Superman Regresa (2006): el fracaso que no fue (aunque a todo el mundo le dio esa impresión)

Reseñas generales

Prólogo - ¿cómo reemplazás a una leyenda?

 

En los 60s Sean Connery era James Bond y James Bond era Sean Connery. Era tal la identificación del actor con el personaje que, cuando el escocés se hartó del rol en 1967 - quería papeles dramáticos, tener carrera propia, sacarse de encima a las toneladas de paparazzis que lo perseguían por el mundo entero y recuperar su intimidad -, no había sustituto posible. El reemplazo fue un ignoto modelo australiano que ni siquiera tenía experiencia actoral: le pusieron el smoking, le cortaron el pelo a lo Connery y lo largaron al ruedo, a que pelee a lo bestia y haga su mejor imitación del escocés (para colmo el libreto le exigía ser sensible y enamorarse!). El resultado fue Al Servicio Secreto de Su Majestad (1969) que los fans la odiaron, recaudó menos y terminó con la expulsión de Lazenby del papel. El que seguiría en la fila - Roger Moore - tomaba notas de esto y, cuando lo llamaron para hacer de 007, decidió hacer las cosas a su modo, sin caer en una imitación de Connery. Y aunque le costó que los fans lo aceptaran, terminó haciéndose con el rol.

 

Toda esta historia viene a cuento de que, en los 70s y 80s, sólo había un Superman, y era Christopher Reeve. Los dos primeros filmes fueron maravillosos y recaudaron fortunas y, cuando a alguien se le ocurrió revivir la saga en el nuevo milenio… terminaron cayendo en el mismo error que los productores de James Bond con George Lazenby. Copiaron la música, copiaron el estilo, respetaron la mitología y trajeron a un desconocido… pero parecía un impostor que intentaba calzarse unas enormes botas rojas… que eran las de Reeve.

 

1 - La decadencia de la saga de Superman

 

Superman existe en el cine casi desde que apareció en el comic a fines de los años 30. Estuvieron los fenomenales cortos animados de Max Fleischer (disponibles en YouTube, costosos y super elaborados, y cuyo estilo sería seminal e influiría al Batman: la serie animada y Superman: la serie animada que produjo la Warner en la década del 90), los seriales con Kirk Aylin y la serie televisiva de los 50s con George Reeves; pero todo el mundo quedó prendado de Chris Reeve y su maravillosa performance en el filme de Richard Donner de 1978. Era cándido, simple, honesto, carismático y gloriosamente heroico. Y hay que ser un gran actor para llevar adelante un rol donde básicamente estás en mallita, hablando / peleando contra cosas que no existen y diciendo diálogos que, en cualquier otro contexto, sonarían ridículos.

Los efectos especiales serán dispares y básicos… pero el Superman de Richard Donner de 1978 es el primer filme moderno de superhéroes que es respetuoso, épico y emocionante… y cuya influencia llega hasta nuestros días.

El drama con la saga de Superman de 1978 es que había una brutal pelea creativa detrás de cámaras. Los productores del filme - Alexander e Ilya Salkind, Pierre Spengler - querían que el filme fuera cómico, tuviera el humor camp de la serie de Batman de 1966: consideraban que los superhéroes eran ridículos y que la única forma de que resultaran tolerables es que fueran una caricatura. Eso los puso de narices con el director del filme, Richard Donner, que quería hacer una aventura seria y épica del que era el mayor superhéroe de la historia americana. Esto terminó en una batalla constante con sabotajes mutuos, y cambios de tono en el libreto que a veces son chocantes. Mientras que el origen de Superman, desde su partida de Kriptón hasta su adolescencia, son estupendos, serios y respetuosos de la mitología del personaje, cuando llega la hora de los villanos… éstos son un grupo de incompetentes que hacen payasadas - Gene Hackman, Ned Beatty, Valerie Perrine - y no despiertan la más mínima amenaza.

 

Aunque Superman 1978 recaudó una fortuna, los Salkind echaron a Donner y trajeron a un director más sumiso, Richard Lester, para terminar Superman II… la cual ya estaba casi totalmente filmada (en un 70%) por Donner antes que lo despidieran de una patada. Igual Lester le metió cambios, incluyó chistes y, aunque Superman II (1980) hizo una gran taquilla, ya no se sentía tan impresionante como el filme original.

