El destino nos alcanzó. Soylent Green y el presente de la sociedad humana.

Reseñas generales

Situada en el 2022, tanto la película como la novela en que se basa (Make room!, make room!, de Harry Harrison, publicada en 1966) parten de una premisa preocupante: la pobreza se acaba acabando primero con los pobres, siendo una de las primeras superproducciones hollywoodenses que habla de asuntos graves como la sobrepoblación, el hacinamiento, la escasez de recursos naturales y la interferencia política en el condicionamiento de estos problemas en su afectación para la vida de las personas.

 

Esta adaptación dirigida por Richard Fleischer es una película a la usanza de su época, que refuerza la resistencia de los valores de la sociedad occidental concentrada en el individuo patriarcal y dirigente, personificado en Charlton Heston. Una fotografía colorida, vestuario chirriante que convive con grises distópicos y una decoración que irradia las fantasías y delirios de inicios de la década de 1970.

 

Ambientada en un futuro distópico y producida en una época de despertar de conciencia social, la película plantea diferentes puntos como posibilidades lejanas que con el tiempo se han vuelto más cercanas e incluso realidades presentes. Desarrollemos solamente tres de aquellas posibilidades que ahora amenazan con ser una aterradora realidad:

 

1. Las plagas del nuevo milenio
La ONU reconoce dentro de los objetivos del milenio erradicar la pobreza extrema y el hambre (objetivo 1) y garantizar la sostenibilidad del medio ambiente (objetivos 7). Actualmente, con posiciones negacionistas por parte de países como Estados Unidos, China, Rusia, entre otros, la problemática medioambiental se ve agravada en el uso indiscriminado de recursos elementales y en la escasez de otros para los cuales no se han encontrado alternativas como los derivados del petróleo. Los problemas de distribución de estos recursos ocasionan desigualdad en su acceso y por lo tanto polarización entre la población, convirtiendo la vida en una lucha por la sobrevivencia extrema.

 

2. La etapa final del capitalismo salvaje
Como colofón del capitalismo, ya no es el dinero el capital más valioso sino la propia humanidad. Es conocida el desarrollo de esta premisa en la película, el descubrimiento del origen de un nuevo producto alimenticio: el ‘soylent green’ (grano verde) que acabará con el hambre y, por lo tanto, con la pobreza material que afecta a la humanidad en el lejano año 2022 está fabricado a partir de seres humanos, específicamente personas de zonas pobres o consideradas sin importancia por las élites. Los seres humanos convertidos en un insumo más que forma parte de la cadena de producción de bienes intercambiables, que ya no significan status ni calidad de vida, solo son un bien que reemplaza los recursos de subsistencia.

 

3. La verdadera batalla cultural
La expresión “batalla cultural” acuñada por el político conservador estadounidense James Davison Hunter en 1991 y popularizada en los últimos años por algunos promotores del conservadurismo intelectual se define como el conflicto entre valores tradicional y otros que responden a los cambios coyunturales de una sociedad. Lamentablemente en el uso cotidiano se ha reducido a un pleito entre ‘progres’ y ‘fachos’, pero en una perspectiva amplia y mejor documentada se trata de la pugna constante de aquellos valores humanos que permiten la convivencia con otros que por el contrario obstruyen el acercamiento entre personas. Y lo más importante el reconocimiento de la cultura como elemento transmisor de estos valores a partir de diferentes disciplinas y prácticas. Por ello, dentro de la película la revelación de la procedencia del soylent green se asume bajo los códigos de la conspiración, de lo improbable y hasta absurdo. Porque esta verdad revelada resulta incómoda para las élites, por tanto, busca ser desacreditada por el discurso oficial para no ser difundida entre aquellos que se ven afectados por esta realidad. En una época de fake news y discursos sensacionalistas, la razón y la verdad son rarezas inadvertidas.

 

El cine de ciencia ficción permite mirar su realidad ante un espejo, mostrando las coincidencias y sugiriendo las posibilidades para el futuro. Lo admirable y aterrador ocurre cuando estas ficciones se convierten en realidades mucho tiempo después de su enunciación. Resulta paradójica la traducción visionaria del título de la película en español, nombrada “Cuando el destino nos alcance”, un destino al parecer inevitable e irremediable.

Comentarios 3

A
Angeleaf23 de junio de 2025
El punto 2 es horrible pero cierto.
F
fedman8 de junio de 2025
Esta película resume lo mal que se vive.
L
Linares Angel3 de junio de 2025
me recuerda mucho a una peli que vi hace algunos años, dónde los humanos eran procesados para ser alimento de otros humanos

De este autor