Together, Juntos hasta la muerte: terror, humor negro y body horror en una lograda ópera prima
Reseñas generalesHay relaciones que te transforman, y no necesariamente para bien. Hay otras de las que parece físicamente imposible salir. Y después está la de Millie y Tim, que lleva todo eso al extremo.
Los protagonistas de esta historia (Dave Franco y Alison Brie, matrimonio en la vida real) son una pareja de treintañeros que llevan juntos casi diez años y que deciden (o más bien Millie decide por los dos) mudarse de la gran ciudad en la que viven a un pueblito en las afueras, por un trabajo de maestra que le ofrecieron a ella. Él es un músico que no la pega y no tiene un trabajo formal, y no está para nada convencido de dejar la ciudad, pero finalmente accede por ella y para tratar de remontar su relación que está más que estancada hace rato. Ya en el pueblo, se les ocurre salir a hacer una caminata por el bosque, pero… las cosas se complican y lo sobrenatural ataca. Esta película es una de las razones por las que los bichos de ciudad no tenemos que mandarnos a hacer trekkings solos por ahí…

Esta ópera prima del australiano Michael Shanks es otro logrado ejemplo del uso del terror como recurso para hablar de algo que es cotidiano y más habitual de lo que creemos. Las ideas y metáforas son bastante obvias, no intenta ser “terror elevado” y complejo, pero no por eso pierde efectividad. Es clara en lo que quiere contar y se vale de elementos típicos del terror y del body horror más impresionante para hacerlo. Va más allá de los jumpscares y los sustos fáciles, y se da el gusto de hacerte soltar unas cuantas carcajadas con un humor negro súper afilado. Y además logra incomodarte y dejarte pensando. Para mí, ¡un golazo!
Desde las primeras escenas ya se plantea el tono con claridad: la violencia, lo explícito y lo gore no van a dar tregua. Eso va in-crescendo con el correr de los minutos y la atmósfera de desesperación y asfixia es totalmente efectiva. Todo está muy bien justificado en la historia y nada es gratuito. El propio cuerpo pasa a ser el “campo de batalla” y el vehículo de todo lo que los protagonistas sienten. Ahí es donde el humor es súper funcional y ayuda a aliviar un poco la crudeza de lo que vemos en imágenes.

El planteo de la película parte de la idea de que no estamos completos solos, de esa búsqueda eterna de la media naranja que nos falta. ¿Pero qué implicaría dejar de ser la “mitad de algo” y dejar de ser uno mismo con su individualidad para convertirse en un “todo” diferente mediante una fusión con otro? ¿Qué pasaría si eso fuese LITERAL? ¡Qué mie-do! Y por eso es perfecta la inclusión de la canción de las Spice Girls "2 Become 1". Confieso que como buena millennial, a los pocos minutos de la película no podía parar de pensar en esa canción y festejé bastante cuando empezó a sonar en una de las últimas escenas. ¡Qué lindo se siente estar completamente en sintonía con lo que uno está viendo!
En Before Sunrise, Celine, el personaje de Julie Delpy, dice en un momento: “Isn't everything we do in life a way to be loved a little more? (¿No todo lo que hacemos en la vida es para ser amados un poco más?)” y acá me sirve retomar un poco ese planteo para pensar realmente cuál es el límite, hasta dónde podemos darnos a nosotros mismos por ¿amor?. ¿Es amor o dependencia? Y por otro lado, ¿tiene que ver con una necesidad intrínseca de conexión o es una búsqueda obsesiva de validación? Un planteo similar a ese surgió con el episodio final de And Just Like That, cuando Carrie responde que la razón por la que se casó fue por “haber sido elegida” ("...because it meant I was chosen"). No tengo las respuestas, pero me gustan esos disparadores y siempre que una película nos empuje a pensar y replantearnos ideas, yo voy a estar en la platea aplaudiendo.








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