 

Lo que siguió fue la rápida degradación de una saga que era una máquina de imprimir dinero, la cual fue arruinada por un grupo de productores caprichosos que no entendían al personaje o qué cosas son las que le fascinaban al público. Superman III - con Richard Pryor como torpe villano (!) - fue una vergüenza y recaudó monedas, y para fines de los 80, los Salkind ya habían arruinado tanto las cosas con la franquicia - Supergirl fue otra ridiculez; la serie televisiva de Superboy no la vio nadie - que al final terminaron vendiéndole los derechos a Menahem Golan y Yoram Globus… los dueños de la productora Cannon, y responsables de toneladas de películas mediocres como quinientas secuelas de El Vengador Anónimo con Charles Bronson, y prácticamente toda la filmografía de Chuck Norris.

 

Y aunque Christopher Reeve ya estaba probando proyectos más serios - Deathtrap; Pídele al Tiempo que Vuelva -, estaba obligado por contrato a entregar un cuarto filme de Superman, el que terminó siendo Superman IV: En Busca de la Paz (1987). Hackman y Margot Kidder (Lois Lane) volvieron - se habían peleado a muerte con los Salkind después de que echaran a Richard Donner -... pero Superman IV tenía un libreto horrendo, terribles villanos y espantosos efectos especiales, y directamente nadie fue a verla. Un triste final para una saga que había sido épica y cuyo filme original figura entre los mejores de la historia del cine.

 

2 - Llega la Batimania… y es hora de resucitar a Superman

 

Apenas dos años después de Chris Reeve colgara la capa en Superman IV, apareció Tim Burton con su versión de Batman (1989) y se convirtió en un mega éxito de taquilla a nivel mundial. Había productos de Batman - de juguetes a llaveros - por todos lados, la gente iba una y otra vez a ver el filme de Burton, y la aventura del encapotado sirvió para demostrar que los superhéroes eran fenómenos de taquilla reales y extremadamente rentables.

“¡Rayos!. ¡Hay días en que es imposible deshacerse de una bomba!”. Una de las tantas escenas con humor ingenuo del filme de 1966 - un descarado intento de explotar en cines el mega éxito que tenía la serie televisiva - y que, por defecto, todos los productores de filmes de superhéroes (en el futuro) querrían imitar… desde Richard Lester en Superman III y Superman IV, hasta Joel Schumacher en Batman Eternamente y Batman y Robin. El drama es que a los fans serios de los superhéroes no les gusta que sus ídolos sean tratados para la burla, y por eso terminaron repudiando esos filmes.

Después de Batman Vuelve (1992), Burton deja la dirección de la saga y pasa a la posición de productor. A Burton le pasa lo mismo que a Donner con los Salkind: Jon Peters - impulsor de los filmes de 1989 y 1992 - es un productor asfixiante que quiere meter cambios todo el tiempo en los libretos, y el choque de egos entre director y productor es desgastante. Por eso decide dar un paso al costado.

 

Pero la saga de Batman, en manos del incompetente Joel Schumacher, está cayendo en el humor camp del Batman de Adam West - o sea, están cometiendo todos los errores que los Salkind hicieron con la franquicia de Superman -. Sigue recaudando muy bien aunque las críticas son cada vez más desfavorables. La Warner - productora de Superman y Batman, y dueña de DC Comics - piensa que es el momento ideal de revivir al último hijo de Kriptón y recaudar el doble en la taquilla. Es por eso que para mediados de los 90 le encarga a Peters y Burton que revivan a Superman.

 

Pero el proyecto de Superman Lives! sería el primero de una serie de intentos fallidos de resucitar al personaje. El cómo se engendra, crece y fracasa el proyecto es una historia apasionante, y está reflejada en el documental de Jon Schnepp La Muerte de Superman Lives!: ¿Qué pasó? (2015), que muestra todas las batallas campales que libraron Jon Peters y Tim Burton para ver cuál de sus visiones prevalecía en el producto final. Desde Burton haciendo otro casting inusual - Nicolas Cage como Superman y con pelo largo (!) (por eso su versión abortada de Superman tiene un cameo super bizarro en la película The Flash, 2023) -, hasta los hijos de Peters trayendo dibujitos de naves y monstruos y dándoselos a los libretistas del proyecto para que los incluyan en los storyboards del filme. Kevin Smith - que aparte de director, es libretista y escritor de comics - formó parte de la etapa inicial del proyecto y tiene toneladas de historias cómicas sobre los caprichos de Peters sobre el guión - incluir al villano Brainiac, el cual volaría una nave con forma de calavera gigante, tendría un ejército de osos polares asesinos y, por último, lanzaría una gigantesca araña mutante a pelear contra el kriptoniano -, las cuales están incluídas en el documental.

