¿Qué se puede hacer salvo ver películas?: el puente entre el rock y el cine
CineTechLa música y el cine están entrelazadas. Pero el vínculo no solo ocurre cuando compositores dan una banda sonora a una película, si no que desde los mismos temas muchas veces son referenciados elementos del séptimo arte o las tapas de álbumes fueron muchas veces creadas por artistas que también tuvieron un rol en el cine.
Charly García, el mítico músico argentino, es conocido por ser un gran amante del séptimo arte. Eso se puede ver reflejado en temas y hasta en discos enteros. Ya de por sí el segundo disco de La máquina de hacer pájaros, su banda de rock progresivo, tiene el nombre de Películas. Y dentro del disco hay múltiples referencias al cine.
La melodía inicial del segundo tema —llamado “Marylin, la Cenicienta y las mujeres”— es la de “Over the Rainbow” de El mago de Oz. Y la letra, ya como indica el título, menciona a la actriz Marilyn Monroe, conocida por haber hecho decenas de películas antes de su trágico fallecimiento (de ahí, “Marilyn tomó demasiadas pastillas ayer / La habían dejado sola, le habían mentido”).
Mientras, la canción que da nombre al álbum, “¿Que se puede hacer salvo ver películas?", es una referencia explícita a la fantasía del mundo cineasta. Un recurso muy utilizado por Charly es insertar recortes de películas, y acá ocurre cuando dos voces dicen: “Tal vez mis palabras te hayan parecido egoístas; pero piensa que era mi honor el que estaba en peligro. Los hombres no sabemos dar la honra por amor… / Las mujeres sí; ese es nuestro orgullo…”. Estas frases pertenecen a la película Casa de muñecas (1943) de Ernesto Arancibia.
Charly García repite ese mismo recurso en “Salir de la melancolía” de su siguiente banda, Seru Giran, cuando Gilda Mundso, interpretada por Rita Hayworth le dice al personaje de Glen Ford: “¿Cómo te atreviste a...? Ahora saben lo que soy y estarás muy feliz, Johnny. No es lógico que solo lo sepas tú. Ya todos saben que al poderoso Johnny Farrell le engañaron y que su esposa es una…”
Dentro de aquella banda hizo muchas composiciones que remiten al mundo del cine. Algunas de ellas son “Canción de Hollywood”, “Cinema Verité” o “Perro Andaluz”, mientras que en su carrera solista compuso “Ella es tan Kubrick” u “Ojos de Videotape”.
También de Argentina, Fito Páez hace referencia a Thelma y Louis (1991) de Ridley Scott en su tema “2 días en la vida”. Celeste Carballo y Fabiana Cantilo le ponen voz a las protagonistas de la película: “Debo decir, debo decir / Las cosas se pusieron más difíciles y sabes que sí / Si lo soñé o lo viví / Las chicas conmigo son Thelma y Louise”.
También Los fabulosos Cadillacs hicieron referencia a Taxi Driver (1976) en “Mi nombre es Travis” de El satánico Dr Cadillac. En los versos se describe a “Taxista dia y noche, para no pensar / la ciudad me pesa cada dia mas”, cuyo espíritu suicida está presente: “No me dejen solo que me quiero matar / Si no encuentro algo mi cabeza va a estallar”
El rock inglés y el séptimo arte
En los lindes del rock progresivo inglés también se puede encontrar el cine. En la primera etapa de un Genesis complejo instrumentalmente y con Peter Gabriel a la cabeza, se puede escuchar “The Cinema Show”, en la que se se entremezclan “The Waste Land” de T. S. Eliot con Romeo y Julieta.
Por otro lado, Tales of Mistery and Imagination, el disco debut de la banda conformada por el mítico ingeniero de Abbey Road Alan Parsons, Eric Woolfson, y músicos sesionistas, está basada en los cuentos de Edgar Alan Poe, aunque su estructura remite mucho al séptimo arte.
Sus temas, especialmente la suite de “The Fall of the House of Usher”, parece casi un radioteatro, con sus propios efectos sonoros y con la voz del histórico actor y director Orson Welles, que hila todo el relato.
Otra banda inglesa que no precisamente es rock progresivo —aunque muchos de sus primeros discos tienen muchas de sus características— es Queen. En “Bycicle Race” hay muchas referencias a la cultura pop, cuyos versos son compartidos por la famosa franquicia de ciencia ficción y por la famosa película de Spielberg: “Jaws was never my scene / And I don't like Star Wars”.
