El momento más icónico del cine de terror, que no está en una película de terror.

Dirección

En la filmografía de Steven Spielberg podemos encontrar varias películas que se podrían considerar de terror, como 'Jaws' (1975), pero realmente son thrillers. Y, salvo la teoría conspirativa que dice que dirigió en secreto 'Poltergeist' (1982), oficialmente no tiene películas de terror como director.

Sin embargo, un elemento constante en su filmografía, son ciertos aspectos terroríficos, construidos sobre lo que no se ve. Es decir, en las películas de Spielberg, le tienes más miedo a lo que no ves que a lo que ves, porque va generando una expectativa increíble en la audiencia.

De hecho, cuando por fin lo ves en la película, quizás no te causa tanto miedo. Es la magia de sus películas y parte de por qué lo considero el director más influyente de la historia del cine. Sin embargo, hoy vamos a hablar de una de sus películas, que no es de terror, pero en la que se encuentra el elemento más icónico del cine de terror.

Pero para eso, primero vamos a dar contexto de qué lo hace terrorífico y qué lo hace icónico. Y hay que regresar a su primer largometraje: 'Duel' (1971), en la cual un conductor es perseguido por un camionero psicópata, sin razón aparente. Acá vemos otro elemento característico de la filmografía de Spielberg: El hombre contra la bestia.

No le tenemos miedo, ni la audiencia ni el protagonista, a que el camionero se baje del vehículo y le haga algo al personaje principal. Le tenemos miedo al camión, a pesar de apenas visualizar quién lo conduce. Le tememos a que este alcance al protagonista, por la expectativa y la tensión creadas.

Dos décadas después, Spielberg dirige 'Jurassic Park' (1993), una película increíble que la rompió en crítica, opinión de la audiencia y en taquilla también. Este clásico del cine de ciencia ficción, acción y aventura posee una primera hora que gira en torno a la figura del Tiranosaurio: El branding del parque, el dinosaurio más mencionado, etc. Pero nunca se lo ve.

Por último, las camionetas con parte de nuestros protagonistas se detienen frente a su jaula, y se quedan justo ahí cuando la electricidad se va. Pasado un rato, todo el mundo se olvidó del dinosaurio, pero hay un momento en que la cámara hace una toma a dos vasos sobre el capó de unas camionetas, en cuya agua se empieza a generar ondas, mientras se escuchan unos pasos grandes y fuertes de fondo.

Todos, hasta los espectadores habíamos perdido la ilusión de ver al Tiranosaurio, pero Spielberg sabe helarnos la sangre con un plano tan sencillo, pero tan lleno de significado, con un trasfondo construido increíblemente en la narrativa de la película. Los protagonistas y la audiencia saben lo que viene, y cuando este aparece, es sorprendente por lo realista, pero no da tanto miedo como la escena de los vasos.

Este detalle es uno de los muchos que demuestran el genio cinematográfico que es Spielberg, y por qué es uno de los cineastas más importantes de la historia. Ese momento específico es arte, es tan simple pero tan pesado, es tan mundano pero tan escalofriante, que ningún jumpscare le compite. Es el momento más icónico del cine de terror, y no se encuentra en una película del género.

Comentarios 1

S
Serenid2 de mayo de 2025
Muy buen escrito. Muy significativa sus películas muy bien estructuradas por Spielberg, uno de los guionistas más destacado en la historia del cine. Un like.

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