 

Y, uno de los detalles más importantes de la historia, es que Superman debía morir. Y esto no era por capricho sino porque la publicación de la saga de comic La Muerte de Superman en 1992 - 1993 había sido un mega éxito en ventas, con lo cual el estudio exigía de rigor incluirla en cualquier proyecto cinematográfico que se quisiera desarrollar sobre el kriptoniano.

Si la visión de Burton hubiera triunfado, éste sería el Superman (by Nicolas Cage) que nos hubiera tocado a finales de los años 90 en Superman Lives!

Es por eso que, en un momento, el Superman de Nicolas Cage quedaría mortalmente herido y sin superpoderes, y precisaría un traje especial para sobrevivir… un traje hecho con tecnología kriptoniana que le permitiera sanar y dar una última batalla para derrotar a los villanos.

 

Y si todo esto les suena, es porque esa idea sería reciclada en la versión de Zack Snyder de La Liga de la Justicia. Y eso ocurre, porque cuando ves un filme que estuvo décadas en el development hell - donde pasaron toneladas de libretistas y directores, y hubo decenas de borradores -, hay ideas de todos esos bocetos que terminan sobreviviendo y reciclándose en la versión final que llega a la pantalla.

 

Pero Superman Lives! no despegó, porque dos semanas antes de entrar en proceso de producción la Warner decidió suspender el proyecto. ¿La razón?. Schumacher había metido la pata muy muy mal con Batman y Robin (1997): la gente la odió, recaudó monedas y se convirtió en la burla de la crítica. Schumacher se salió con la suya, hizo que Batman fuera una comedia camp… y dinamitó una franquicia que parecía indestructible.

 

3 - Entra Bryan Singer a escena

 

Para ubicarnos en tiempo y espacio, para el 2006 el Universo Cinemático Marvel (MCU) no existía (recién aparecería dos años más tarde con el debut de Iron Man en el 2008). Hasta ese entonces los filmes de superhéroes más taquilleros eran las concesiones que Marvel le hizo a numerosos estudios cinematográficos. En ese momento Marvel tenía serios problemas económicos y vendía a troche y moche licencias cinematográficas de sus personajes más conocidos con tal de recaudar alguna moneda. El primer filme realmente exitoso de un personaje Marvel fue Blade, Cazador de Vampiros en 1998, y pronto estableció una cabecera de playa. Blade la producía New Line Cinema y pronto se despachó con una trilogía. Luego vino X-Men (de mano de la Fox) en el 2000, y más tarde llegó Spiderman, producida por Sony, en el 2002. Eso sin contar que medio mundo quería saltar al carro de la moda de los superhéroes, algunos con sonoros fracasos (El Fantasma, La Sombra) y otros con inesperados éxitos salidos de la manga como fue La Máscara (1994), todos basados en personajes de otras editoriales o salidos de los seriales radiales de las décadas del 30 y 40.

 

Pero después del fracaso de Batman y Robin, a la Warner le había entrado pánico escénico; y si iba a producir algo, lo revisaban 20 veces hasta llegar al punto de aprobarlo… y aún así, no se animaban a darle luz verde a los proyectos. No hicieron nada con otros personajes de DC - como La Mujer Maravilla o Linterna Verde -; estaban obsesionados con arrancar en punta con Superman y, si funcionaba bien, después empezarían a revisar la idea de llevar a otros personajes, uno a uno, a la pantalla grande.

