Ver la temporada 3 de El oso me llevó a hacer terapia por primera vez

Reseñas generales

Hace poco, empecé terapia por primera vez en mi vida y una de las razones que me impulsó a hacerlo fue la temporada 3 de El oso.

 

Antes de todo, permítanme aclarar que no estoy diciendo que El oso es tan mala que tuve que hacer terapia, sino más bien todo lo contrario. La tercera temporada está tan bien hecha que estoy totalmente inmersa en la serie. Me ayudó a darme cuenta de algo que negué durante todo este tiempo: algunas heridas psicológicas no se curan al crecer, y el tiempo por sí solo no puede curarlas. Incluso, aunque sepas que hay un problema, puede que, inconscientemente, todavía sigas lidiando con él utilizando viejos patrones. Con el tiempo, puede que incluso veas estos patrones como tu destino. Este es mi mayor aporte luego de haber visto la tercera temporada de El oso.

 

Desde el minuto cero, El oso se ha enfocado más en el desarrollo de los personajes que en el de la historia. Sin embargo, las primeras dos temporadas tienen un claro argumento principal. En la primera temporada, Carmen "Carmy" Berzatto (Jeremy Allen White), junto a su familia y compañeros de trabajo, se esfuerzan por sostener el restaurante de sándwiches que heredó de su hermano mayor llamado Michael "Mikey" Berzatto (Jon Bernthal), quien se quitó la vida. En la segunda temporada, Carmy y su mano derecha Sydney Adamu (Ayo Edebiri) intentan ambiciosamente convertir el restaurante en un establecimiento con estrellas Michelin. Para la tercera temporada, El oso lleva su estilo antinarrativo al extremo y complica el argumento principal al punto tal que es difícil resumirlo en una sencilla oración. Pero, a la vez, los personajes se vuelven más vívidos y completos. Si las primeras dos temporadas muestran cómo los personajes son en cada momento, entonces la tercera temporada se adentra en cómo llegaron a su estado actual, mientras que Carmy sigue siendo la figura central.

Sin dudas, Carmy es un talentoso chef, pero como espectadora, veo claramente cómo su ansiedad, autodesprecio y deseo por controlarlo todo afectan a los demás e, incluso, destruyen sus relaciones. Desde la primera temporada, la cocina liderada por Carmy siempre está envuelta en una atmósfera sofocante de tensión, ansiedad y estrés. Influenciada por los realities como Hell's Kitchen: Cocina en el infierno, solía pensar que las cocinas profesionales eran ambientes de trabajo caóticos y de alta presión. No fue hasta la segunda temporada, cuando el mejor amigo de Mikey, Richard "Richie" Jerimovich (Ebon Moss-Bachrach), otro personaje irascible, comienza a trabajar en el restaurante Ever de la chef Andrea Terryn (Olivia Colman) y descubre lo que significa ser un jefe de camareros, que entendí que una cocina con mucha actividad puede ser organizada y tranquila y que aquellos que trabajan allí pueden volver a su relajada vida después de la loca adrenalina.

 

Entonces, quizás las frecuentes crisis nerviosas de Carmy no son provocadas por su trabajo como chef. ¿Qué es lo que realmente despierta su ansiedad? Creo que el origen de su trauma es otro argumento principal de El oso.

 

En la primera temporada, vemos que Carmy parece estar preocupado por salvar el restaurante familiar de la quiebra y tiene una crisis emocional por problemas financieros. Luego de su muerte, Mikey deja una enorme deuda que asciende a cientos de miles de dólares, lo que obliga a Carmy a saldarla para poder heredar el restaurante. Esta deuda es tanto un problema real como una metáfora del trauma causado por el repentino suicidio de Mikey. En el episodio final de la temporada, Carmy lee una carta que le había dejado su difunto hermano mayor. Siguiendo las instrucciones escritas en ella, encuentra dinero escondido en latas de tomate y lo utiliza para solucionar la crisis de la deuda del restaurante. El pago de la deuda depende de que Carmy acepte el suicidio de Mikey, pero ¿se ha sanado realmente su trauma?

