The Last Showgirl

The Last Showgirl (2024)★ 7.0/10

R · US · 88 min · 6 de septiembre de 2024

  • Drama

Dirección: Gia Coppola

Guion: Kate Gersten

Una experimentada corista debe planificar su futuro cuando su espectáculo cierra abruptamente tras 30 años de carrera.

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Premios · 1 premios, 6 nominaciones

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Reseñas

SSantiago Buonasena15 de octubre de 2025
No sé qué pensar de The Last Showgirl, pero sí decir lo que sentí. Una completa indiferencia.

A veces parecía regodearse en las desdichas de su protagonista, buscando momentos cada vez más incómodos pero tampoco golpes bajos, sino simplemente vergonzosos. Pamela Anderson maneja un registro extraño, casi como si siguiera en el tono de La Pistola Desnuda.

Rescato la actuación de Dave Bautista, porque no solo está distinto a lo que se espera de él, sino que realmente está muy bien en su papel. Pero el trabajo general de Gia Coppola me pareció un ejercicio de estilo independiente e intimista a cargo de alguien que se cree superior.
SSebastián Amado21 de marzo de 2025
A primera vista The Last Showgirl podrá parecer como otro simple drama sobre un individuo cercano a la tercera edad que al enfrentar una inminente crisis es invadido por la nostalgia de sus mejores épocas y la necesidad de enmendar errores del pasado. Algo así como The Wrestler de Darren Aronofsky pero con una protagonista mujer en este caso y trasladado al mundo de los shows de Las Vegas. Por suerte la directora Gia Coppola y la guionista Kate Gersten buscaron ir más lejos (aunque no demasiado) incorporando a la simple y reciclada trama una narrativa menos estructurada y un poderoso subtexto sobre la industria del "entretenimiento masculino".
Creo que lo que mejor funciona en The Last Showgirl es su sutileza. En vez de llevar al extremo su visión sobre el mercado de la belleza que usa y desecha a las mujeres (como hizo The Substance) la directora prefiere compartir los aspectos cotidianos de personas dentro de ese ambiente, sin necesidad de forzado melodrama ni momentos impactantes, y que nosotros saquemos nuestras propias conclusiones. Así acompañamos a la veterana bailarina Shelly en su día a día, su convivencia con sus compañeras y amigas dentro y fuera del teatro y sus intentos de recomponer su relación con su hija Hannah a quien desatendió en su infancia por estar "viviendo su sueño". Por medio de diálogos que pueden parecer triviales podemos entender en profundidad la personalidad de Shelly, su postura frente a la vida y las razones de sus decisiones las cuales puede cuestionar en momentos de debilidad pero de las que no se arrepiente. A la vez su grupo de amigas ayuda a ampliar el retrato que la cinta busca sobre la lógica cosificadora de la mujer en la sociedad, tanto los problemas a los que deben enfrentarse como también las razones por las que deciden entrar en ese juego. Desde las protagonistas más jovenes a las mayores sirven como representaciones de las diferentes etapas por las que pueden pasar las mujeres en un ambiente tan sórdido como Las Vegas. El guion de Gersten logra una gran profundidad y humanidad con sus reducidos recursos narrativos gracias a su disciplina y precisión, calificativos que aplican también a la dirección de Gia Coppola no yendo por el camino fácil de escenas lacrimosas o duelos actorales logrando un relato sumamente genuino y sobrio.
El elenco hace un gran trabajo. Desde luego el plato fuerte es Pamela Anderson en el primer papel "serio" de su carrera sumamente importante para la actriz como reinvención y significativa por su historia como sex-symbol eternamente menospreciada en todo lo que no fuera su belleza física. Si bien no creo que su actuación sea extraordinaria o que aporte demasiada textura a su personaje Anderson presta solido desempeño y carga sin problemas la película en sus hombros. Jamie Lee Curtis brilla en todas sus escenas como la ex-corista y coctelera Annette, aportando humor y en ocasiones sabios consejos provenientes de su dura experiencia, Dave Bautista como el director de escena Eddie ofrece una actuación sutil que expresa diversos sentimientos reprimidos, Brenda Song y Kiernan Shipka como las jovenes compañeras de Shelly aparecen poco y aun así son memorables tanto por su desempeño como por su función en la historia, Billie Lourd como la hija Hannah tiene un papel menos lucidor pero aun así lo hace bien, y finalmente Jason Schwartzman en su cameo como un apático director tiene la mejor escena de la película que engloba bastante su crudo mensaje.
Entre mis quejas podría mencionar que, a pesar de disfrutar la sencillez narrativa de The Last Showgirl, terminé sintiendo algo simple tanto a la protagonista como su evolución durante el metraje. Creo que se podrían haber agregado algunas piezas más a sus reflexiones y preocupaciones como también a la resolución. Al mismo tiempo la sub-trama con la hija distanciada durante años también me pareció muy cliché y menos significativa que el resto del libreto además de que tiene como resultado algunas escenas dramáticas poco creíbles.