 

En medio de todas esas inseguridades y esa burocracia, la gente de la Warner atinó a rapiñarle a Bryan Singer a la Fox, y lo llevó a sus filas. Singer - director de prestigio con Los Sospechosos de Siempre bajo el cinturón, y que había convertido a algo tan complejo y superpoblado de personajes como eran los Hombres X en todo un éxito - parecía ser el hombre adecuado para revivir al último hijo de Krypton. Y Singer amaba el filme original de Donner, así que decidió seguir una metodología similar.

En absoluto un mal héroe… pero, por momentos, se sentía un cosplayer queriendo canalizar a Christopher Reeve

Primero, vendría el casting de un desconocido. Es cierto que Chris Reeve en los 70 no era exactamente un novato cuando fue enrolado - tenía algo de experiencia teatral y televisiva, pero carecía de nombre en el cine -, pero la idea era traer una cara nueva y que retuviera la frescura e ingenuidad del Superman de Reeve de 1978. Así es como contrataron a Brandon Routh, un actor televisivo ignoto que era muy alto (1.89 m), se portó algo inseguro y torpe en la entrevista - se llevó puesta la mesa del bar donde se encontró con Singer -, y parecía tener las cualidades de inocencia y franca honestidad que hicieron a Reeve tan especial en el rol.

 

Lo otro que quería Singer era que el nuevo filme fuera una secuela directa de los filmes de Reeve / Donner de los 70. Olvidando los desastres de Superman III y Superman IV, ésta sería la secuela directa de Superman II - el último filme de la saga que valió realmente la pena, especialmente porque el 70% del metraje lo había rodado Richard Donner antes de que lo despidieran -. Y como en Superman II Kal-El fue, por un momento, humano y tuvo un romance con Lois Lane, qué mejor que darle un hijo al Hombre de Acero. Para que todo esto tuviera sentido, el libreto diría que Superman se ausentó de la Tierra durante más de 10 años, yendo a buscar los restos de su planeta Krypton, los cuales habían sido descubiertos por el telescopio espacial Hubble en una de sus observaciones en el espacio profundo.

 

Y, por supuesto, traería de vuelta a los personajes clásicos: Lois Lane, Jimmy Olsen, Lex Luthor y hasta la señorita Teschmacher. ¡Ah!. Y no podría faltar la inmortal partitura de John Williams.

 

Pero todo esto, aunque fuera super digno y ultra respetuoso de la saga original de Reeve / Donner, tiene un montón de dramas… y son los mismos a los que aludimos al hablar cuando Lazenby tomó el rol de 007 de manos de Sean Connery. Brandon Routh podrá defenderse en el rol de Superman, pero no hay momento en que uno lo vea en pantalla y no lo considere un impostor o un pálido reemplazo de Reeve. No es muy bueno en las escenas dramáticas que le exigen expresar algo más que una actitud estoica. Kate Bosworth no le llega ni a los talones a la picardía de la Lois Lane de Margot Kidder. Hay escenas calcadas del filme original - como el vuelo entre Superman y Lois; Singer recuperó los derechos de imagen sobre Marlon Brando y lo puso a hablar con Routh en su rol de Jor-El - pero…

 

… pareciera que todo el circo hubiera sido tomado por imitadores…

 

Por supuesto, hubo gente que salió mejor parada en la comparación. El Lex Luthor de Kevin Spacey es una delicia y está a años luz de las payasadas de Gene Hackman de los años 70. Es cínico, retorcido, letal, inteligente, carismático. Frank Langella es un sólido reemplazo del Perry White de Jackie Cooper. Y como Eve Teschmacher, Parker Posey es una ladrona de escenas constante.

 

Pero toda la historia se siente como un reciclado de la primera Superman. Otra vez Lex Luthor tiene un rebuscado esquema para volverse billonario con la adquisición de tierras - en este caso, construyendo un continente propio hecho a base de cristales extraterrestres y kriptonita, cosa que el Hombre de Acero no pueda poner un pie en sus posesiones -. La música de John Ottman a veces empalaga repitiendo hasta el cansancio el tema de John Williams. Como el estudio insistía tanto, Superman muere… y revive. El tema del hijo de Superman mete al personaje en un brete emocional que la expresividad de Routh no alcanza a cubrir, amén de abrir una tonelada de interrogantes para futuras secuelas - al menos cuando el James Bond de Daniel Craig le impusieron un hijo (en Sin Tiempo Para Morir), los libretistas tuvieron el buen tino de matar al agente secreto ya que nadie imagina a 007 siendo padre de familia y llevando a su hijo a la escuela -. Todo el filme te da una sensación de déjà vu que no termina de satisfacer ni a los recién llegados ni a los fans históricos de la saga.

