Archivo 81 (Parte 2): Un Nuevo Comienzo para Dan
Narrativa“Archivo 81”, una serie de Netflix que terminó su primer temporada hace un par de años y dejó a los espectadores a la espera de una secuencia que posiblemente no llegará. En este relato exploraremos una posible continuación en la trama de esta pieza cinematográfica.

Dan (Mamoudou Athie) aún seguía asimilando la realidad que apreciaban sus ojos. “¿Realmente esto esta pasando?” se preguntaba mientras buscaba alguna señal que le hiciera pensar lo contrario.
Su mirada había quedado fija en el cristal de aquella habitación que reflejaba la sombra de una realidad que había vivido, pero de la que aún no era consciente. Un mundo totalmente nuevo para él aunque correspondiera con una versión distante de su propia vida.
Había quedado atónito por aquella noticia en la televisión. Una imagen que lo paralizó segundos antes de comprender la magnitud de lo que significaba. “No puede ser…”, continuaba diciéndose.
En ese momento solo podía sentir que su cuerpo caía en el fondo un abismo. Una caída al vacío donde cada segundo se manifestaba en sus ojos con el reflejo de todas las decisiones que lo harían acabar en este contexto. “¿Por qué estoy aquí?”, seguía preguntándose. “¿Acaso esto termina así? ¿Este es el poder del Otro Mundo?”.
El Otro Mundo… En aquél instante comenzó a recordar lo que había pasado antes de despertarse en ese lugar. Recordó a Melody (Dina Shihabi) y la aparición repentina de Samuel (Evan Jonigkeit). Se preguntaba qué había pasado con ambos, pero principalmente donde estaba ella.

Inesperadamente un sonido detrás de él lo hizo despojarse de sus pensamientos y concentrarse en lo que le esperaba en esta nueva realidad. Sintió el ruido sinfónico de la puerta abriéndose a sus espaldas y tras ello, la serena aparición de un señor vestido con una bata blanca y un estetoscopio colgando de su cuello.
Un hombre mayor de cabello canoso y mirada profunda advierte instantáneamente la figura de Dan - su paciente – fuera de la cama, parado frente a la ventana y con la cabeza girada hacia él para mirarlo fijamente.
- Despertó – dijo con firmeza.
- ¿Dónde estoy? – preguntó Dan de manera cortante.
- Se encuentra en el Hospital Queens de Nueva York. Permaneció en un estado de sueño durante diez días después de haberlo encontrado inconsciente en el lugar de la tragedia.
- ¿Qué tragedia? – volvía a preguntar de manera tajante pensando de que podría cerrar los vacíos de su conciencia con las declaraciones del doctor.
- Antes de responder a todas sus inquietudes quisiera poder realizarle yo algunas preguntas para completar el diagnóstico médico.
Dan en ese momento entendió que era solo un paciente más y debía dar tantas certezas de lucidez como pueda para evitar supuestos indicios de locura o lesiones cerebrales que lo llevarán a extender obligadamente su permanencia en ese lugar.
- De acuerdo – respondió
- En primer lugar, quisiéramos saber su nombre. En el tiempo que permaneció en el hospital ninguna persona vino a consultar por usted y tampoco se ha encontrado ningún tipo de identificación sobre quién es.
- Mi nombre es Dan… Daniel Higgins – ágilmente improvisó un nombre ficticio con el apellido de su amigo Mark (Matt McGorry) para evitar sospechas que lo involucrarán con su padre (Charlie Hudson III).
- Daniel… Yo soy el doctor Mitchell. Cuénteme lo último que recuerda antes de despertarse.
Dan sabía que era lo último que recordaba: haber ingresado al Otro Mundo, encontrarse con Melody, buscar una salida al mundo real y tras una secuencia de arrebatos con Samuel, terminar perdiendo el equilibrio y caer en uno de los inconsistentes portales que desentrañaba el universo de Kaelego.

Obviamente no sería para el doctor una respuesta que ofreciera un panorama positivo en la integridad cerebral de su paciente. Por lo tanto, consideró recurrir a respuestas ambiguas que le permitieran justificar su salud mental y seguir un hilo coherente en su historia.
- Recuerdo estar en una habitación preparando unas cosas antes de irme a otro lugar – comenzó describiendo Dan.
- ¿Recuerda donde iba a ir? – increpó el doctor.
- Iba a salir a grabar algunas escenas de la ciudad con mi cámara. Soy un aficionado principiante.
Rápidamente, Dan pensó que tomar la personalidad de Melody para su relato le permitiría evitar inconsistencias en sus declaraciones.
- Entiendo. ¿A qué se dedica? – pregunto inesperadamente el doctor.
Entre balbuceos Dan no se le ocurrió ninguna otra contestación que no generará más preguntas minuciosas.
- Hace unos días quede desempleado y estaba en la búsqueda de un nuevo trabajo.
El doctor empezó a sospechar un poco sobre la honestidad de su relato y decidió confirmarlo de manera más directa.
- ¿Sabe dónde se encontraba?
Dan ya se imaginaba cuál era la respuesta a ese interrogante.
- ¿En el Hotel Visser? – respondió dejando en evidencia una clara incertidumbre respecto a los efectos que había sufrido de su estado inconsciente.
- Ahí fue donde lo encontraron. ¿Recuerda en que habitación estaba?
En ese entonces, se le vino a la mente las intenciones de Melody para entrar en el Hotel Visser y supuso que sería la coartada perfecta para su relato.
- No, pero la verdad es que me hospedé en el hotel solo por ser uno de los edificios más antiguos e históricos de la ciudad. Me pareció una buena oportunidad para el proyecto filmográfico que estaba realizando con mi cámara. ¿Qué fue lo que sucedió?
- El hotel Visser fue envuelto en llamas y muchos de los huéspedes fallecieron en este incidente. Tú fuiste uno de los pocos que sobrevivió, encontrándote en medio de algunos escombros.
Dan comenzó a sentir escalofríos y una sensación inquietante en su ser aun cuando ya reconocía lo que había pasado. Se esforzó en disimular su conmoción para evitar más planteamientos en su interrogatorio. Sin embargó mostró un poco de asombro ante esa noticia que ya conocía, pero que no contaba con volverse un testigo clave de este hecho.
- No puedo creerlo – exclamó en tono perplejo.
- Es difícil de creer. Pero más increíble es el poco daño físico que recibió frente al incendio. Por esa razón esperábamos buscar respuestas de su parte que nos permita entender más sobre sus últimos instantes en el hotel antes de caer inconscientemente en los restos destrozados.
Dan se paralizó inmediatamente.
- No sabría que decirle – apresuró su respuesta - ya le he contado todo lo que sé hasta ese momento. Tal vez con el tiempo pueda empezar a recordar otras cosas que vi antes de desmayarme. Pero ahora me es imposible pensar en algo más.
El doctor lo miró fijamente y decidió creerle por el momento. Sabía que sufrir un incidente de este tipo puede generar lagunas mentales en los últimos estados de consciencia de una persona. Sin más que decir, se dirigió hacia él para una última indicación.
- Le recomiendo que siga descansando hasta que terminemos con sus evaluaciones médicas. Si necesita algo podrá contactarse conmigo o con alguna de las enfermeras que lo asistirán.
Antes de marcharse, Dan soltó impulsivamente una pregunta que necesitaba conocer decisivamente.
- ¿Sabe el nombre de algún otro sobreviviente del Visser?
El doctor antes de retirarse por la puerta, lo miró con sus profundos ojos y respondió:
- Si. Una niña pequeña llamada Jess (Ariana Neal).















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