Red State | Dispare por sus pecados
Reseñas generalesTítulo internacional: La secta - Red State: secta mortal
Título original: Red State
Año: 2011
País: Estados Unidos
Duración: 88 min.
Dirección: Kevin Smith
Guion: Kevin Smith
Sinopsis: Tres adolescentes se convierten en el objetivo sangriento de un predicador fundamentalista y de un alguacil que son sorprendidos en una posición comprometedora.
Red State (La secta, 2011) es la décima película de Kevin Smith. Los conocedores de su estilo saben que sus películas combinan lo cotidiano, lo natural y lo realista. Este es un cine callejero, urbano, adolescente y brillante, que empezó con una producción independiente en el año '94, con Clerks. Después de cintas como Cop Out (2010) y Zack and Miri Make a Porno (2008), Smith casi pierde su brutal humor. Es por eso que decide apostar por el género fantástico sin perder el sentido del humor, que es su herramienta fuerte. Kevin Smith es de esas figuras del cine moderno que no suele pasar en alto por los festivales importantes de cine independiente, porque bien o mal, es un cineasta que rompe moldes y fórmulas en cada uno de sus films. Con Red State actualiza su viejo cine, arriesgándose a cometer errores.

Red State nos ofrece una historia de sectas religiosas, torturas y humor, algo nuevo en la trayectoria del director y que veremos más seguido en su filmografía.
Tres adolescentes con las hormonas al rojo vivo contestan a un anuncio de una mujer madura que busca sexo. Los tres jóvenes se lanzan a la carretera para satisfacer sus urgencias libidinosas. Pero lo que comienza como una fantasía da un oscuro giro cuando se enfrentan a una terrorífica fuerza "fundamentalista cristiana" con una agenda mortal.

El filme hasta cierto punto es engañoso, ya que parece querer contarnos algo diferente a su estilo, pero eso no pasa, puesto que la película tiene los suficientes ingredientes como para que se reconozca a su autor. El camino que el director/guionista sigue en La secta ilusiona, no voy a decir que no. Se lo ve maduro, serio, pero el trayecto se va deformando hasta pasar a ser una comedia negra realista, de esas que a Kevin Smith le encanta hacer.
Las sectas religiosas son una realidad de la sociedad, algo que sucede, y entonces Red State aprovecha esa cuota de realismo aplicándole varios rebotes de chistes ácidos que atacan a la religión, la sexualidad y la misma sociedad.
Film sumamente raro de visionar, que cambia demasiado de registro, del thriller/terror a la acción más pura y dura —llena de tiroteos— (que no son más que el intento de Smith por ridiculizar las situaciones y la trama en sí), hasta terminar en una comedia negra que deja pensando. La película es totalmente independiente, con bastante violencia y acción, pero a pesar de todo eso nunca obtiene un ritmo descontrolado ni despampanante. Lo mejor de la película es Michael Parks, con diálogos llenos de brillantez y pasión, en un papel que le va perfecto.
La labor de Kevin Smith en este largometraje es capaz de limpiar cualquier borrón de su carrera, y para los actores también. Un comienzo muy de Kevin Smith, entre colegas, un desarrollo apabullante y explosivo y un final sublime. Quizás más de uno, luego de verla, se quede con la sensación de que falta algo, pero de todas maneras no deja de ser una obra interesante y arriesgada. Punto para Kevin Smith.

Por Evelyn.
Nota: Artículo de mi autoría publicado anteriormente en la revista Zona 7 (2014/2015). Esta versión ha sido corregida.













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