 

Estaban cometiendo los mismos errores que hicieron con el James Bond de George Lazenby. Un desconocido no muy expresivo, una trama jugada emocionalmente, demasiados homenajes a los filmes previos (que son superiores)... no hay manera de que el Superman de Routh pudiera tener personalidad propia, saliendo de la sombra de su predecesor.

 

Es por eso que, aunque hizo casi 400 millones de dólares en taquilla - o sea, recaudó el doble de lo que costó, dio ganancias, y fue la sexta película más taquillera del 2006 -, nadie de los que fueron a verla terminó por salir satisfecho. Spiderman, en el 2002, hizo 820 millones de dólares. Es decir, Superman Regresa compensó sus costos y dio ganancias… pero, considerando que se trata del superhéroe más grande de todos los tiempos, la sensación (y la recaudación) fue decepcionante.

 

El tema es que después los productores comenzaron a dar vueltas… y la gente comenzó a irse del proyecto. Dejaron expirar el contrato de Routh y otros actores principales, Singer se fue a rodar Operación Valkiria, y la sensación en el estudio es que la secuela iba a recaudar mucho menos… cuando en realidad podría haber sido la oportunidad de oro para que todos maduraran en sus papeles, e incluso expandieran el universo con otros villanos (como el demoradísimo Brainiac).

Brandon Routh y una oportunidad de oro: despedirse del personaje que le abrió las puertas en el cine, en esta versión alternativa de Superman en Crisis en Tierras Infinitas del la saga Arrow Verse (series Flash, Arrow, Leyendas del Mañana, Supergirl, etc) del canal CW

Un año antes había llegado Batman Inicia de Christopher Nolan, con críticas gloriosas y excelentes números de taquilla. Y la mentalidad de la Warner cambió de un día para el otro. Decidieron que querían ese enfoque para Superman - oscuro, violento, estoico - y así es como terminarían dándole luz verde a El Hombre de Acero (2013) bajo la égida de Zack Snyder… el cual tuvo el buen tino de separarse de lo ya existente y darle su propio perfil a Superman… pero le quitó la inocencia y la humanidad que son la esencia fundamental del personaje. Porque Superman no es un superhéroe badass que destruye ciudades y aniquila enemigos, sino un boy scout inocentón dispuesto a dar la vida con tal de salvar al inocente. Por eso el Superman de Henry Cavill tiene una cuota importante de detractores, y por eso mucha gente creyó ver que el espíritu original del Superman de las historietas sólo era respetado en otras encarnaciones, como la de Tyler Hoechlin en el Arrow Verse primero, y luego en la fantástica serie Superman & Lois; y ahora en la inminente Superman de James Gunn… la cual tiene el buen tino de tomar cosas de los filmes de los 70s, homenajearlos pero, a la vez, darle personalidad propia.

 

Lástima que al pobre Brandon Routh nunca le dieron otra oportunidad, porque su Superman es digno, aunque la historia que protagonizó no fuera un prodigio de originalidad. Al menos Routh tuvo la chance de encarnar una vez más al personaje, haciendo una versión alternativa de Superman (de la saga Kingdom Come de los comics, veterano, de luto y con una versión negra del escudo con la S) en el crossover del Arrow Verse Crisis en Tierras Infinitas, en donde volvió a calzarse el traje azul y la capa roja y se despidió de sus fans… los cuales podrán ser contados, pero al menos reconocen que intentó regresar al Hombre de Acero a sus fuentes de los años 70s… algo que uno apreciaría con el tiempo después de ver a Henry Cavill aniquilando extraterrestres, quebrándoles el cuello y arrasando ciudades enteras por el puro placer de un director engolosinado con la destrucción y los efectos especiales.

