Sadako ¿Kaidan Water?

Reseñas generales

Sé que los amantes del j-horror lo saben, pero si eres nuevo en esto. Si, si existe una tercera parte oficial de “Ringu” dirigida por su creador, el genio Hideo Nakata, en medio de tanta precuela, spin off y locura salida del personaje Sadako, quien fuera la heroína del subgénero, llevándolo a la cinematografía mundial, aparte de revolucionar también otros subgéneros como el “Metraje encontrado” y el “Terror analógico”.

De hecho, los amantes del j-horror dijeron que en “Sadako”, el cierre de la trilogía de “Ringu”, adaptado de la novela de Koji Suzuki, Nakata se autoparodió, como si no fuera suficiente con los spin off y adaptaciones que la terminaron de convertir en un mal chiste.

Y como fiel seguidor del género, no voy a negar que la autoparodia es real, pero también sirve como autohomenaje, porque Nakata retoma la estética minimalista, y Sadako deja de lucir como un personaje de un mal videojuego para que vuelva a su gloria terrorífica.

Lo del autohomenaje surge porque Nakata también retoma sus raíces, con guiños de la obra maestra menor de su filmografía, “Dark Water”, que también fue escrita por Suzuki, y también con detalles de la película más infravalorada de su filmografía, “Kaidan”, que trata sobre un demonio mujer que retorna de su muerte en búsqueda de su esposo.

Pero como este artículo es sobre finales que se arruinan, ahora hablaremos de lo malo, como los personajes secundarios que se tornan fastidioso, rayando en lo cliché; pero también cabe recordar que "Ringu" como saga, retoma lo dejado por "Poltergeist" e incluso es una versión menos experimental de "Begotten", para pasar a inspirar a varios directores en ambos lados del globo con varias historias de maldiciones que se van transmitiendo como un virus.

El director se fortalece con las escenas donde Sadako aparece, brindando también elementos sentimentales, que son válidos para su versión de la trilogía, que trata simplemente  de personas separadas por el destino que son unidas por una tragedia sobrenatural.
 

Ahora viene el final de la película, que, spoiler alert, es abierto, y aunque algunas cosas no cuadran con la saga, comenzando con el hecho de saber si era necesario contar los supuestos inicios de la maldición, es bueno ver que Hideo Nakata sigue vigente en un mar de cine de terror con efectos computarizados y monstruos que no dan miedo sino pena ajena.

Esta reseña es adaptada de un texto que había escrito el año en que salió la película, el 2019, y si, Hideo sigue activo, aunque no ha vuelto a sus días de gloria que fueron los años 90; afortunadamente, la saga de “Ringu” no ha vuelto, pero tecnicamente, su final no fue un final como tal, lo que deja una sensación agridulce, comenzando con el hecho de saber si era necesario explotar al personaje de Sadako en una trilogía y en una autoparodia, donde Hollywood tuvo mucho que ver, aparte de la autofagia del j-horror que requiere urgentemente de un nuevo giro para volver a los gloriosos años 90. No dí muchos detalles del final para que los enfermos del terror vean esta película y visiten la trilogía oficial de parte de uno de los genios del subgénero, que, tristemente, no supo cerrar bien su trilogía con lo más importante, un fin

Comentarios 4

I
Israel 3010 de enero de 2026
Encantado
D
Danilo Gutiérrez del Socorro8 de noviembre de 2025
Me encantó cómo el texto equilibra la crítica con la nostalgia: reconoce la caída del mito sin negar su legado. Esa lectura que rescata el “autohomenaje” de Nakata es lúcida y justa, porque recuerda que incluso en su autoparodia, el j-horror sigue teniendo alma
J
Jeroo Casco8 de noviembre de 2025
He visto dos veces 'La Última Profecía', una de las últimas películas de Nakata, y confirmo que el director está en decadencia. Es como una versión barata de lo que hizo a finales de los 90s/principios de los 00s, pero aparte con una historia de lo más predecible
J
Joan Ascanio8 de noviembre de 2025
Fino

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