Del K-Pop a la Ansiedad Pura: Mi Montaña Rusa Emocional en el Cine de 2025

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Cada año, intentamos definir nuestro año cinematográfico con una sola palabra: fue el año del blockbuster, el año del cine de autor, el año del terror. Pero para mí, el 2025 no fue un año de géneros, fue un año de emociones. Más que nunca, busqué en la pantalla no solo una historia, sino una sensación. Y vaya si la encontré. Mi viaje por el cine de este año fue una montaña rusa que me llevó de la alegría más inesperada a la ansiedad más profunda, pasando por la adrenalina pura y la reflexión más incómoda.

Este no es un ranking de "las mejores películas". Es mi mapa emocional. Estas fueron mis paradas.

La Alegría Inesperada: Guerreras K-Pop

Les soy honesto: nunca en mi vida hubiera elegido ver esta película por mi cuenta. Pero tengo una hija. Y cuando tu hija te revienta el cerebro día y noche con canciones como "Golden" y "Soda Pop", tienes dos opciones: o te vuelves loco, o te unes a la fiesta. Yo elegí lo segundo. Y fue la mejor decisión que tomé este año. Ver Guerreras K-Pop no fue una experiencia cinematográfica, fue una experiencia familiar. Fue ver los ojos de mi hija iluminarse con cada coreografía, fue escucharla cantar cada letra. Y sí, fue empezar a bailar con ella en medio de la sala. La película, con toda su energía vibrante y su optimismo a prueba de balas, se convirtió en un puente entre su mundo y el mío. Me recordó que a veces, la mejor película no es la que te hace pensar, sino la que te hace compartir una sonrisa con la gente que amas.

La Belleza del Oficio: El Esquema Fenicio y Frankenstein

Hay un placer que solo los cinéfilos entendemos: el de ver una película que está, simplemente, bien hecha. El Esquema Fenicio fue, para mí, un recordatorio de ese viejo cine, de esa fórmula que nunca falla. Me recordó a joyas como El Gran Hotel Budapest, donde cada encuadre es una pintura y cada diálogo una pieza de música. Es una película que respeta la inteligencia del espectador, una obra de artesanía en un mundo de comida rápida cinematográfica.

Por otro lado, Frankenstein me demostró que no hay historias viejas, solo formas nuevas de contarlas. Acercarse a un mito tan grande es un riesgo, pero esta adaptación lo logró. Fue una de las mejores que he visto, una versión que entendió que el verdadero horror de la historia no es el monstruo, sino la tragedia de su creador y la soledad de su creación.

La Adrenalina Pura (y sin sentido): Nobody 2, Amateur y Guns Up

A veces, no quieres reflexionar. A veces, solo quieres ver a alguien repartiendo golpes. Y este año, tuve mi dosis. Nobody 2 me hizo volver a reír con esa historia tan absurda como su increíble protagonista. Amateur fue una de esas películas de acción que te mantienen pegado al asiento, con una tensión constante de "no puede ser que vaya a hacer eso...", mientras el héroe, en su venganza, causa más daños colaterales que el villano original.

Pero la gran sorpresa fue Guns Up. Ver a Kevin James, el rey de la comedia, transformarse en un héroe de acción creíble y brutal fue una revelación. Me demostró que el cine todavía tiene la capacidad de sorprendernos, de romper nuestras expectativas y de regalarnos uno de los mejores personajes de acción real que he visto en mucho tiempo.

La Reflexión Incómoda: Una Batalla Tras Otra

No soy fan de Leonardo DiCaprio. Su vida personal y los últimos acontecimientos me generan un rechazo que a menudo me impide disfrutar de su trabajo. Pero tengo que ser honesto. Una Batalla Tras Otra es una obra maestra. Es un retrato brutal y sin concesiones de la realidad de un hombre sin nación, atrapado en una batalla sin fin y sin norte. Es una de esas películas que te incomodan, que te obligan a mirar lo que no quieres ver. Y aunque el actor me genere conflicto, no puedo negar que el arte, a veces, trasciende a la persona.

El Golpe al Corazón: The Lost Bus

Y luego, está la película que me destrozó. The Lost Bus. No sé si alguna vez una película me había generado un nivel de ansiedad y desesperación tan profundo. No pude dejar de llorar. En cada escena, en cada momento de pánico de esos personajes atrapados, yo no veía actores. Veía a mis hijos. Veía a mi esposa. Veía mi casa. La película dejó de ser una película y se convirtió en un espejo de mis miedos más profundos como padre y esposo. La vi tres o cuatro veces, y en cada una, el nudo en la garganta fue el mismo. Fue, sin duda, la experiencia cinematográfica más dura y, por eso mismo, más inolvidable del año.

Del K-Pop a la ansiedad, de la risa a la reflexión. Mi 2025 en el cine fue un viaje por todo el espectro de lo que significa ser humano. Y aunque no todas estas películas ganen premios, todas, a su manera, se ganaron un lugar en mi memoria.

Comentarios 1

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Cristian Fernández Metzler13 de diciembre de 2025
José, gran artículo destacando grades películas de este año. Bugonia y la de Una Batalla Tras Otra ocuparon mi top personal. No nombré Las guerreras del Kpop pero quizá pequé de snob porque es como vos decís una alegría inesperada. Realmente lo fue, la animación es buena y capturó tanto grandes como chicos eh, banco las canciones, además. En fin, saludos y que tengas buenas fiestas.

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