 

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Comentarios 13

L
La Bruja del Cineland9 de septiembre de 2025
Que descanses en paz. Gracias por todo el contenido maravilloso que has dejado en Peliplat. Esperamos que Peliplat siempre te recuerde.
A
Adrian Andrade Ma.4 de agosto de 2025
Saludos camarad, oye, estás bien?
J
Juan Villamizar Duran24 de julio de 2025
Al principio, cuando vi la película Superman Regresa, me molestó porque pensé que se habían hecho una copia sin imaginación de aquella maravillosa personificación del Superman de C. Reeve. Pero después, cuando me informé mejor de todos los pormenores detrás de las cámaras de la versión de Bryan Singer, al saber que habían tratado de hacer la película con un tono de homenaje al Superman de los 70, la comencé a ver de una mejor manera, hasta me comenzó a gustar (como la escena del avión, que alude directamente a la famosa escena del helicóptero, con Lois Lane incluida en ambos desastres). Gracias mi pana Arlequin por traernos a la memoria esta peli y por darnos todos esos datos tan interesantes, y hasta graciosos como la versión del Superman con Nicolas Cage, qué vacilón... Jejeje
F
FJ Malpica24 de julio de 2025
Fascinante artículo ✅
Y
Ysa0000@14 de julio de 2025
Muy buen artículo, no esperaba menos de vos, se nota el amor y el conocimiento cinematográfico que tienes.
A
Angeleaf10 de julio de 2025
Kate Bosworth, tenía años sin pensar en ella. De verdad pensé que esta pelicula había fracasado en taquilla, porque se siente como tal, flaquear tanto con dos actores principales es dificil de sobreponer. Routh debio haber recibido un poco más de libertad para encontrar su propia interpretación del personaje, igual que le dieron a Spacey.
A
Adrian Andrade Ma.7 de julio de 2025
Excelente contexto, desarrollo de interpretantes, me ja gustado mucho porque ahora ya tengo una idea de todo respecto a Superman. Nunca vi esta pelicula y la verdad me gustó lo que hizo Henry y Zack. La nueva version de Gunn se me hace mas Guardianes pero haber qué pasa. Saludos.
F
Federico Minchaca Sanjuan5 de julio de 2025
Que buen artículo Arlequín, me gustó justo a tu nivel, con ese conocimiento cinematográfico que se nota en tus artículos. Hay sagas de superhéroes, sobre todo los clásicos, que me recuerdan a la tragedia de países tercermundistas que únicamente extraen petróleo, gas o productos agrícolas hasta que entre sus gobiernos y los países ricos les chupan hasta los huesos. Tal es el caso de los estudios y productores con algunas sagas, en este caso la de Superman. Desde el Superman casi épico de Reeve al jocoso de Nicolas Cage. Te has ganado mis puntos de luz.
A
Alma Raquel Alonso Lucena3 de julio de 2025
A mí me gustaba este Superman de Singer, incluso he dicho que merecía otra oportunidad (puedes leer mi reseña que hice hace meses). Jamás me gustó el toque oscuro que le dió Snyder al personaje y menos Cavill como actor.
L
La garra3 de julio de 2025
De lo que se viene a enterar uno: Nicolas Cage como Superman, ja ja ja.</br>Pero bueno, si hizo al vengador fantasma y a mi hijo le encantó, puede que...</br>Que bueno que desmenuzaste lo que sucede tras bambalinas. Al ver una película como simple mortal, no se imagina "lo que hace posible" que sea un éxito más allá de la historia. </br>Apoyo con todo gusto.
J
JAKELINE PEÑA2 de julio de 2025
Tremendo artículo amigo, no lo termine de leer todo pero hasta donde lo leí puedo decir que es bastante completo y sabe de lo que habla
F
Franchesca A. Herrera Piña2 de julio de 2025
Hola, Arlequín! Un artículo de una erudición impresionante. Tu gran acierto es la contextualización histórica; la analogía con James Bond es, sencillamente, una genialidad. Mi única reflexión, y es más una cuestión de enfoque que una crítica, es que el artículo es tan potente en su análisis de la producción y el legado, que casi se convierte en un ensayo sobre la fragilidad de los íconos cinematográficos, más que solo sobre una película. Esa carga del legado y cómo un personaje puede colapsar bajo el peso de su propia historia es un tema que abordo desde otra perspectiva en uno de mis posts. ¡Un saludo y un texto de un nivel excepcional
A
Antoni...1 de julio de 2025
Exelente tema bien desarrollado

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