Una tierra que agoniza: Another day in paradise (Otro día en el paraíso)

Reseñas generales

No es ninguna novedad, pero el género hijo de Verne sigue atrapándonos. ¿Por qué volvemos, una y otra vez, a estas tramas de mundos en ruinas?

Desde El día después del mañana, pasando por Interstellar, e incluyendo a la próxima a estrenarse Proyecto Hail Mary, todas estas guardan un patrón que se repite: la ciencia en manos de unos pocos, convertida en la herramienta y la llave para salvarlo todo al borde del abismo. Pero, ¿qué nos empuja a consumir compulsivamente estos relatos que parecen profetizar nuestro propio destino como habitantes de un planeta siempre al borde de un quiebre? 

La respuesta fácil sería culpar al romanticismo, siempre dispuesto a servir a fandoms fervorosos que quieren resolución, orden, la idea de que siempre existirá un status quo, que todo recobrará su forma. Creo que somos retratados usualmente como humanos que hambrientos de nutrimento emocional quieren volver a casa, aunque sea por los últimos segundos, incluso con una llamada previa a un ataque con misiles nucleares. Todo vale.

Además, lo cierto es que vivimos tiempos críticos, y politizarse dejó de ser opción: es necesidad. En esa línea, traigo la recomendación de Paradise (2025), porque muestra con un realismo perturbador cómo reaccionarían las élites si un suceso apocalíptico arrancara de cuajo la vida tal como la conocemos.

 

En Paradise conocemos a Xavier Collins, un agente presidencial que debe enfrentarse a la acusación de haber asesinado al presidente. Y sí: el presidente muere al inicio, y lo curioso es que a Collins parece no importarle demasiado. Le guardaba rencor. Ese rencor espeso que, al despertar, te hace desear volver a dormir, porque la vida consciente se volvió insoportable. La rutina que ahora carga junto a sus hijos es radicalmente distinta a la que tenían apenas unos años atrás. Y la ausencia de su esposa se convierte en el combustible perfecto para emprender un viaje oscuro, extendido a lo largo de ocho episodios.

Secretos, planes retorcidos, conspiraciones, y hasta un glaciar explotando.

Me parece importante destacar la tematica de la pérdida. Los personas en este tipo de genero y las adversidades de contexto terminan atravesando diversos y muy personalizados desafios. Si una situación de perdida no los humanizó, significa que es un personaje estancando. Sin vuelo, o bajo una coraza que le impide enfrentar un crecimiento genuino. No todo puede ser Carnaval. Recorrer a través de cada capítulo sus distintos trasfondos ayuda a amar aún más la serie.  
Miren Paradise. Y cuando suene Phil Collins (¿¡Será casualidad lo de los dobles Collins!?), no se contengan y canten (la melodía de la banda sonora le dio su toque)

Por último. Agarrense para los plot twist, porque al ser una serie peca de algo que sucede mucho últimamente. El síndrome del espectador que no se contenta (según los guionistas, supongo) y es que un solo plot twist no es suficiente en pleno 2025, así que para mayor placer, nos atiborran de plot twists, y queda muy obvio que solo lo hacen para validar nuestra necesidad de adrenalina. Si no fuera por eso, quizás hasta me gustaría más. Aun así vale la pena. 

Comentarios 1

G
GulaDaddy27 de agosto de 2025
Hablas de Paradise como si fuera conocida pero no encuentro referencias a esa serie de 2025 con Xavier Collins. Los plot twists excesivos que criticas son un problema real del streaming actual, pero tu ejemplo parece inventado. ¿Estás mezclando varias series o es ficción?