trascendentales en el proceso.

Desde ejemplos maduros y emocionales como la trilogía Before de Richard Linklater, pasando por ejemplares más inocentes como Little Manhattan de Mark Levin, este género ha sabido evolucionar de una manera sutil con el paso de los años y además, de la mano de cineastas y escritores de gran talento, pudo lucirse con algunos de sus mejores exponentes.

Nunca me habría imaginado hasta hace unos meses, que una película romántica animada en stop motion de origen mexicano, se podría imponer en mi podio cinematográfico del 2025.

Este merecimiento se lo lleva Soy Frankelda, dirigida por los hermanos Ambriz, que a su vez sirvió como una precuela de su misma serie Los Sustos Ocultos de Frankelda,  que a mi parecer ha sido una de las apuestas más interesantes del año pasado, dentro del mundo de la animación,  tomando en cuenta que durante 2025, el cine animado dejó mucho que desear.

De entrada, Soy Frankelda destaca por presentarnos un mundo fascinante y llamativo como el de Topus Terrenus, el cual, aparte de tener un diseño artístico exquisito, influenciado por los trabajos en stop motion de Tim Burton y Henry Selick, se presenta como un universo que vive en base a las ideas de los seres humanos, en donde sus mismos habitantes son los creadores de nuestras pesadillas, manejando un balance entre realidad y ficción muy original que pocas veces he visto plasmado de tan buena forma en una película en general.

Es esta misma idea de un balance entre mundos, la que nos introduce al romance entre dos de los mejores protagonistas que he visto en una película stop motion: Frankelda y Herneval.

Por un lado, la apasionada escritora en potencia, se nos introduce como una persona con aires de grandeza y con una gran energía por crear sus propias historias, pero también con una creatividad que es cuestionada o incluso rechazada por un mundo en el que no hay cabida para historias creadas por mujeres, en una época como el siglo XIX.

Aparte de ser un conflicto con el que muchos de nosotros nos podemos identificar, su personalidad algo impulsiva, pero con fortaleza y energía la hacen memorable y aún más cuando se le da la oportunidad de desatar su imaginación en un mundo de fantasía, dando rienda suelta a su habilidad para crear pesadillas nunca vistas en Topus Terrenus.

 

En lo que concierne al príncipe de los sustos, su fascinación por el balance entre los mundos de realidad y ficción se comparan de una manera magistral con la perspectiva del espectador a la hora de adentrarse en esta historia, de la misma forma en la que se plantea su interesante determinación por romper la distancia entre los humanos y estos seres fantásticos como un buen arranque para su relación con Frankelda.

Sin embargo, aún con los esfuerzos enormes que realiza para salvar su mundo, es cuestionado, traicionado y engañado, al punto de ser acusado de ser un traidor por los demás clanes de Topus Terrenus, algo sin duda trágico, pero que lejos de derrumbarlo, lo mantiene fuerte ante esta crisis, junto a su amada.

A través de su aventura, ambos aprenden y conocen más el uno del otro y termina siendo un vínculo que no solo nace a partir de sacar a relucir sus mayores fortalezas, sino que también crea una posibilidad tangible de mantener vivo a este mundo de pesadillas, que se va marchitando de una manera trágica. Es de admirar el propósito de los hermanos Ambriz, por encaminar esta historia hacia un cierre que puede sentirse amargo en primera instancia, pero que guarda una pizca de luz hacia un futuro fascinante digno de ser explorado.

Es una auténtica desgracia que Soy Frankelda haya fracasado en taquilla, pues no solo es una de las apuestas más sobresalientes en lo que respecta a la animación latina, sino que es una de las historias románticas más oscuras y fascinantes con las que me he topado en los últimos años, que a su vez, reafirma el valor de la animación como medio artístico para transmitir emociones y enseñanzas valiosas para nuestras vidas.

Un clásico moderno en toda regla.

Carlos Arturo Sánchez Barceló

C.A.S.B.

Comentarios 4

S
Sanabria 66618 de febrero de 2026
El artículo expone cómo una cinta romántica logra romper los prejuicios del autor hacia el género. Soy Frankelda, dirigida por los hermanos Ambriz y precuela de Los Sustos Ocultos de Frankelda, destaca por su ambicioso mundo fantástico, Topus Terrenus, y su cuidada animación stop motion con ecos de Tim Burton. La historia combina romance oscuro, conflicto creativo y reflexión sobre el arte, a través de protagonistas complejos y carismáticos. El texto subraya su valentía narrativa y su trágica belleza, lamentando su fracaso en taquilla y proclamándola un clásico moderno de la animación latina.
A
Arquitecta12 de febrero de 2026
Me gusta mucho que existan otras versiones y otras formas de mostrar en una película la historia de un romance. Igualmente es muy grato encontrar quien escriba sobre estás películas con una visión diferente y menos trillada, que es lo que ocurre tradicionalmente. Ojalá más lectores lo sepan apreciar.
L
Lautaro30710 de febrero de 2026
Fácil dentro de mi top 3 del año pasado, no me di cuenta que técnicamente cuenta como romance trágico, debí incluirla en mi articulo jaja. </br>Tengo entendido que le fue bien en taquilla igual para haberse estrenado solo en Mexico (me quedé con ganas de verla en cines en mi país), así que espero si haya secuela.
R
Rocky Castellanos Alonso 7 de febrero de 2026
Buen artículo sigue asi Gafas. 👍

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