Por qué el Festival de Cannes es tan importante para los cinéfilos
Industria
Incluso aquellas personas que no tienen interés en el cine han escuchado hablar del Festival de Cannes aunque sea una vez. Ya sea por algún momento icónico en la alfombra roja o en la presentación a la prensa, o por la reacción épica de alguna película, el festival de la Croisette, siempre ha dejado huella a lo largo de sus más de 70 años pero ¿por qué? ¿Qué hace que el Festival de Cannes sea tan importante para los cinéfilos y para los no tan cinéfilos también?
Desde hace más de siete décadas, mucha gente del mundo del cine (o aquellos que aspiran formar parte) se trasladan a la costa francesa para asistir al mayor acontecimiento del año: el Festival de Cine de Cannes; este es una combinación de estrenos de esperadas películas de todo el mundo, un desfile de estrella y de moda, y agotadoras jornadas de proyecciones, reuniones, sesiones de fotos, ruedas de prensa y fiestas.
Aunque hay severas diferencias entre un festival de cine que se lleva a cabo por casi dos semanas y una entrega de premios, Cannes es tan importante como los Oscar. Y el impacto del festival en la temporada de premios estos últimos años ha sido más notorio. Aunque la mayoría de la gente conoce el festival por nombre, muchas cosas del certamen resultan un misterio, incluso para quienes no están dentro en la industria cinematográfica.
Dentro de un par de días empezará una nueva edición del festival, y por ello queremos analizar por qué el Festival de Cannes es tan importante para los amantes del cine.
Uno de los festivales de cine más longevos
El Festival nació en 1938 a partir de una idea de Philippe Erlanger. Descartado durante la guerra, el proyecto fue retomado por Jean Zay y Albert Sarrault. La primera edición se celebró en septiembre de 1946, en un ambiente post-guerra que necesitaba este tipo de eventos para aligerar el panorama.
Sin embargo, el máximo galardón, simbolizado por la famosa Palma de Oro, no se creó sino hasta 1955. Y Chopard la modernizó en 1997. Está fabricada en oro de 24 quilates y cristal, está tallada a mano y cada modelo es único. El oro utilizado para su realización, se extrae en condiciones que respetan tanto a las personas como al medio ambiente.
En cuanto al nombre, durante las primeras 56 ediciones, se le conoció como Festival Internacional de Cine; fue en 2002 cuando se empezó a referir a este como el Festival de Cannes.
Selectividad entre el público asistente
A diferencia de otros festivales de cine relevantes (como Sundance o Telluride), Cannes es un festival exclusivo para la industria. Esto quiere decir que las entradas para las proyecciones de las películas no se venden al público general.
El festival solo concede credenciales a directores, productores, actores, publicistas, distribuidores, periodistas y/o bloggers especializados en cine; y sin embargo, deben solicitar dicha acreditación y esperar ser aceptados. Una vez acreditados, los asistentes tienen que mostrar sus credenciales para entrar en las proyecciones.
A pesar de su restricción entre los asistentes, el festival proyecta una selección de películas para el público en la playa, todas las noches a las nueve en punto. Algunos cinéfilos sin tener relación con la industria del cine pueden obtener una tarjeta de Cannes Cinéphile y disfrutar de dichas funciones.

