Del otro lado del heroísmo

Personajes

El mundo del heroismo es tan contradictorio como la vida humana. 

 

Superheroe, en su definición más simple y sencilla es un “personaje de ficción con poderes extraordinarios que usa para combatir el mal” o eso era lo que aceptábamos de forma simple, sencilla y así debía durar siempre.

 

Sin embargo, cuando el mundo gira, lo hace en todos los contextos y todos hemos sido tocados por esta nueva mirada holística que ve en el ser todos sus prismas, desarrollando, hasta en personajes sus origenes, formas , estados emocionales en un intento por integrarlo a la sociedad sin prejuicio y con un vasto entendimiento, entonces comienza a florecer la historia, pasado, presente, experiencias, sentimientos, de estos seres muchos con historias trágicas, que los llevaron a ser héroes, decisiones de vida a raíz de una experiencia, algunos impuestos como “Hulk” quién a veces resulta ser contradictorio, otros porque no ven opciones, otros por costumbre, otros porque nacen con poderes y sienten que es su responsabilidad, quienes comienzan a su vez a desear opciones, a cuestionarsen de lo que hacen y del por qué lo están haciendo, de las rutinas de sus vidas, de querer, de anhelar algo más, se comienza a vislumbrar el “estancamiento heroico” que alguna vez trasciende a constumbre y donde se deja de ver la labor del heróe y se le juzga aún habiendo salvado el mundo tantas veces sino que lo digan “Los vengadores”.

 

“Nadie dijo que ser héroe tendría que durar para toda la vida” Metroman en Megamente es un ejemplo de esta nueva mirada donde el heróe busca más, donde al igual que nosotros se siente atado a deberías, a obligaciones, a creencias limitantes de que como ha hecho eso toda su vida debe seguir haciéndolo, pero, descubre las opciones y encuentra en ellas la oportunidad de todo ser de cambiar, de probar su teoría, de dar sentido.

 

Al escoger este camino ha renunciado a cosas importantes, a la necesidad de aprobación, a una fanáticada que infle tú ego, a la necesidad de proteger, de cuidar pero sobre todo de siempre salvar y comienza a chocarse con la inseguridad, con el fracaso y con la frustración, con la necesidad de ser aplaudido por cada simple gesto que ya nadie considera como heroísmo sino como simples obligaciones por el hecho de convivir con los demás, ya se exigen tareas, responsabilidades que tal vez al heróe se le perdonarían por habernos salvado.

 

Y de pronto el heróe que quiso salir de su zona de confort y trazar su propio camino aterriza y entiende que lo que tanto anhelaba es todo un desafío, que nadie lo preparo para eso, que nunca se detuvo a mirar la otra realidad, esa que nos acompaña a diario y que esos pequeños actos al igual que los suyos requieren una alta dosis de heroísmo, ya no actúa con capa, ya no utiliza rayos X, ni superfuerza, ya no es invisible, tan solo es él y el mundo y eso es lo que desafían todos los días los SUPERHEROES.

Comentarios 1

A
Alma Raquel Alonso Lucena20 de mayo de 2025
Este texto, más que un artículo que relate una historia, tiene un tinte psicológico que pretende mostrar la dualidad del héroe, o lo que comúnmente asociamos con la palabra heroísmo. Es interesante el planteamiento que colocas en la mesa; es verdad que en términos reales, no es necesario salvar una ciudad por ejemplo, porque en las acciones cotidianas podemos mostrar una verdadera valentía también, y claro, el tamaño de esta no importa mientras no ejerza presión en ti. Por mencionar, Superman tiene poderes espectaculares y los utiliza porque 'puede' y a su vez, en él brota una responsabilidad social. Honestamente, ahora que lo pienso yo creo que cada quien elige sus batallas, hasta Megamente sabe que las decisiones son personales (por los motivos que sean). Saludos

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