"Brats": ¿qué fue de la vida de los los “teen idols” de los ‘80?
IndustriaA mediados de los años ‘80 parecía que un nuevo grupo de actores jóvenes había llegado para quedarse y convertirse en el recambio generacional de Hollywood, en las nuevas estrellas que suelen renovar las carteleras y, en cierto modo, representar a una nueva camada de espectadores que empiezan a ver películas. Desde fines de los ‘70, además, el cine estadounidense había descubierto la potencia del mercado juvenil a la hora de llenar las salas de cine y lo mejor que podía pasarles era tener caras nuevas para estar a la altura de ese nuevo mercado no del todo explorado. Se trataba, después de todo, de la época de la explosión de MTV, de un importante cambio de look y de estética de las películas y de sus protagonistas. Y la industria del cine necesitaba caras nuevas y lozanas para llevar ese recambio adelante.
A principios de los ‘80 parecía que el objetivo se había cumplido. Películas como Negocios riesgosos, Más allá del honor, Picardías estudiantiles, Class, Footloose, Valley Girl y Los marginados, entre otras, se habían dedicado a explotar ese mercado con éxito, lanzando en el camino las carreras de actores como Tom Cruise, Sean Penn, Nicolas Cage, Rob Lowe, Timothy Hutton, Matt Dillon y Patrick Swayze, entre otros. Pero el quiebre completo se daría recién a partir de 1984 con el desembarco de las películas del director y productor John Hughes como Se busca novio, El club de los cinco, Experto en diversión, La chica de rosa, Some Kind of Wonderful o de otros directores, como es el caso de El primer año del resto de nuestras vidas, de Joel Schumacher o The Sure Thing, de Rob Reiner, entre otras.
Con estas películas llegaría una nueva camada de actores que parecía dispuesta a arrasar con todo. ¿Quiénes eran? Molly Ringwald, Judd Nelson, Andrew McCarthy, Emilio Estevez, Ally Sheedy, Anthony Michael Hall y, en menor medida, Demi Moore, Jon Cryer, Eric Stoltz, James Spader, John Cusack, Lea Thompson, Matthew Broderick y el propio Lowe. A diferencia de los citados en el párrafo anterior, pocas de las principales figuras de esta serie de películas sobrevivieron y/o tuvieron una carrera acorde a lo esperado en función de la fama que los acompañó entre 1984 y 1987. ¿Qué pasó? El documental Brats, dirigido por uno de ellos (McCarthy) intenta explicar el derrotero de los miembros del llamado “Brat Pack”, el grupito de actores que venía a romperlo todo y terminó por romperse a sí mismo.

McCarthy, un carilindo e introspectivo neoyorquino que tendía a interpretar personajes enamoradizos y sufridos en varias de las películas citadas, es el director y protagonista de Brats, un documental que lo muestra en la actualidad, rondando los 60 años y tratando de analizar qué fue lo que sucedió. Su recorrido implica visitar a muchos de los actores de la época (al menos los que tienen ganas de hablar del tema), a quienes en muchos casos no ve desde entonces, para entender cuál fue el punto en el que sus promisorias carreras se quebraron. Y todos coinciden que el principio del fin fue una nota que salió en la prestigiosa revista New York sobre todos ellos, en la que se les puso un mote que los marcó para siempre: el “Brat Pack”. Fue una marca que no pudieron nunca sacarse de encima y que los transformó en parias para los productores, los directores y los estudios, dejándolos estacionados para siempre en esa época, en esas películas y en esos roles de chicos adolescentes o de veintipico.
La definición es cruda. La expresión “Brat Pack” es un juego de palabras que hace referencia a otra más clásica, el “Rat Pack”, que era el modo en el que se conocía, en los años ‘60, al grupo de amigos que encabezaban Frank Sinatra, Dean Martin y Sammy Davis Jr., una “bandita” que salía en conjunto por las noches, tenían sus aventuras y representaban a un tipo de hombre aspiracional de la época: masculinos, elegantes, irreverentes, mujeriegos, bebedores e influyentes, unos Don Draper del mundo del espectáculo. El grupito de los ‘80, encabezado por Estevez, era –al menos según la descripción de esa nota de David Blum escrita en 1985– bastante más adolescente y tontuelo, imitadores de poca monta de ese tipo de célebres personalidades. Y el término “brat”, que significa algo así como “mocoso malcriado”, terminó dejándolos, a la vista de todos, poco menos que como unos tontuelos demasiado pagados de sí mismos.

