El multiverso de Sofía Carson: ¿Talento o cliché? Un debate abierto

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Descubriendo a Sofía Carson

En 2022, “descubrí” a Sofía Carson. Ya la había visto en Disney, pero fue Purple Hearts en Netflix la que me atrapó. No porque sea una obra maestra, sino por esa mezcla perfecta entre una romcom y una chick flick que, entre clichés, tiene alma propia. Las canciones quedaron pegadas en mi playlist y cada vez que las escucho vuelvo a sentir esa historia. Purple Hearts tiene personalidad, aunque no podemos ignorar su función como panfleto propagandístico sobre la militancia en Estados Unidos.

Cuando la chick flick toca lo profundo: The Life List

Luego vino The Life List. Me identifiqué rápido con el personaje. Es más chick flick, sí, pero con un argumento más profundo. La idea de perderse a uno mismo a los 28 o 30 años, ese conflicto familiar, me habló. No es Bridget Jones ni la trilogía Before, pero se distingue muy bien de Purple Hearts.

¿Qué pasó con My Oxford Year?

Pero My Oxford Year… no termina de cerrar. Soy fan del drama de este tipo —podría hacer una lista de pelis donde el cáncer es un personaje más, Bajo la misma estrella estaría ahí— pero siento que esta quiso ser distinta y terminó encajando en la fórmula sin la magia. Para mí, estas pelis deben tener tres cosas: guion congruente, buena playlist y química entre los protagonistas. Aquí no pasó; la química fue normal, apenas en el tercer acto.

Cada una de estas películas tiene su identidad, pese a la fórmula clara que comparten. My Oxford Year no la tiene.

El multiverso del actor
Aquí entra el concepto del “multiverso” del actor: personajes parecidos, mundos paralelos que parecen iguales pero no lo son. Cada película es casi idéntica a la anterior.

 

Les doy un ejemplo… ¿se acuerdan de Noah Centineo?


Él es el ejemplo perfecto de cómo un actor puede quedar atrapado en un multiverso de clichés románticos en Netflix. Comenzó con To All the Boys I’ve Loved Before, luego siguió con To All the Boys: P.S. I Still Love You y To All the Boys: Always and Forever, consolidando su imagen de chico romántico ideal. A esto se suman Sierra Burgess Is a Losery The Perfect Date.

Se convirtió en un ícono de las comedias románticas adolescentes, pero también quedó encasillado. Y creo que enfrenta el mismo dilema que Sofía Carson: ser amado por un público específico mientras el riesgo artístico se diluye.

Aunque parece que Noah ya está explorando proyectos más variados, como la serie The Recruit, salir del molde requiere valentía y estrategia.

Comodidad o riesgo creativo

¿Y Sofía Carson? Parece cómoda en su zona. Salir de Disney fue un paso enorme, pero ahora está en un ciclo que Netflix y ella parecen haber aceptado: la chica romántica con música y vulnerabilidad.

Al final, el multiverso de Sofía Carson —y de actores como Noah Centineo— nos recuerda algo: el éxito puede ser una caricia y una cárcel al mismo tiempo. Elegir comodidad o riesgo, repetir la fórmula o explorar territorios nuevos, es la línea delgada que define si un artista se diluye en clichés o se reinventa.

Quizás lo que buscamos no es la perfección, ni la película definitiva, sino la chispa de un riesgo, el instante en que un actor nos sorprende y nos recuerda por qué nos enamoramos de su talento.

¿Ustedes qué harían? Seguir la ruta segura o saltar al vacío creativo y ver qué universos aparecen?

Comentarios 1

M
marisoledad22 de agosto de 2025
Estoy planeando escribir sobre esto pronto. No conocía ninguna de las películas aparte de My Oxford Year, pero esa película estaba completamente vacía de alma. Fue diseñada para vender, no para tener un significado… Me alegra no ser la única que siente esto.

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