La segunda temporada es la más rápida de toda la serie. Carmy y su equipo establecen objetivos claros y trabajan en ellos mientras superan los obstáculos que se les presentan por medio de la perseverancia y un poco de suerte. Aun así, hay un episodio en esta temporada que no soportaría volver a ver que se titula "Peces". Este episodio regresa en el tiempo, cinco años atrás, a la cena de Navidad de la familia Berzatto, donde la madre emocionalmente inestable de Carmy, Donna (Jamie Lee Curtis), hace su debut en la pantalla. La ansiedad que exhibe Carmy en la cocina es casi idéntica a lo que su madre experimenta. El episodio de una hora expone por completo los conflictos internos y la disfunción de su familia y, luego de dar un discurso navideño conmovedor y emotivo, Donna choca su auto contra la casa. Este acto suyo claramente indica que el trauma familiar que sufre Carmy no se puede resolver por medio de una simple reconciliación con sus seres queridos. 

 

En la tercera temporada, los desafíos que Carmy enfrenta no son necesariamente más grandes que los de las temporadas pasadas, pero pareciera que se quiebra más seguido. Es exigente con sus compañeros de trabajo; su brusquedad hace que Sydney entre en pánico; pelea con Richie y evita contactarse con Claire, la chica a la que hirió. La única vez que Carmy realmente enfrenta sus emociones en esta temporada es cuando confronta a su antiguo jefe, David Fields (Joel McHale), que solía abusar de él psicológicamente. El antagonista que usa gafas de Tom Ford con borde negro es la pesadilla de Carmy que le provoca úlceras estomacales y ataques de pánico. Cuando Carmy finalmente le suelta las palabras "vete a la mierda", David solo responde que Carmy debería agradecerle por haberlo hecho un mejor chef.

 

 

Esta confrontación, que suele ser el punto culminante antes de cualquier resolución de conflictos en muchas series, termina con que Carmy se queda atónito y David se comporta de una manera arrogante e indiferente. Esta corta escena de tres minutos en la que Carmy da un golpe de impotencia y llora (la actuación de White acá es fenomenal) me hizo llorar a mí también. Me recordó al momento de mi propia vida en el que descubrí mi dolor y de dónde provenía. Incluso confronté a la persona que lo causó, pero eso no resolvió nada. En lugar de eso, la respuesta que recibí a cambio solo intensificó mi dolor. Ella no creyó que hubiera hecho algo malo, no le importó mi dolor y no intentó cambiar nada para mejorar nuestra relación: esa persona es mi madre.

 

Por lo tanto, ¿qué debería hacer la gente como Carmy, yo y tantos otros que están lidiando con el trauma y el dolor? Carmy sí intenta cambiar las cosas: deja de hablar con su madre, asiste a un encuentro de Al-Anon para entender por qué su hermano se quitó la vida y confronta a la persona que lo hirió. De todas formas, todo esto no es suficiente para sanar su dolor o ayudarlo a escapar de sus traumas del pasado, ya que abusa psicológicamente de Sydney de la misma forma que David lo había hecho con él. Aunque ahora vivo muy lejos de mi ciudad natal, todavía siento que los viejos patrones de mi madre y de mi familia me afectan.

 

Después de haber visto la temporada 3 de El oso, decidí ver a un terapeuta. Durante una consulta, le pedí perdón por cambiar de tema muchas veces. Mi terapeuta no le dio importancia y dijo: "no hay problema". Rompí en llanto por escuchar esa simple respuesta (y por percibir la tolerancia y paciencia subyacentes de mi terapeuta hacia mi). Descubrí que quizás, la psicoterapia podría ser lo que necesito después de tantos intentos fallidos de hacer las paces constantemente con mi provocadora. No sé qué nos deparará la próxima temporada de El oso, pero realmente espero que el responsable de la serie, Christopher Storer, haga que Carmy (y quizás otros personajes) vea a un terapeuta. 

Comentarios 5

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La Bruja Acrata29 de agosto de 2024
Muy buen resumen!! Natural e introspectivo. Todavía no vi la 3ra temporada xq trabajé en cocina y verlo así de estresado me provoca ansiedad. Comprendo de primera mano ese dolor emocional y lo difícil que puede ser romper patrones y ciclos tóxicos. Aún lo intento y seguir intentando es un duelo extendido pero lo tomo como el comienzo del fin.
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FantasticJaime30 de agosto de 2024
En respuesta a La Bruja Acrata: ¡Gracias por tu apoyo! Yo también confío en los nuevos cambios.
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Rosirey Galindez de Cabrera16 de agosto de 2024
Excelente análisis, y sí te hace pensar en tus miedos más profundo
M
Marraton16 de agosto de 2024
¡Los episodios hacen que tengas que ver a un terapeuta!
F
FantasticJaime19 de agosto de 2024
En respuesta a Marraton: ¡Sí! El Oso fue tan realista con el retrato de sus personajes que me sentí identificada. Además, desde que empecé terapia, me estuve sintiendo mejor.

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