Inclusive, arriba del escenario, se hacía una mención explícita, ya que subía alguien disfrazado del mismo Darth Vader con Freddie Mercury sobre sus hombros, hasta que Lucasfilm metió mano legal en el asunto y aquella performance se dio por terminada.
Stephen King hizo una obra tan vasta que las referencias a su obra, trasladada infinitas veces al cine, se puede encontrar hasta en la música. Ese es el caso de “Cementerio de animales” de Los Ramones, en el cual se puede leer: “I don't wanna be buried in a pet cemeter / I don't want to live my life again”. El tema fue pedido especialmente por el escritor para la adaptación fílmica de Mary Lambert en 1989.
Las tapas de álbumes y el cine
El vínculo entre cine y rock encuentra también otra forma: la ilustración de las tapas de los álbumes. Muchos de quienes las hicieron trabajar también para la industria cinematográfica.
Ese es por ejemplo el caso de H. R. Giger, que años antes de hacerse conocido por crear al Alien, participó creando la tapa de varios discos de rock.
Entre sus obras más conocidas figura la que hizo para Emmerson, Lake and Palmer, en Brian Salad Surgery en pleno apogeo del rock progresivo en 1973. Otra tapa muy reconocida fue KooKoo (1981), el álbum debut de Deborah Harry.

En ambas está presente la estética de horror visceral y pesadillesco que lo descubre. Su misma marca se puede encontrar en Attahk de Magma, To Mega Therion de Celtic Frost o How the Gods Kill de Danzig.
“Estaba terriblemente excitado, nunca antes había estado cerca de una estrella del pop, y mi casa se empezó a llenar de gente del mundillo que mostraba sus cumplidos por mis trabajos”, dijo el artista sueco cuando recibió la propuesta de Emmerson, Lake and Palmer.
Otro artista, en este caso de Argentina, es Juan Gatti. El diseñador y fotógrafo se desempeñó en los setenta realizando las tapas de de muchísimos álbumes de rock nacionales. Entre ellos figuran Artaud de Spinetta, Confesiones de invierno y Pequeñas anécdotas sobre instituciones de Sui Generis, Los delirios del mariscal de Crucis o discos de Pastoral, Claudio Gabis y Pappo’s Blues.

Pero aquellos trabajos llegaron a su fin con el Golpe Militar que dio comienzo a la Última Dictadura argentina en 1976. Gatti fue a vivir a España en donde conoció a Pedro Almodovar y desde entonces realizó los posters de sus películas.
El rock haciendo cine
De la relación más directa entre el mundo del cine y el rock se encuentran los trabajos que hicieron célebres músicos y bandas del género para diferentes películas.
Charly García tendió otro puente entre ambas artes cuando en 1982 hizo la banda sonora para la película que adaptó la novela de Manuel Puig, Pubis Angelical. El soundtrack se editó de forma casi inédita en conjunto con su primer álbum solista, Yendo de la cama al living, y fue un contundente éxito.
Pero otro soundtrack que realizó fue para la película de Gustavo Mosquera, Lo que vendrá (1988). El actor grabó la banda sonora mientras estaba en Brasil en conjunto con su director. Pero también participó en la mismísima película, en donde siguiendo un verso de una de sus canciones, “Esos raros peinados nuevos”, hizo de enfermero.
Otro músico argentino interesado en soundtracks fue Gustavo Cerati. Este compuso la música de +Bien, y fue con su banda Soda Stereo que también hizo la banda sonora de la película de terror Alguien te está mirando.
En el mismo continente AC/DC hizo la feroz banda de sonido de la película anómalamente dirigida por Stephen King, Maximum Overdrive (1986), mientras que en la misma década Toto, conocida por éxitos como “África” o “Hold the Line”, realizó el soundtrack de la versión de Dune (1988) de David Lynch.
Cruzando el atlántico, Queen volvía a tener una conexión con el cine cuando aceptó componer la música de Flash Gordon (1980), tanto su principal tema como su instrumentalización, y pocos años después haría el soundtrack de la película fantástica Highlander (1986). Gran parte de los temas hechos para esta película figuran en el álbum Kind of Magic.
Para concluir, no se puede olvidar a la banda de rock progresivo italiana Goblin que dotó de una completa identidad musical a las películas de Dario Argento, entre las cuales se destaca Suspiria (1977). Su giallo no sería el mismo sin la música de aquella banda.
Nota por Alex Dan Leibovich | Periodista | Redactor en Clarín, Peliplat y Erramundos.
Publicado el 30 de junio del 2024, 4.22 PM | UTC-GMT -3.
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