El piano: un relato pretenciosamente (anti)feminista
Reseñas generales
Cuando uno empieza a interesarse por el cine y empieza a buscar películas más adultas, más de autor, más de prestigio “The Piano” de Jane Campion siempre está en esa lista de películas que todo cinéfilo tiene que ver y que te tiene que gustar o sino no eres un verdadero amante del cine. He visto “The Piano” y me parece una de las películas más pretenciosas, larguísimas y aburridas que he visto en mi vida.
La película narra la historia de Ada (Holly Hunter) una mujer viuda, muda y madre de una niña pequeña (Anna Paquin) que es obligada a casarse con Alistair Stewart (Sam Neill). Lo que màs ama Ada es tocar su piano, pero su nuevo marido se lo vende a George Baines (Harvey Keitel) por lo que este llega a un acuerdo con Ada para dejarla tocar el su piano. Y si el acuerdo es exactamente lo que estás pensando: él quiere acostarse con ella
Considero que “The Piano” es una película importante que hay que verla, pero màs por lo que representa que por sus valores cinematográficos: Jane Campion es la primera mujer en ganar la Palma de Oro del Festival de Cannes y “The Piano” es la primera película dirigida por una mujer que es nominada al Oscar tanto en mejor película como en mejor direcciòn.
Harvey Weinstein, distribuidor de la cinta, gesto una campaña en el que ensalzaba los valores feministas del film, no en vano casi todo el equipo de la cinta estaba liderado por una mujer a excepción del director de fotografía Stuart Dryburgh y el compositor Michael Nyman. La estrategia de Weinstein funcionó y la Academia premió a las tres mujeres de la película: Jane Campion (guión original), Holly Hunter (actriz protagonista) y Anna Paquin (actriz de reparto).

Lo siento, pero me cuesta entender que una historia sobre una mujer muda que lo único que quiere es tocar un piano y para eso acepta el chantaje de un señor para acostarse con él y terminar enamorándose y vivir felices para siempre sea considerado un relato feminista, hasta “La Bella y la Bestia” retrataba el síndrome de Estocolmo de una manera más efectiva. En cuanto a sus premios entiendo perfectamente el Oscar de Holly Hunter, y el de Jane Campion a mejor guiòn lo atribuyó a un año particularmente flojo en la categoría, el premio de Anna Paquin no lo entiendo. Hace de la típica niña repelente que termina traicionando a su propia madre y no sabes muy bien porque. Tiene su gracia que lo ganara con tan solo 11 años, pero otros niños actores como Haley Joel Osment (El sexto sentido), Abigail Breslin (Pequeña Miss Sunshine) o Hailee Steinfeld (Temple de acero) hacían mejores actuaciones y se tuvieron que contentar sólo con la nominación.
Con el tiempo el nombre de Jane Campion es sinónimo de respeto y prestigio y no es para menos, películas como “El poder del perro” (que por fin le dio su Oscar a mejor dirección) o la miniserie “Top of the lake” (por la que estuvo nominada a los Emmys) son prueba contundente de ello, pero es una pena que la película por la que todos la recordaran sea por “El Piano”.









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