De todas formas tengo que recomendar The Last Showgirl como un sencillo pero resonante drama que aporta un interesante punto de vista a una historia contada muchas veces añadiendo profundidad y momentos conmovedores. Como dije antes se trata de una obra sutil tanto desde lo técnico como lo artístico pero no quita que sea accesible y disfrutable, sin necesidad de momentos desgarradores o excesos creativos para transmitir validas ideas. Y recomendada para los que no entendieron la sátira de Showgirls de Paul Verhoeven (ustedes se lo pierden).
Vviolinha12 de febrero de 2025
Pamela Anderson ofrece una actuación sobresaliente. El uso de cámara en mano refleja la obsesión de la protagonista con sus sueños de escenario, creando una conexión visceral. La actuación final en el escenario, acompañada por la música, es simplemente hipnotizante. Cada actriz se ve radiante, con la iluminación añadiendo un toque suave. Sin embargo, la historia insinúa silenciosamente que tomar las decisiones correctas en la vida a menudo supera la perseverancia ciega.
SSuper harry11 de febrero de 2025
Es difícil creer que una película tan visualmente pulida y nostálgica se haya rodado en solo 18 días en el sótano de un hotel en ruinas de Las Vegas. La cinematografía es exquisita, con tomas en mano que crean una sensación de inestabilidad. El uso de espejos sumerge a la audiencia en una neblina onírica. Es una película embriagadora.
Wwall@pile12 de febrero de 2025
Pamela Anderson entrega uma atuação excepcional. O trabalho instável da câmera portátil reflete a obsessão da protagonista com seus sonhos de palco, criando uma conexão visceral. A apresentação final, combinada com a música, é simplesmente hipnotizante. Cada atriz parece radiante, com a iluminação adicionando um toque suave. No entanto, a história sublinha discretamente que fazer as escolhas certas na vida muitas vezes supera a perseverança cega.
WWill_wments11 de febrero de 2025
É difícil acreditar que um filme tão visualmente polido e nostálgico foi gravado em apenas 18 dias no porão de um hotel decadente de Las Vegas. A fotografia é requintada, com tomadas manuais criando uma sensação de instabilidade. O uso de espelhos mergulha o público em uma névoa onírica. É um filme muito inebriante.
TtinaShay24 de enero de 2025
Pamela Anderson delivers an outstanding performance. The shaky handheld camera work mirrors the protagonist's obsession with her stage dreams, creating a visceral connection. The final stage performance, paired with the music, is simply mesmerizing. Every actress looks radiant, with the lighting adding a soft touch. Yet, the story quietly underscores that making the right life choices often outweighs blind perseverance.
XXenia.Sr24 de enero de 2025
It’s hard to believe such a visually polished and nostalgic film was shot in just 18 days in the basement of a run-down Las Vegas hotel. The cinematography is exquisite, with handheld shots creating a sense of instability. The use of mirrors plunges the audience into a dreamlike haze. It’s such an intoxicating film.
SStevenCsMovies20 de enero de 2025
Gia Coppola, the granddaughter of legendary director Francis Ford Coppola, has a new emotional drama called THE LAST SHOWGIRL that pays homage to the nightlife working class of Vegas. Shelly (Pamela Anderson) has been a showgirl in the Razzle Dazzle show for the past 30 years. She still loves what she does, but is thrown when it’s announced the show will be ending in 2 weeks. After throwing everything into this career, she doesn’t know what to do or how to handle it. This movie has an amazing ensemble cast, including Jamie Lee Curtis as a has-been showgirl who is now a cocktail waitress, Brenda Song as a younger showgirl who’s a bit more of a realist, Kiernan Shipka as the youngest showgirl who finds a more risqué gig, Dave Bautista as the showrunner who has a history with Shelly, and finally Billie Lourd as Shelly’s unintentional consequences of her past choices. Each of these people feel real and lived in. Mostly filmed with a handheld camera, we see more of the dressing room then the actual show. Both this movie and THE SUBSTANCE shine a spotlight on the cost of fame and the sacrifices somebody makes to “make it” in the business, which can toss you aside as easily as it can make you famous. I can’t believe this movie was filmed in 18 days with a budget of just 2 million dollars. It just goes to show you how great stories can come from anywhere, we just need to give them a chance. Speaking of chances, I’m so happy Pamela Anderson is fearlessly back in the spotlight. Top five performances in the past year. THE LAST SHOWGIRL can be depressing, but there’s beauty here as well, if you know where to look.

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