Sí, existen las películas “hechas para chicas” pero deja de decirlo como algo malo porque no lo es
Aspectos socioculturalesDurante mi infancia y parte de la adolescencia, cuando me preguntaban cuáles eran mis artistas, libros o películas favoritas, apenas daba mi respuesta una sensación de vergüenza me embargaba porque, normalmente lo que decía siempre era recibido con risas. Muchas veces escuchaba por parte de mis compañeros cosas como “las películas de Twilight son para cabezas huecas” o “¿por qué te gusta tanto High School Musical?”. Como adulta, y mientras otros fenómenos dentro de la cultura pop seguían llegando, me di cuenta de algo muy importante: Sí, existe el contenido dirigido a mujeres (incluyendo jóvenes y niñas), y aunque intenten hacernos creer lo contrario, no, no hay nada de malo en ello. Esta semana se estrena Pídeme lo que quieras, película basada en el ultra popular libro de Megan Maxwell y desde que se anunció el proyecto he pensado mucho en cómo el contenido para mujeres suele ser menospreciado, cosa que es tremendamente injusta, y en este post te cuento por qué.
La cultura popular ha sido nominada por una perspectiva masculina durante años. Desde el hecho de que a las cantantes femeninas se les exija más que a sus colegas masculinos en términos de vestuario, coreografías y más, hasta la innegable (y dolorosa) verdad de que la mayoría de los grandes (y no tan grandes) estudios están a cargo de hombres. El cine es una muestra palpable de ello. Existen películas para todos los públicos, y luego están “las películas para chicas” o “películas para mamá”. No es secreto que la mayoría de los productos lanzados han sido moldeados para satisfacer los gustos masculinos. No sólo eso, sino que todo lo que se aleja de esta normativa es recibido como un tipo de contenido “inferior” y, en el peor de los casos, hasta “mediocre”. Desde géneros hasta sagas multimillonarias, las “películas de chicas” han demostrado su valía una y otra vez, pero muchos insisten en vender este contenido como de calidad dudosa. La misma Megan Maxwell, en una entrevista con Jordi ha dicho que no le gusta que llamen a sus libros “porno para mamá” y tiene razón, porque normalmente cuando se usa una etiqueta para referirse a un producto dirigido principalmente al público femenino, suele ser condenado por esa misma razón. Por favor, basta con eso.

Las rom-com no morirán
Las comedias románticas son el epítome de lo que conocemos como “cine para mujeres”. La mayoría de estas historias exploran una amplia gama de emociones, desde la alegría hasta la tristeza, y si bien es cierto que podemos conectar con los personajes y nuestras propias vivencias de una manera más profunda, deben su fama al hecho de que idealizan las relaciones románticas.
A las películas de este género se les acusa de presentar una visión casi irreal del amor, pero ese es precisamente su principal atractivo. Las rom-coms ofrecen un escape sano, donde los problemas se resuelven con una sonrisa y el amor siempre triunfa. Y sí, puede que mucho de lo que estás películas muestran no ocurra en la vida real, al menos de como nos lo cuentan pero ¿de verdad hay algo de malo en ello? Casi nadie trata de hacer menos Rápido y Furioso o Parque Jurásico porque lo que vemos en ambas sagas “no sucede así en la vida real”.
Las comedias románticas son casi tan viejas como el mismo séptimo arte. Intérpretes de la talla de Audrey Hepburn, Marilyn Monroe, Gene Kelly, Julia Roberts, Sandra Bullock, Mark Ruffalo y Matthew McConaughey alcanzaron sus estatus de estrellas precisamente gracias a comedias románticas. Y si nos vamos a los números en taquilla, estos también hablan por sí solos. En los últimos treinta años, las 25 comedias románticas más taquilleras de todos los tiempos suman más de cuatro billones de dólares en taquilla, a pesar de que la década pasada significó la peor para él género al punto de que casi se extinguieron de las listas de estrenos. Sin embargo, desde 2023 ha habido un muy esperado resurgir con varios títulos llegando a las salas de cine y otros a algunas plataformas. Anyone But You es considerada por muchos como la precursora de este renacimiento y con casi 90 millones de dólares recaudados en taquilla, se convirtió en la película más rentable con un presupuesto medio del año pasado.
Las “películas para chicas” dominando la taquilla
En 2006, Disney Chanel estrenó High School Musical y se convirtió en la película original del canal con la mayor audiencia, superado un año más tarde por High School Musical 2. El éxito fue tan desmedido que la tercera entrega llegó a las salas de cine y recaudó 252 millones de dólares frente a un presupuesto de sólo 11 millones. Ese mismo año se estrenaron también Mamma Mia! y Twilight, ambas películas recaudaron 629 millones de dólares y 407 millones de dólares, respectivamente. Estos tres filmes tienen algo en común: son considerados “películas de chicas” y no, no sólo mujeres fueron a ver estas películas.
De hecho, Twilight abrió el camino para qué otra saga fuera adaptada un par de años más tardes: 50 Sombras de Grey. Denominada “porno para mamás” o “películas que no son cine”, las tres entregas recaudaron más de un billón de dólares, más de lo que recaudaron las tres primeras películas de Rápido y Furioso pero ¿por qué se discute el impacto de la primera y no de las segundas?

¿Y si le llamamos sólo cine?
Es innegable que existen películas hechas para mujeres porque, como todo producto de consumo, tienen que ir dirigidas a un público determinado. Pero así como nadie intenta hacer menos una película infantil por ser “una película de niños” ¿por qué debemos considerar las películas para mujeres/chicas como un producto inferior? Eso colabora a la estigmatización del contenido, pero también de aquellos que disfrutan de ello, y nace el concepto “guilty pleasure” o “placer culpable” pero si algo te gusta ¿ por qué avergonzarte de ello?.
Lo cierto es que cuando un hombre ve una película pensada principalmente para mujeres, tiene más probabilidades de ser menospreciado por “tener gusto de chicas”, es decir, por tener “mal gusto”. En cambio, si una chica o mujer menosprecia su interés por un producto pensado para hombres (heterosexuales), probablemente se reciba con cierto recelo porque ¿qué le hace creer a una mujer que puede disfrutar de algo que sólo es de hombres?
Como una mujer que en su adolescencia disfrutó de High School Musical, Gossip Girl y Twilight, que a día de hoy ve series o películas como Anyone But You y Nobody Wants This, pero que también disfruta de series como Peaky Blinders, Breaking Bad, y que ha visto todas las películas de Rápido y Furioso o Misión Imposible, reconozco que hay cine para mujeres y también para hombres pero ¿por qué simplemente no le denominamos “cine” nada más? O al menos dejemos de usar el término “para chicas” como algo peyorativo porque no lo es.
Si disfrutas de algo y no le haces daño a nadie, abraza el sentimiento que despierta en ti. Porque eso es lo importante. Por eso las mujeres podemos disfrutar de comedias románticas, thrillers, cintas de acción o ciencia ficción, incluso si nos gusta algún artista o deporte cuyos seguidores son mayormente hombres, no pasa nada. Así como está bien que haya hombres que disfruten de comedias románticas o musicales. La semana pasada llegaron a los cines Gladiador II y Wicked y fui a los cines a ver ambas, y sé que tú también. Pero si decides tú decides ver Gladiador II, deja que quien disfrute Wicked lo haga sin problemas. O viceversa. Así como aquellos que vayan a ver Pídeme lo que quieras este viernes o Moana 2 el próximo fin de semana. Si tú no limitas lo que te hace feliz, tampoco límites lo que hace feliz a otros.





















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