El Mercado del Cine, la mayor compra y venta de películas en el mundo
El festival también tiene una faceta desconocida que fue explorada en el documental Seducidos y Abandonados, y es el Mercado del Cine o Marché du Film. Mientras actores y directores cuyas películas se proyectan en alguno de los certámenes del festival posan frente a las cámaras, otro grupo de productores, directores, distribuidores y hasta actores (con sus publicistas) se reúnen en un evento paralelo mucho menos glamoroso y mucho más privado y ajetreado. Para todos los asistentes el objetivo es conseguir ese «algo» que les hace falta para materializar una película y cuando digo «algo» puedo referirme a muchas cosas.
Por ejemplo, productoras de todo el mundo crean stands para promocionar sus películas en busca de conseguir distribuidoras, todas las que puedan. Así mismo las distribuidoras mandan a sus representantes para adquirir los derechos de cintas ya sea con ánimos de alimentar la taquilla o de tener material de premios entre manos.
En el otro lado del espectro, los inversores y productores ejecutivos adinerados organizan fiestas, alquilan lujosas suites de hotel y yates para celebrar sus películas, ya sean aquellas recién proyectadas que han gustado, o las recién adquiridas en el mercado.
Estrellas como en el firmamento
Cannes reúne cada año estrellas del cine, no solo anglosajonas. Si bien hemos visto desfilar rostros famosos como Grace Kelly, Jack Nicholson, Paul Newman y Joanne Woodward, Liza Minnelli, Gene Kelly, Susan Sarandon, Brad Pitt, Emma Stone o Leonardo DiCaprio, y directores de la talla de Alfred Hitchcock, Francis Ford Coppola y Martin Scorsese; Cannes también ha recibido a rostros icónicos del cine internacional, de la talla de Brigitte Bardot, Ingrid Bergman, Léonard Tsuguharu Foujita, Sophia Loren, Javier Bardem, Penelope Cruz, Pedro Almodovar y Ricardo Darín.
Pero más allá de recibir solo actores o cineastas, Cannes ha albergado celebridades musicales (John Lennon, Yoko Ono, David Bowie, Madonna, Cher), celebridades del mundo deportivo (Pelé), y modelos (Naomi Campbell, Bella Hadid).
La más grande proyección de películas en un festival
El festival también se caracteriza por seleccionar una larga lista de películas, probablemente superada solo por el Festival de Toronto. En Cannes, las películas a proyectar se dividen en varias secciones:
En Competición
Aquí tienen plaza las películas de grandes directores de todo el mundo que compiten por ganar la Palma de Oro y otros premios. Según el mismo festival es "cine de autor con gran atractivo para el público". Entre las películas que compiten este año se encuentran Anora de Sean Baker, Emilia Perez de Jacques Audiard, Grand Tour de Miguel Gomes, Kind of Kindness de Yorgos Lanthimos, Megalopolis de Francis Ford Coppola y Motel Destino de Karim Aïnouz.
Un Certain Regard
En esta sección se proyectan películas con "un objetivo y una estética originales", un cine “menos comercial”, pero que busca reconocimiento en todo el mundo. Este año se verán producciones como Les Damnes de Roberto Minervini, September Says de Ariane Labed y My Sunshine de Hiroshi Okuyama.
Fuera de concurso
En teoría, aquí se albergan esas películas que el comité de selección quiere reconocer pero que no se ajustan a ninguna de las selecciones anteriores. Furiosa: A Mad Max Saga de George Miller, Le Deuxième Acte de Quentin Dupieux y Les Femmes au Balcon de Noémie Merlant son algunas de las que se verán este año.
También hay una serie de secciones paralelas al festival, programadas por organizaciones durante el mismo. La más destacada es la Quincena de Realizadores, en la que suelen verse directores vanguardistas o talentos prometedores.

El Festival de Cannes se considera el evento cinematográfico más prestigioso del mundo, por su exclusividad y larga historia de estrenos de películas legendarias. Aunado a ello, ha impulsado las carreras de reconocidos cineastas como Quentin Tarantino o actores como Kristen Stewart. Año tras año, el festival cuida minuciosamente su imagen, no solo al seleccionar sis película, también su jurado.
Aunque ganar un premio en Cannes no garantiza el éxito comercial, sí es considerado importante ya que puede lanzar una carrera; o puede. impulsar una película hacia el éxito durante la temporada de premios.
Este año estaremos expectantes ante esos títulos que serán proyectados, para ver cuáles se quedan con nosotros hasta la temporada de premios en septiembre.













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