Lo que hace McCarthy en Brats es contar la historia de ese inesperado golpe que, según él, cortó sus carreras de cuajo. Y a la vez trata de reconstruir lo que pasó y analizar las consecuencias encontrándose con Estevez, Sheedy, Moore, Lowe, Hutton y Cryer (hay algunos, como Ringwald y Nelson, que no pudieron o no quisieron aparecer), además de muchos otros analistas, directores, agentes, jefes de casting y hasta el periodista que escribió la para ellos tan destructiva nota. Es un documental informal y en cierto modo terapéutico en el que escuchamos las experiencias de varios actores que creían que tenían todo servido en bandeja para ser grandes celebridades pero que terminaron en su mayoría interpretando papeles menores en películas que fueron directo a video, o bien reencauzando sus carreras para dedicarse a la dirección o, directamente, abandonar el mundo del espectáculo. No es el caso de Tom Cruise ni de Sean Penn, claro está. Pero para muchos de los otros las mieles del éxito duraron lo que un suspiro.
Además del rótulo de “brats” existieron otros elementos que interrumpieron las carreras de estos actores. Algunos estuvieron ligados a decisiones propias y a selección de películas que no funcionaron, otros fueron víctimas de sus propios excesos juveniles, pero no hay que dejar de lado que esas teen movies empezaron a desaparecer a fines de los años ‘80 o bien a buscar otro tono y estilo, un tanto más irreverente que el anterior. Y estos actores, que eran icónicos entre 1983 y 1987, ya eran considerados “viejos” para fines de esa década. Y allí surgieron nombres como Winona Ryder, Johnny Depp, River Phoenix, Christian Slater y Keanu Reeves, que si bien hoy son más reconocidos, atravesaron también algunos graves problemas a lo largo de sus vidas. Phoenix, sin ir más lejos, murió en circunstancias no tan distintas a las que atravesaban, apenas unos años atrás, los miembros del Brat Pack.

El documental de McCarthy va pasando de conversaciones en las que los actores hablan de sus frustraciones, de sus actitudes en ese momento al darse cuenta que los productores, directores y estudios dejaban de llamarlos –Estevez admite que prefería no tener que trabajar con los otros para despegarse de ese grupo– a relativizar un poco el término, aceptarlo y, en cierto modo, tratar de aprovecharlo ahora a partir de la nostalgia. Eso que les costó sus carreras en los años ‘80 y los traumó durante décadas, en los 2020 puede ser usado para volver a recuperar cierta notoriedad. Y toda la movida nostálgica del lanzamiento de la película fue un poco eso también.
Pero el documental, gracias a las escenas de esas películas que muestra, sirve también para recuperar a las teen movies de los ‘80, ese fenómeno tan ligado a una época, a un tipo de historias, un estilo de música y, sí, un grupito de actores, casi siempre con la benevolente mano de John Hughes por detrás. Para los miembros de la llamada Generación X (los que tienen ahora entre 50 y 60) que vieron esas películas en su adolescencia, el impacto de films como La chica de rosa o, especialmente, El club de los cinco, es duradero. Quizás fueron las primeras películas que se metieron en los miedos, problemas y conflictos de adolescentes --o jóvenes de poco más de 20-- de una manera más honesta y franca que las comedias teen que se hacían anteriormente. Con el paso del tiempo, el tipo de películas que hacía Hughes pasó a ser un subgénero como cualquier otro de la industria, pero durante ese breve ciclo de mediados de los ‘80 parecían que lograban captar a la perfección lo que pasaba por la cabeza, el corazón y el cuerpo de los adolescentes de entonces. Así, al menos, las recuerdan con nostalgia los adultos de ahora. Los que las protagonizaron, quizás no tanto…
D.L.
































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